DICCIONARIO MÉDICO
Otolito
El otolito es una diminuta partícula de carbonato cálcico alojada en el oído interno, concretamente en el utrículo y el sáculo, que permite al sistema vestibular detectar la gravedad y los movimientos lineales de la cabeza. En el ser humano suele designarse también con el nombre de otoconia. El nombre procede del griego: oto-, «oído», y lito, de lithos, «piedra». Es una etimología descriptiva casi literal, porque un otolito no es mucho más que eso, una piedrecita alojada dentro del oído. Se trata de una estructura anatómica normal del sistema vestibular, no de una formación patológica; su presencia es necesaria para que el equilibrio funcione con normalidad. Cada otolito humano mide unas pocas decenas de micrómetros y está compuesto por calcita, una forma cristalina del carbonato cálcico, junto con proteínas de la matriz orgánica, entre ellas la otoconina. Los otolitos se sitúan sobre la membrana otolítica, una capa gelatinosa que cubre las máculas, las regiones sensoriales del utrículo y el sáculo. Esa membrana tiene un grosor aproximado de cincuenta micrómetros y ocupa alrededor de un milímetro cuadrado en cada mácula, una superficie diminuta si se piensa en la cantidad de información que llega a transmitir. El utrículo y el sáculo forman, junto con los conductos semicirculares, el laberinto membranoso del oído interno. El principio es puramente mecánico. Al ser más densos que la endolinfa que los rodea, los otolitos añaden masa e inercia a la membrana gelatinosa. Cuando la cabeza se inclina o experimenta una aceleración lineal, la membrana se desplaza con un ligero retraso respecto a las estructuras óseas que la envuelven, y ese desfase dobla los cilios de las células ciliadas subyacentes, lo que genera la señal eléctrica que viaja hasta el sistema nervioso central a través del nervio vestibular. El utrículo responde sobre todo a los desplazamientos horizontales, como al arrancar en un coche. La percepción de los movimientos verticales, en cambio, depende principalmente del sáculo: es lo que se nota al subir en un ascensor. En el ser humano y el resto de mamíferos, ambos términos se emplean como sinónimos: designan los mismos microcristales del sistema vestibular. La distinción se vuelve más nítida al comparar con otros vertebrados. En los peces, el otolito no es un conjunto de miles de cristales diminutos, sino una única pieza calcárea de mayor tamaño que crece por capas a lo largo de la vida del animal, de forma parecida a los anillos de un árbol. Esa estructura, además de participar en el equilibrio, interviene en la audición y permite a los ictiólogos calcular la edad del pez con bastante precisión. Cuando los otolitos humanos se desprenden de su ubicación habitual y migran hacia los conductos semicirculares, pueden alterar la percepción del movimiento y provocar episodios de vértigo. La maniobra de Epley, pensada precisamente para reconducirlos a su posición, se recoge en una entrada aparte de este diccionario. Del griego oto- (oído) y lithos (piedra). Literalmente, «piedra del oído». Sí, aunque con formas muy distintas. En los peces son piezas únicas y compactas; en los mamíferos, entre ellos el ser humano, son miles de microcristales diminutos. No directamente: en el ser humano, su función es el equilibrio, no la audición. En los peces, en cambio, sí participan en la percepción del sonido. Puede migrar hacia uno de los conductos semicirculares y alterar la señal de movimiento que el oído envía al cerebro, lo que típicamente se traduce en episodios breves de vértigo al cambiar de posición. De calcita, una forma cristalina del carbonato cálcico, combinada con proteínas de la matriz orgánica. Los estudios de microscopía han revelado que su estructura interna está formada por nanogránulos de apenas unas decenas de nanómetros.Qué es el otolito
Dónde se encuentran
Cómo funcionan
Otolito y otoconia, una precisión terminológica
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra otolito?
¿Todos los vertebrados tienen otolitos?
¿Los otolitos sirven para oír?
¿Qué ocurre si un otolito se desprende?
¿De qué están hechos exactamente?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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