DICCIONARIO MÉDICO

Demonomanía

La demonomanía es un término psiquiátrico clásico que designa el delirio de estar poseído por una entidad demoniaca. Se encuadra actualmente dentro de los delirios de contenido místico-religioso, propios de determinados trastornos psicóticos. Hoy se considera un vocablo histórico, sustituido en la nosología moderna por descripciones más precisas del fenómeno delirante.

Qué es la demonomanía

La palabra proviene del griego δαίμων (daimon, «divinidad» o «espíritu», que en el griego tardío y el latín eclesiástico adquirió el sentido de «demonio») y μανία (mania, «locura»). Fue Jean-Étienne Dominique Esquirol quien dio forma clínica al concepto en su artículo «Démonomanie» del Dictionnaire des Sciences Médicales (publicado entre 1812 y 1822), y lo desarrolló con mayor profundidad en su tratado Des maladies mentales de 1838, considerado el primer manual moderno de psiquiatría clínica.

Esquirol distinguía dos situaciones diferentes bajo el paraguas de la demonomanía. Por un lado, pacientes con melancolía (lo que hoy llamaríamos depresión grave con síntomas psicóticos) que expresaban su sufrimiento en términos diabólicos: creían merecer la condenación, sentir las llamas del infierno o haber cometido un pecado imperdonable. Por otro, pacientes cuyo delirio consistía específicamente en creer que un ser demoniaco habitaba su cuerpo, hablaba por su boca y gobernaba sus movimientos. Esta segunda forma es la que la tradición psiquiátrica francesa retendría como demonomanía en sentido estricto.

Contexto histórico del concepto

Antes de Esquirol, la «posesión demoniaca» no se consideraba materia médica sino teológica. El viraje se produjo gradualmente durante la Ilustración, cuando alienistas como Philippe Pinel comenzaron a interpretar ciertos comportamientos atribuidos a posesión como manifestaciones de enfermedad mental. Esquirol consolidó esa transición al incluir la demonomanía en su clasificación nosográfica junto a otras monomanías (el erotomaníaco, el megalomaníaco, el incendiario). Maurice Macario publicó en 1843 un extenso estudio clínico titulado «Études cliniques sur la démonomanie» en los Annales Médico-Psychologiques, con descripciones detalladas de pacientes que se consideraban poseídos.

El psiquiatra Antoine Porot, ya en el siglo XX, propuso sustituir demonomanía por demonopatía, argumentando que el sufijo «-manía» resultaba inadecuado porque estos pacientes no presentaban agitación maníaca sino delirios sistematizados. La propuesta no llegó a imponerse en el uso clínico, y con la aparición de las clasificaciones modernas (DSM, CIE) ambos términos fueron reemplazados por categorías descriptivas más amplias.

Encuadre nosológico actual

El DSM-5-TR y la CIE-11 no recogen la demonomanía como entidad independiente. Los delirios de posesión se clasifican dentro de los trastornos del espectro de la esquizofrenia, los episodios depresivos graves con síntomas psicóticos o el trastorno delirante, según el contexto clínico. El contenido religioso del delirio no define la categoría diagnóstica; lo relevante es la estructura del fenómeno (delirio fijo, incorregible, que genera sufrimiento o deterioro funcional).

Un aspecto delicado en la práctica clínica es la distinción entre un delirio de posesión y una creencia religiosa culturalmente normativa. La propia CIE-11 advierte que las experiencias de posesión espiritual aceptadas dentro de las prácticas religiosas o culturales del paciente no deben considerarse patológicas a menos que causen sufrimiento significativo o deterioro funcional.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra demonomanía?

Del griego δαίμων (daimon, «espíritu», luego «demonio» en el latín eclesiástico) y μανία (mania, «locura»). La acuñó como término clínico Esquirol a principios del siglo XIX, dentro de su clasificación de las monomanías.

¿Es lo mismo demonomanía que psicosis?

No exactamente. La demonomanía describe un contenido delirante concreto (creer estar poseído por un demonio), mientras que psicosis es un concepto mucho más amplio que abarca cualquier pérdida de contacto con la realidad. Un paciente con delirio de posesión tiene una psicosis, pero no toda psicosis incluye delirios de contenido demoniaco.

¿Se sigue utilizando el término en psiquiatría?

Apenas. Los textos actuales hablan de «delirio de posesión» o «delirio místico-religioso» y lo clasifican dentro del trastorno psicótico correspondiente. El valor del término es sobre todo histórico: documenta cómo la psiquiatría del siglo XIX fue reclasificando fenómenos antes atribuidos a la teología.

¿Qué relación tiene con el delirio de control?

Comparten un rasgo: el paciente cree que una fuerza externa dirige sus actos o pensamientos. En el delirio de control esa fuerza puede ser una máquina, una agencia secreta o cualquier otro agente; en la demonomanía, el agente es específicamente un ser demoniaco. La estructura psicopatológica (vivencia de influencia y pérdida de agencia) es la misma.

Referencias

  1. Encyclopaedia Britannica. Jean-Étienne-Dominique Esquirol.
  2. Psiquiatría Biológica (Elsevier). Posesión demoníaca y exorcismo: a propósito de un caso.
  3. MSD Manual (versión para profesionales). Esquizofrenia.
  4. Real Academia Española. Demonómano. Diccionario de la lengua española, 23.ª ed.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la demonomanía, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Delirio: creencia falsa, fija e incorregible que constituye el núcleo de la demonomanía.
  • Delirio de control: variante delirante en la que el paciente cree que sus actos son dirigidos por una fuerza externa.
  • Delirio de persecución: otro tipo de contenido delirante que puede acompañar al delirio de posesión.
  • Esquizofrenia: trastorno psicótico en el que pueden aparecer delirios de contenido religioso.
  • Psicosis: pérdida de contacto con la realidad que engloba los cuadros donde se manifiesta la demonomanía.
  • Manía: estado de exaltación anímica cuyo nombre comparte raíz griega con demonomanía, aunque su significado clínico es muy diferente.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026