DICCIONARIO MÉDICO
Codominante
Un alelo codominante es aquel que, en presencia de otro alelo distinto del mismo gen, se expresa con la misma intensidad que su par, de modo que el fenotipo del individuo heterocigoto muestra los productos de ambos. El ejemplo más conocido en medicina humana es el sistema ABO de grupos sanguíneos: una persona con un alelo IA y un alelo IB presenta grupo sanguíneo AB. En la herencia mendeliana clásica, un alelo dominante enmascara al recesivo: el heterocigoto Aa exhibe el mismo fenotipo que el homocigoto AA. La codominancia rompe ese esquema. Cuando dos alelos son codominantes entre sí, ninguno prevalece sobre el otro ni lo atenúa; cada uno fabrica su propio producto proteico, y ambos productos coexisten en la célula o en la superficie celular sin mezclarse. El prefijo co- procede del latín cum, «junto con», y dominante del participio de dominare, «ejercer el dominio». La combinación describe exactamente lo que ocurre: dos alelos dominan a la vez. Gregor Mendel no observó codominancia en sus experimentos con guisantes porque escogió caracteres de dominancia completa. El concepto se fue consolidando a principios del siglo XX, cuando los genetistas comprobaron que algunos cruces producían heterocigotos con fenotipo distinto tanto del homocigoto paterno como del materno, y además distinto de una mezcla intermedia. El locus del gen ABO, situado en el cromosoma 9, codifica una glucosiltransferasa que añade azúcares específicos al antígeno H de la superficie del eritrocito. Existen tres alelos principales: IA, IB e i. Los alelos IA e IB son codominantes entre sí, y ambos son dominantes sobre i. Cuando un individuo hereda IA de un progenitor e IB del otro, la transferasa A y la transferasa B funcionan simultáneamente: los eritrocitos expresan en su superficie tanto el antígeno A como el antígeno B. No hay compromiso ni mezcla; un test de aglutinación con anticuerpo anti-A reacciona, y otro con anticuerpo anti-B también. Es el genotipo IAIB, fenotipo AB. Karl Landsteiner describió los grupos A, B y 0 en 1901; el grupo AB fue añadido al año siguiente por sus colaboradores Alfred von Decastello y Adriano Sturli. Conviene no confundir codominancia con dominancia incompleta. Son fenómenos diferentes que a veces se agrupan bajo la etiqueta genérica de «herencia no mendeliana», lo cual puede inducir a error. En la dominancia incompleta el heterocigoto presenta un fenotipo intermedio entre los dos homocigotos: si un alelo produce flores rojas y otro flores blancas, el heterocigoto tiene flores rosas. Los dos productos se funden en un resultado nuevo. En la codominancia, en cambio, ambos fenotipos aparecen simultáneamente sin fundirse. Un individuo AB no tiene un «grupo sanguíneo intermedio» entre A y B; tiene ambos antígenos intactos. La diferencia es nítida cuando se observa a nivel molecular. El sistema ABO no es el único caso. En el complejo mayor de histocompatibilidad (CMH), los dos alelos del gen HLA se expresan de forma codominante en la superficie celular, lo que amplía el repertorio de péptidos que el sistema inmunitario puede presentar. Desde el punto de vista de la supervivencia, esa doble expresión resulta ventajosa porque diversifica la capacidad de respuesta frente a patógenos. La hemoglobina ofrece otro ejemplo visible en el laboratorio. Un individuo heterocigoto para el alelo de la hemoglobina S y el de la hemoglobina C (genotipo HbS/HbC) produce ambas variantes proteicas. En la electroforesis de hemoglobinas se detectan las dos bandas, y el cuadro clínico refleja la presencia conjunta de ambas hemoglobinas anormales. Del latín cum (junto) y dominare (dominar). Dos alelos que «dominan juntos», es decir, que se expresan por igual en el mismo individuo. No. En la dominancia incompleta el heterocigoto muestra un fenotipo intermedio, como si los dos alelos se mezclasen. En la codominancia los dos productos aparecen simultáneamente y se pueden distinguir por separado. El grupo sanguíneo AB es codominancia; una flor rosa nacida del cruce entre roja y blanca es dominancia incompleta. Sí. La determinación del grupo sanguíneo antes de una transfusión depende directamente de ella: un receptor AB acepta sangre de cualquier grupo ABO precisamente porque ya expresa ambos antígenos y no genera anticuerpos anti-A ni anti-B. La codominancia del HLA condiciona también la compatibilidad en trasplantes de órganos y la predisposición a ciertas enfermedades autoinmunes. No. Mendel trabajó con caracteres de dominancia completa en Pisum sativum: color de la semilla, textura, color de la flor. Los fenómenos de codominancia se describieron después de la redescubrición de sus leyes, a partir de 1900, cuando los genetistas empezaron a cruzar organismos con caracteres que no se ajustaban al modelo simple dominante/recesivo. Si desea profundizar en conceptos asociados a la codominancia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué significa «codominante» en genética
El sistema ABO como modelo
Codominancia frente a dominancia incompleta
Otros ejemplos de codominancia en genética humana
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede el término «codominante»?
¿Son lo mismo codominancia y dominancia incompleta?
¿Tiene relevancia clínica la codominancia?
¿Mendel observó codominancia?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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