DICCIONARIO MÉDICO
Enfermedad de Maroteaux-Lamy
La enfermedad de Maroteaux-Lamy, o mucopolisacaridosis tipo VI (MPS VI), es una enfermedad de depósito lisosomal causada por la deficiencia de la enzima arilsulfatasa B (N-acetilgalactosamina-4-sulfatasa). Se hereda con patrón autosómico recesivo y produce la acumulación progresiva de dermatán sulfato en los tejidos. Su prevalencia al nacimiento varía enormemente entre poblaciones: desde 1 por cada 43 000 nacidos vivos en algunas regiones de Brasil hasta menos de 1 por cada millón en otras áreas geográficas. Pertenece al grupo de las mucopolisacaridosis, un conjunto de enfermedades hereditarias en las que el déficit de una enzima lisosomal específica impide la degradación normal de los mucopolisacáridos (glucosaminoglucanos). En la MPS VI, el glucosaminoglucano que no se degrada es el dermatán sulfato, que se acumula dentro de los lisosomas de múltiples tejidos y altera de forma gradual su estructura y función. El epónimo honra a Pierre Maroteaux (1926-2019) y Maurice Émile Joseph Lamy (1895-1975), ambos médicos franceses. Lamy, pionero de la genética médica en Francia, dirigía el laboratorio de genética del Hôpital des Enfants-Malades de París. Maroteaux, discípulo suyo, se convertiría en una autoridad en displasias esqueléticas. En 1963 publicaron juntos la descripción de esta variante de mucopolisacaridosis, diferenciándola del síndrome de Hurler por la ausencia de deterioro intelectual en los pacientes. El gen ARSB, situado en el brazo largo del cromosoma 5 (5q14.1), codifica la arilsulfatasa B. Esta enzima lisosomal escinde el grupo sulfato del extremo 4-O de los residuos de N-acetilgalactosamina presentes en las cadenas de dermatán sulfato. Cuando la actividad enzimática es deficiente, el dermatán sulfato no degradado se acumula progresivamente en cartílago, hueso, válvulas cardiacas, córnea, hígado, bazo y meninges, entre otros tejidos. Se han identificado más de 170 mutaciones en el gen ARSB. Las que anulan por completo la actividad enzimática producen formas de progresión rápida, con debut en los primeros años de vida y compromiso grave del esqueleto y de los órganos internos. Otras mutaciones permiten una actividad residual que se traduce en formas más atenuadas, de evolución lenta, que a veces no se reconocen hasta la adolescencia o la edad adulta. La variabilidad clínica dentro de la misma enfermedad es considerable. La displasia esquelética es el rasgo más visible. Los pacientes presentan talla baja, engrosamiento de los rasgos faciales, rigidez articular y la llamada disostosis múltiple, un patrón radiológico de alteraciones óseas que afecta al cráneo, las costillas, la pelvis y las vértebras. Pueden asociarse opacidad corneal, valvulopatía cardiaca, hepatoesplenomegalia y compresión medular cervical por engrosamiento meníngeo. Un dato que distingue a la MPS VI de las formas más graves de mucopolisacaridosis (como el síndrome de Hurler, MPS I-H) es la preservación del rendimiento intelectual. Los pacientes con enfermedad de Maroteaux-Lamy conservan, por lo general, una capacidad cognitiva normal, lo que constituyó precisamente el hallazgo que permitió a Maroteaux y Lamy individualizarla en 1963. Esa diferencia tiene implicaciones prácticas: la esperanza de vida sin intervención depende sobre todo del compromiso cardiorrespiratorio y de las complicaciones esqueléticas, no del deterioro neurológico central. De los médicos franceses Pierre Maroteaux y Maurice Lamy, que la describieron en 1963 en el Hôpital des Enfants-Malades de París. Lamy fue uno de los fundadores de la genética clínica en Francia; Maroteaux, su discípulo, dedicó su carrera a las enfermedades óseas hereditarias. No. A diferencia de otras mucopolisacaridosis graves como el síndrome de Hurler (MPS I-H), la enfermedad de Maroteaux-Lamy respeta la función cognitiva. Fue, de hecho, la conservación del intelecto lo que llevó a Maroteaux y Lamy a reconocerla como entidad independiente. Es una de ellas. Las mucopolisacaridosis son un grupo de enfermedades lisosomales en las que se acumulan glucosaminoglucanos no degradados. La MPS VI se distingue de las demás por la enzima deficiente (arilsulfatasa B), por el glucosaminoglucano acumulado (dermatán sulfato) y por la ausencia de deterioro cognitivo. Sí. Existe una terapia de reemplazo enzimático aprobada que administra la enzima deficiente por vía intravenosa. No corrige las alteraciones esqueléticas ya establecidas, pero puede frenar la progresión de las manifestaciones viscerales y mejorar la capacidad funcional si se inicia de forma temprana. Si desea profundizar en conceptos asociados a la enfermedad de Maroteaux-Lamy, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la enfermedad de Maroteaux-Lamy
Base enzimática y acumulación de dermatán sulfato
Rasgos clínicos y diferenciación con otras mucopolisacaridosis
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre de esta enfermedad?
¿Se afecta la inteligencia?
¿Qué relación tiene con las mucopolisacaridosis?
¿Existe alguna opción de manejo específico?
Referencias
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