DICCIONARIO MÉDICO
Cerumen
El cerumen es una sustancia cerosa, de color amarillento a pardo, producida en el tercio externo del conducto auditivo externo por la secreción conjunta de las glándulas ceruminosas y las glándulas sebáceas. Cumple funciones de lubricación, protección antimicrobiana y limpieza del canal auditivo. Su acumulación patológica constituye la ceruminosis. El término procede del latín cera, que a su vez parece ser un préstamo de una lengua preindoeuropea no identificada, emparentado con el griego κηρός (kērós, «cera de abeja»). El sufijo -umen es un formante latino que designa el resultado de un proceso. Gaspard Bauhin, botánico y anatomista suizo activo entre los siglos XVI y XVII, acuñó el término cerumen para referirse a la secreción del oído, y la denominación se generalizó en los tratados de medicina a partir de 1741 aproximadamente. Ya los médicos antiguos prestaron atención a esta sustancia. Hipócrates recomendaba instilar aceites vegetales en el oído para facilitar su eliminación cuando se acumulaba en exceso, y Plinio el Viejo le atribuía propiedades curativas para las mordeduras humanas en su Naturalis Historia. El interés clínico, como se ve, tiene una historia larga. El cerumen es una mezcla compleja de lípidos, proteínas, células epiteliales descamadas y restos de pelo. Los componentes lipídicos predominantes son productos de la vía metabólica del hidroximetilglutaril-CoA: escualeno, lanosterol y colesterol, entre otros ácidos grasos de cadena larga. Esa fracción grasa explica la textura cerosa y la capacidad de repeler el agua. Contiene también lisozima, inmunoglobulinas y ácidos grasos saturados que confieren un pH ligeramente ácido (en torno a 6,1 en el tipo húmedo). Ese entorno ácido inhibe el crecimiento de microorganismos. Se han identificado propiedades bactericidas frente a Staphylococcus aureus, Haemophilus influenzae y Escherichia coli, además de actividad antifúngica frente a hongos implicados en la otomicosis. La consistencia del cerumen no es igual en todas las personas. Se distinguen dos variantes determinadas por un polimorfismo en el gen ABCC11, que codifica un transportador de membrana de la familia ABC. Quienes portan al menos un alelo G (genotipos GG o AG) producen cerumen húmedo: pegajoso, de color amarillo a marrón, con alto contenido lipídico. Este tipo predomina en poblaciones de ascendencia europea y africana. El genotipo homocigoto AA da lugar a cerumen seco: grisáceo, quebradizo, con menor secreción grasa y una actividad excretoria reducida de las glándulas apocrinas del conducto. Es la variante más frecuente en poblaciones del este y sudeste de Asia y en nativos americanos. El mismo polimorfismo del ABCC11 determina el tipo de olor corporal axilar y la cantidad de sudor apocrino, lo cual ha sido objeto de estudio en genética de poblaciones. El cerumen lubrica la piel del conducto, que es fina y carece de la protección que el roce con la ropa proporciona en otras zonas del cuerpo. Sin esa película grasa, la piel del canal se resecaría y agrietaría con facilidad. Actúa como trampa mecánica para partículas de polvo, insectos diminutos y otros cuerpos extraños que puedan penetrar en el oído. Gracias al movimiento del cerumen hacia el exterior (impulsado por la migración epitelial y por los desplazamientos de la articulación temporomandibular al masticar, hablar o bostezar), esas partículas atrapadas se eliminan de forma fisiológica sin intervención alguna. El oído sano se autolimpia. La tercera función es la protección antimicrobiana que proporcionan los componentes descritos en la sección de composición. Las propiedades bactericidas y fungicidas contribuyen a prevenir infecciones del conducto auditivo externo. Del latín cera con el sufijo -umen. Las voces griega κηρός y lituana koris, ambas referidas a la cera de abeja, comparten una raíz común que no ha podido adscribirse con seguridad a ninguna familia lingüística indoeuropea conocida. Gaspard Bauhin introdujo el término en la anatomía hacia finales del siglo XVI. No. El oído se autolimpia. Los bastoncillos de algodón tienden a empujar el cerumen hacia la porción ósea del conducto, donde ya no existe mecanismo de evacuación natural, y favorecen la formación de tapones. La mayoría de las sociedades de otorrinolaringología desaconseja su uso. Depende de una variante del gen ABCC11. El alelo que produce cerumen seco (genotipo AA) es dominante en poblaciones del este de Asia, mientras que el alelo que produce cerumen húmedo (G) predomina en Europa y África. La diferencia tiene interés en genética de poblaciones, pero ambas variantes cumplen las mismas funciones protectoras. La ceruminosis es el término que designa la acumulación patológica de cerumen en el conducto auditivo, ya sea por exceso de producción, por alteración del mecanismo de evacuación o por ambas causas. El cerumen en sí es una secreción fisiológica normal; la ceruminosis es la situación en la que esa secreción se convierte en problema. Si desea profundizar en conceptos asociados al cerumen, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el cerumen
Composición bioquímica
Variantes genéticas: cerumen húmedo y seco
Funciones en el conducto auditivo
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra «cerumen»?
¿Es necesario limpiar los oídos con bastoncillos?
¿Por qué algunas personas tienen cerumen seco y otras húmedo?
¿Qué relación hay entre el cerumen y la ceruminosis?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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