DICCIONARIO MÉDICO
Cocardiforme
Cocardiforme es un adjetivo utilizado en dermatología para describir lesiones cutáneas con un patrón de anillos concéntricos que recuerda a una escarapela o diana de tiro. La lesión cocardiforme constituye el signo clínico más característico del eritema multiforme y tiene valor diagnóstico cuando se presenta con su morfología clásica de tres zonas diferenciadas. El término procede del francés cocarde (escarapela), la insignia circular con franjas de colores concéntricos que se llevaba en los sombreros militares y civiles. La analogía visual es directa: la lesión presenta dos o tres anillos de tonalidad distinta organizados alrededor de un punto central. En la bibliografía anglosajona se denomina target lesion (lesión en diana) o iris lesion (lesión en iris). La expresión «herpes iris de Bateman», acuñada por Thomas Bateman a principios del siglo XIX, es un sinónimo histórico que ha caído en desuso. Ferdinand von Hebra fue quien, en 1866, describió formalmente el cuadro clínico que hoy conocemos como eritema multiforme, caracterizándolo precisamente por la presencia de estas lesiones con cambios concéntricos de color y distribución simétrica. El adjetivo «cocardiforme» se usa en dermatología como descriptor morfológico, no como diagnóstico: una lesión puede ser cocardiforme sin pertenecer al eritema multiforme, y viceversa. La lesión en diana clásica, tal como se observa en el eritema multiforme, consta de tres zonas concéntricas. La zona central es una pápula o vesícula de coloración purpúrica o cianótica, que puede llegar a formar una ampolla. Le rodea un anillo pálido, edematoso, que corresponde a una banda de vasoconstricción y edema dérmico. El tercer anillo, el más periférico, es eritematoso y marca el límite exterior de la lesión. El diámetro total suele ser inferior a 3 cm, con bordes redondeados y bien definidos. No siempre se observan las tres zonas. Las llamadas lesiones en diana atípicas, con solo dos zonas concéntricas o con bordes irregulares, son más frecuentes en el síndrome de Stevens-Johnson, donde predominan máculas purpúricas con centro necrótico pero sin el halo eritematoso periférico bien definido. Esa distinción morfológica entre diana típica y atípica tiene relevancia clínica, porque ayuda a separar el eritema multiforme (habitualmente benigno y autolimitado) de entidades más graves. Encontrar lesiones cocardiformes típicas en un paciente con erupción aguda y distribución acral (dorso de manos, palmas, plantas, codos, rodillas) orienta con fuerza hacia el diagnóstico de eritema multiforme. La distribución es simétrica y centrípeta; las lesiones pueden extenderse al tronco pero predominan en las extremidades. En la forma minor, las lesiones son exclusivamente cutáneas. En la forma major hay además erosiones dolorosas en mucosas (oral, genital u ocular). La morfología cocardiforme no es exclusiva del eritema multiforme. Se ha descrito en la urticaria, en algunas reacciones medicamentosas y en ciertas vasculitis. La diferencia radica en la estructura histológica: en el eritema multiforme verdadero, la biopsia muestra necrosis de queratinocitos en la unión dermoepidérmica con infiltrado linfocitario perivascular, mientras que en una urticaria con aspecto de diana el hallazgo predominante es edema dérmico sin necrosis epitelial. Del francés cocarde (escarapela), un distintivo circular con franjas de colores concéntricos que se usaba en la indumentaria militar. La terminación -forme procede del latín forma, con el significado de «con forma de». Una lesión cocardiforme, literalmente, tiene forma de escarapela. Sí. Son sinónimos. «Lesión en diana» (target lesion) es la denominación más usada en la bibliografía anglosajona; «lesión cocardiforme» o «en escarapela» es la forma habitual en textos francófonos y en gran parte de la tradición dermatológica española. Ambas describen el mismo patrón de anillos concéntricos. No necesariamente. El eritema multiforme puede presentar pápulas, máculas eritematosas, vesículas y placas urticariformes junto con las dianas clásicas. De hecho, el adjetivo «multiforme» hace referencia a esa coexistencia de morfologías diversas. Las lesiones cocardiformes típicas son las más orientadoras para el diagnóstico, pero pueden ser escasas o tardar varios días en manifestarse desde el comienzo de la erupción. Si desea profundizar en conceptos asociados a la morfología cocardiforme, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué significa cocardiforme
Estructura de la lesión cocardiforme típica
Significado diagnóstico
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra cocardiforme?
¿Es lo mismo una lesión cocardiforme que una lesión en diana?
¿Todas las lesiones del eritema multiforme son cocardiformes?
Referencias
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