DICCIONARIO MÉDICO
Cinitaprida
La cinitaprida es una benzamida sustituida con actividad procinética sobre el tracto gastrointestinal superior, autorizada en España como tratamiento coadyuvante del reflujo gastroesofágico y de la dispepsia por dismotilidad leve o moderada. Actúa como agonista de los receptores 5-HT4 de la serotonina y antagonista de los receptores 5-HT2, con una discreta actividad adicional sobre los receptores dopaminérgicos D2. Su código en la clasificación ATC es A03FA08. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). Químicamente, la cinitaprida pertenece al grupo de las ortopramidas, una variante estructural de las benzamidas sustituidas que comparte esqueleto molecular con otros procinéticos digestivos. Bloquea los receptores presinápticos de serotonina en el plexo mientérico, lo que aumenta la liberación de este neurotransmisor y amplifica la señal excitadora sobre la musculatura del tubo digestivo. A esa acción procolinérgica se suma una actividad antidopaminérgica discreta, que contribuye al efecto terapéutico sin ser el mecanismo dominante. Los estudios en animales sitúan su acción procinética desde el esfínter esofágico inferior hasta el colon: acelera el vaciamiento gástrico, estimula la motilidad del íleon y aumenta la presión en el esfínter esofágico inferior. En el reflujo gastroesofágico, este último efecto reduce el número y la duración de los episodios; en la dispepsia, la aceleración del vaciamiento gástrico explica buena parte de la mejoría sintomática. Tras la administración oral, los niveles plasmáticos máximos se alcanzan a las dos horas. La eliminación sigue un patrón bifásico, con una semivida inicial de tres a cinco horas seguida de una fase residual superior a las quince horas a concentraciones muy bajas, y sufre un extenso metabolismo de primer paso hepático. La cinitaprida comparte familia química y mecanismo con la cisaprida, otro agonista de los receptores 5-HT4 retirado del mercado en numerosos países por su asociación con la prolongación del intervalo QT y arritmias ventriculares graves. El parecido estructural entre ambas moléculas planteó dudas razonables sobre si la cinitaprida podía compartir ese riesgo. Los estudios electrofisiológicos in vitro muestran que, a concentraciones más de cien veces superiores a las plasmáticas terapéuticas, la cinitaprida bloquea los canales hERG y prolonga el potencial de acción en fibras de Purkinje. El dato in vivo es distinto. Tanto en animales como en voluntarios sanos, la administración de cinitaprida no ha mostrado efectos sobre el electrocardiograma ni sobre el intervalo QT, ni siquiera muy por encima del rango habitual de uso. Ese contraste entre el hallazgo in vitro y la ausencia de traducción clínica es, precisamente, lo que distingue su perfil regulatorio del de la cisaprida. No, aunque están emparentadas. Ambas son benzamidas agonistas de los receptores 5-HT4 con acción procinética, pero la cisaprida fue retirada en la mayoría de los países por el riesgo cardíaco asociado a la prolongación del QT, mientras que los estudios in vivo con cinitaprida no han reproducido ese efecto sobre el electrocardiograma. No. Carece de actividad antagonista relevante sobre los receptores 5-HT3, que son los que median el efecto antiemético de otros fármacos con estructura similar. Su autorización original en España data de 1989. Es, por tanto, una molécula veterana dentro del arsenal de procinéticos digestivos todavía en uso, con más de tres décadas de experiencia post-comercialización acumulada. Si desea ampliar información relacionada con la cinitaprida, puede consultar:Qué es la cinitaprida
Seguridad cardíaca frente a otros procinéticos de su familia
Preguntas frecuentes
¿Es la cinitaprida lo mismo que la cisaprida?
¿Tiene efecto antiemético la cinitaprida?
¿Desde cuándo se utiliza en España?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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