DICCIONARIO MÉDICO

Cupulolitiasis

La cupulolitiasis es un mecanismo fisiopatológico del oído interno en el que fragmentos de otoconia, desprendidos del utrículo, se adhieren a la cúpula de uno de los canales semicirculares. Constituye una de las dos explicaciones aceptadas para el vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB), junto con la canalolitiasis.

Qué es la cupulolitiasis

El término cupulolitiasis fue acuñado por el otólogo estadounidense Harold Schuknecht, quien en 1962 describió depósitos basófilos adheridos a la cúpula del canal semicircular posterior en cortes histológicos de huesos temporales humanos. Schuknecht propuso que estos depósitos, formados por cristales de carbonato cálcico procedentes de la mácula del utrículo, convertían la cúpula en una estructura sensible a la gravedad, algo que en condiciones normales no es.

La palabra combina cúpula (la estructura gelatinosa que corona la cresta ampular de cada canal semicircular) con el griego λίθος (líthos, "piedra"), siguiendo la misma lógica que otros compuestos médicos como otolitiasis o nefrolitiasis. La partícula -lith- indica presencia de material mineralizado donde no debería haberlo.

El sistema vestibular y el papel de la cúpula

Cada uno de los tres canales semicirculares del laberinto membranoso contiene endolinfa, y en su extremo ampular se sitúa la cresta ampular, cubierta por la cúpula. La cúpula funciona como un sensor de aceleración angular: cuando la cabeza rota, la inercia de la endolinfa desplaza la cúpula y dobla los cilios de las células sensoriales, generando una señal nerviosa que el cerebro interpreta como giro. En reposo, la cúpula tiene la misma densidad que la endolinfa, lo que la hace insensible a la fuerza de la gravedad. Es un detalle que importa.

Los otolitos (u otoconias) son microcristales de carbonato cálcico incrustados en una membrana gelatinosa sobre las máculas del utrículo y el sáculo. Su función normal es detectar aceleraciones lineales y la posición de la cabeza en relación con la gravedad. Cuando estos cristales se desprenden de la mácula utricular, pueden migrar hacia los canales semicirculares y provocar señales vestibulares erróneas con cada cambio de posición cefálica.

Cupulolitiasis frente a canalolitiasis

La distinción entre ambos mecanismos tiene consecuencias clínicas directas. En la canalolitiasis, los fragmentos de otoconia flotan libres dentro de la luz del canal semicircular; al mover la cabeza, se desplazan por la endolinfa como piedras rodando colina abajo, y arrastran un flujo hidráulico que deforma la cúpula durante unos segundos hasta que las partículas se detienen. El resultado es un vértigo breve (habitualmente menos de un minuto) que comienza con una latencia de uno a cuatro segundos y remite al cesar el movimiento de las partículas.

En la cupulolitiasis, el problema es distinto: los cristales están pegados a la propia cúpula. Esto la convierte en una estructura más pesada que la endolinfa circundante, de modo que la gravedad puede desplazarla cada vez que la cabeza adopta ciertas posiciones. No hay latencia apreciable (el nistagmo aparece de inmediato al provocar la posición) y el vértigo se mantiene mientras la cabeza permanezca en esa posición, sin el patrón crescendo-decrescendo típico de la canalolitiasis. El nistagmo, además, suele batir hacia el lado contrario al esperado en las formas geotrópicas (nistagmo ageotrópico), lo cual ayuda a distinguir ambas variantes durante la exploración.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el término cupulolitiasis?

De la combinación de cúpula, la estructura gelatinosa del canal semicircular, con el sufijo griego -litiasis (de λίθος, "piedra"), que indica presencia anómala de material mineralizado. Fue el otólogo Harold Schuknecht quien lo introdujo en 1962 al documentar depósitos de carbonato cálcico adheridos a la cúpula en estudios histológicos post mortem.

¿Es lo mismo cupulolitiasis que canalolitiasis?

No. Ambos mecanismos explican el vértigo posicional paroxístico benigno, pero difieren en la localización de los cristales y en sus consecuencias clínicas. En la canalolitiasis los otolitos flotan libres en el canal; en la cupulolitiasis se adhieren a la cúpula. Esta diferencia se traduce en un vértigo más persistente y sin latencia en la cupulolitiasis.

¿Cuál de los dos mecanismos es más frecuente?

La canalolitiasis. Actualmente se acepta que es responsable de la mayoría de los casos de VPPB, mientras que la cupulolitiasis explica una proporción menor, sobre todo formas atípicas con nistagmo ageotrópico o de duración prolongada.

¿Por qué se desprenden los otolitos?

En muchos casos no se identifica una causa concreta, y se habla de VPPB idiopático. Cuando hay un factor reconocible, los más documentados son los traumatismos craneoencefálicos, las intervenciones quirúrgicas de oído o cabeza, el reposo prolongado en cama y la degeneración natural de la mácula utricular asociada al envejecimiento. La prevalencia de VPPB aumenta a partir de la sexta década de la vida, con un predominio de dos a tres mujeres por cada hombre afectado.

Referencias

  1. MedlinePlus en español. Vértigo postural paroxístico benigno. Enciclopedia médica.
  2. Manual MSD (versión para profesionales). Vértigo posicional paroxístico benigno.
  3. Gallardo OFJ et al. Vértigo posicional paroxístico benigno. Anales Médicos de la Asociación Médica del Centro Médico ABC.
  4. Mayo Clinic. Vértigo postural paroxístico benigno (VPPB).

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la cupulolitiasis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Otolito: cristales de carbonato cálcico del oído interno implicados en la detección de la gravedad y la aceleración lineal.
  • Laberinto: conjunto de cavidades del oído interno responsable del equilibrio y la audición.
  • Nistagmo: movimiento involuntario y rítmico de los ojos, cuyas características orientan hacia la localización de la lesión vestibular.

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