DICCIONARIO MÉDICO

Canal del parto

El canal del parto es la vía anatómica que el feto recorre durante el parto vaginal, desde la cavidad del útero hasta el exterior. Está formado por dos componentes que actúan de manera coordinada: un canal óseo (la pelvis materna) y un canal blando (cuello uterino, vagina, musculatura del suelo pélvico y periné).

Qué es el canal del parto

En obstetricia, el parto se describe clásicamente como la interacción entre tres factores: el motor (las contracciones uterinas), el objeto (el feto) y el canal (el conducto por el que transita). El canal del parto es, por tanto, el elemento pasivo de esa tríada, aunque conviene matizar que "pasivo" es un término relativo: los tejidos blandos que lo componen experimentan cambios activos bajo la influencia hormonal y mecánica del trabajo de parto.

La expresión "canal del parto" (en latín obstétrico, canalis partūs) aparece ya en los tratados de obstetricia del siglo XVIII, cuando la comprensión de la mecánica del parto avanzó gracias a las mediciones pélvicas de Jean-Louis Baudelocque y otros.

Componente óseo: la pelvis

La pelvis ósea forma un cilindro irregular con tres estrechamientos (o estrechos) que el feto debe atravesar. El estrecho superior está delimitado por el promontorio sacro, las líneas innominadas de los huesos ilíacos y el borde superior de la sínfisis del pubis. Su diámetro anteroposterior (conjugado obstétrico o verdadero) mide unos 10 a 10,5 cm; es el diámetro más estrecho de la entrada pélvica y el que determina si la cabeza fetal puede encajarse.

La excavación pélvica (estrecho medio) es un espacio más amplio por el que el feto rota para acomodarse. Aquí importan sobre todo los diámetros biciático (entre las espinas ciáticas, unos 10 cm) y anteroposterior medio. El estrecho inferior, o salida pélvica, está formado por el arco púbico y las tuberosidades isquiáticas; es el último obstáculo óseo.

No todas las pelvis tienen la misma forma. La clasificación de Caldwell y Moloy (1933) distingue cuatro tipos morfológicos: ginecoide (la más frecuente, redondeada, favorable al parto), antropoide (ovalada en sentido anteroposterior), androide (acorazonada, con el diámetro transverso desplazado hacia atrás) y platipeloide (aplanada, más ancha que profunda). La forma condiciona el modo en que la cabeza fetal se encaja y rota.

Componente blando

Superpuesto al armazón óseo, el canal blando comprende el canal cervical (que se borra y dilata), la vagina (que se distiende notablemente) y el suelo pélvico (un diafragma muscular formado por los elevadores del ano y los músculos del periné). Durante las fases de dilatación y expulsión, las contracciones uterinas empujan al feto contra estas estructuras, que ceden progresivamente.

El suelo pélvico no se limita a dejarse distender. El músculo elevador del ano, especialmente su porción pubovisceral, forma una especie de embudo que guía la cabeza fetal en su descenso y contribuye a la rotación interna. Cuando la cabeza alcanza el periné posterior, este se adelgaza hasta hacerse translúcido y la cabeza comienza a coronar. En ese momento, la distensión es máxima.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la desproporción cefalopélvica?

Una situación en la que el tamaño de la cabeza fetal supera la capacidad del canal óseo de la madre, o en la que la posición de la cabeza impide su paso a pesar de que las dimensiones serían teóricamente suficientes. Es una de las indicaciones de cesárea.

¿Las dimensiones del canal del parto son fijas?

No del todo. Las articulaciones sacroilíacas y la sínfisis del pubis permiten una ligera movilidad que se acentúa al final de la gestación por efecto de la relaxina. En posición de cuclillas, por ejemplo, los diámetros del estrecho inferior pueden aumentar hasta un centímetro. No es mucho, pero en un parto ajustado puede marcar la diferencia.

¿Qué relación tiene con el suelo pélvico tras el parto?

El paso del feto a través del canal blando somete a los músculos y los nervios del suelo pélvico a un estiramiento considerable. En la mayoría de los partos vaginales la recuperación es completa, pero partos prolongados, instrumentales o con desgarros extensos pueden dejar secuelas funcionales que conviene valorar en el posparto.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Parto. MedlinePlus.
  2. Manual MSD, versión para profesionales. Manejo del trabajo de parto normal.
  3. Real Academia Española. Parto. Diccionario de la lengua española, 23.ª edición.
  4. Mayo Clinic. Etapas del trabajo de parto y el nacimiento.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos vinculados al canal del parto, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Pelvis: estructura ósea que forma el componente rígido del canal.
  • Canal cervical: conducto del cuello uterino que se borra y dilata durante el parto.
  • Útero: órgano muscular cuyas contracciones impulsan al feto a través del canal.
  • Partograma: registro gráfico que monitoriza la progresión del parto a través del canal.

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