DICCIONARIO MÉDICO
Cavitación
La cavitación es el proceso por el cual se forma una cavidad en el interior de un tejido, generalmente como resultado de la necrosis del parénquima y la evacuación del material necrótico a través de una vía de drenaje natural (por ejemplo, un bronquio). Es un hallazgo habitual en la radiología torácica, donde aparece como un espacio lleno de aire o con nivel hidroaéreo dentro de una consolidación, una masa o un nódulo pulmonar. La Sociedad Fleischner define la cavidad pulmonar como un espacio ocupado por gas dentro de una zona de consolidación, una masa o un nódulo, con o sin nivel líquido. El proceso que conduce a ella recibe el nombre de cavitación. Comienza cuando un agente infeccioso, inflamatorio o tumoral destruye el tejido del órgano afectado; la zona necrosada pierde su consistencia, se licúa y, si existe un conducto de salida (en el pulmón, la vía aérea), el contenido se evacua dejando un espacio aéreo rodeado de pared. La palabra castellana procede del latín cavitas (oquedad, hueco), derivado de cavus (cóncavo, hueco), la misma raíz que origina caverna, cavidad y cavernoso. El sufijo -ción indica acción o resultado, de modo que cavitación designa tanto el proceso de formarse la cavidad como el resultado visible en la imagen. Es con diferencia el contexto clínico más frecuente. La tuberculosis de reactivación constituye el paradigma clásico: los bacilos destruyen el parénquima, se forma un foco de necrosis caseosa y, cuando ese material se evacua por el bronquio, queda una caverna pulmonar visible en la radiografía de tórax. Pero la tuberculosis no es la única causa. Múltiples microorganismos pueden producir cavitación: Staphylococcus aureus, Klebsiella pneumoniae, hongos como Aspergillus fumigatus y, con menor frecuencia, parásitos. También las neoplasias pulmonares pueden cavitarse. Un carcinoma escamoso de pulmón crece a veces tan deprisa que la zona central del tumor pierde su aporte vascular y se necrosa, generando una imagen radiológica con aspecto de cavidad de paredes gruesas e irregulares. El grosor y la regularidad de la pared ayudan al radiólogo a orientar el origen: las paredes finas y lisas sugieren etiología benigna; las gruesas y nodulares, malignidad. Sin embargo, el contenido de la cavidad (aire solo, nivel hidroaéreo, material sólido) no discrimina de forma fiable entre ambas posibilidades. En odontología, cavitación designa la pérdida de tejido duro del diente (esmalte y dentina) por la acción de bacterias cariogénicas. La caries avanza creando una cavidad que, si no se interviene, puede alcanzar la pulpa dentaria. En el sistema nervioso central se habla de cavitación postisquémica cuando un infarto cerebral deja, tras semanas o meses, una zona de parénquima encefálico destruido que se licúa y forma un quiste. El término equivalente en neuropatología es encefalomalacia quística. Existe además un uso en el campo de la física médica. La cavitación ultrasónica se produce cuando ondas de ultrasonido de alta intensidad generan microburbujas en un medio líquido; al colapsar, esas burbujas liberan energía capaz de destruir tejido. Ese principio se aprovecha en litotricia y, en medicina estética, en los procedimientos de lipólisis no invasiva. Del latín cavitas, -atis (oquedad), formado sobre cavus (hueco), con el sufijo -ción que indica proceso o resultado. Comparte raíz con cavidad, caverna y cavernoso. No. Las infecciones son la causa más frecuente, pero también los tumores pulmonares, las vasculitis, los infartos pulmonares y algunas enfermedades autoinmunes pueden producir cavidades en el parénquima. La distinción exige valorar el contexto clínico y las características de la pared en la imagen. El absceso pulmonar es una causa concreta de cavitación, no un sinónimo. Se origina por una infección piógena que necrosa el tejido y forma una colección de pus que, al drenarse por el bronquio, deja una cavidad con nivel hidroaéreo. Otras cavitaciones (tumoral, granulomatosa, embólica) no implican un absceso. Comparten el nombre pero no el mecanismo. La cavitación ultrasónica es un fenómeno físico: la formación y el colapso de microburbujas de gas en un líquido sometido a ondas de ultrasonido de alta intensidad. La cavitación tisular es un proceso patológico de destrucción y vaciamiento del parénquima. La coincidencia léxica se debe a que ambas producen una oquedad, pero la naturaleza de cada proceso es completamente distinta. Si desea profundizar en conceptos asociados a la cavitación, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cavitación
Cavitación en el pulmón
Cavitación fuera del pulmón
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra cavitación?
¿La cavitación pulmonar siempre indica infección?
¿Es lo mismo una cavitación que un absceso pulmonar?
¿La cavitación ultrasónica es el mismo fenómeno?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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