DICCIONARIO MÉDICO
Condroesqueleto
El condroesqueleto es el armazón de cartílago hialino que constituye el esqueleto del embrión humano durante las primeras semanas de desarrollo, antes de que el tejido óseo lo sustituya. Se trata de una estructura transitoria que sirve de molde para la osificación endocondral. El término procede del griego χόνδρος (chóndros, "cartílago") y σκελετός (skeletós, "desecado, momificado"), con la intercalación de una e de enlace propia del español para los compuestos formados sobre skeleton. Designa el esqueleto cartilaginoso que se forma en el embrión entre la quinta y la séptima semana de vida intrauterina, cuando las células del mesénquima se condensan y diferencian en condroblastos, las células encargadas de secretar la matriz cartilaginosa. Conviene no confundir este esqueleto embrionario con el esqueleto cartilaginoso permanente de ciertos vertebrados como tiburones y rayas, en los que el cartílago se mantiene durante toda la vida del animal. En el ser humano, el condroesqueleto es estrictamente provisional: conforme avanza el desarrollo fetal, la mayor parte de sus piezas son reemplazadas por hueso mediante osificación endocondral. Solo unas pocas estructuras conservan cartílago en el adulto (la nariz, el pabellón auricular, los anillos traqueales, parte de las costillas y las superficies articulares de los huesos). El proceso por el que el condroesqueleto deja paso al esqueleto óseo sigue una secuencia bien definida. Los condrocitos del centro de cada pieza cartilaginosa se hipertrofian, la matriz que los rodea se calcifica y las células acaban degenerando. Vasos sanguíneos procedentes del pericondrio invaden entonces ese espacio y traen consigo osteoblastos, las células que depositan verdadero tejido óseo. Esta invasión vascular constituye el centro primario de osificación. No todos los huesos del cuerpo pasan por esta fase cartilaginosa. Los huesos planos de la bóveda craneal y buena parte de la mandíbula se forman por osificación intramembranosa, directamente a partir de membranas de tejido conjuntivo, sin un molde previo de cartílago. El condroesqueleto, por tanto, se refiere específicamente a las piezas que siguen la vía endocondral: vértebras, pelvis, huesos largos de las extremidades y base del cráneo. De la unión de dos raíces griegas: χόνδρος (chóndros, "cartílago") y σκελετός (skeletós, "desecado"). En español se intercala una e entre ambos componentes, siguiendo la convención castellana para los compuestos derivados del inglés skeleton. No. La mayor parte se transforma en hueso, pero algunas estructuras conservan cartílago de forma permanente: las superficies articulares, los cartílagos costales, los de la laringe, la tráquea, el tabique nasal y el pabellón de la oreja. Estos restos no suelen recibir el nombre de condroesqueleto porque el término se reserva para el molde embrionario completo. No exactamente. El endoesqueleto abarca todo el armazón interno del organismo, ya sea de cartílago o de hueso. El condroesqueleto se refiere solo a la fase cartilaginosa de ese armazón, la que existe antes de la osteogénesis. Si desea profundizar en conceptos asociados al condroesqueleto, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el condroesqueleto
De molde cartilaginoso a hueso: la osificación endocondral
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra condroesqueleto?
¿El condroesqueleto desaparece completamente en el adulto?
¿Es lo mismo condroesqueleto que endoesqueleto?
Referencias
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