DICCIONARIO MÉDICO

Biotina

La biotina es una vitamina hidrosoluble del grupo B, conocida también como vitamina B7, vitamina B8 o vitamina H. Funciona como cofactor de las cinco carboxilasas humanas, enzimas que intervienen en el metabolismo de hidratos de carbono, lípidos y aminoácidos. Su carencia, aunque infrecuente, provoca manifestaciones cutáneas, neurológicas y metabólicas.

Qué es la biotina

El nombre procede del griego βίος (bíos, «vida»), tomado del término «bios», un factor de crecimiento para levaduras que Eugene Wildiers describió en 1901. Durante más de tres décadas, varios laboratorios trabajaron de forma independiente sobre lo que resultó ser la misma molécula: Wildiers la llamó «bios», Margaret Averil Boas identificó en 1927 un factor protector frente al «síndrome de la clara de huevo» en ratas, y Paul György lo bautizó en 1931 como «vitamina H» (del alemán Haut, «piel»). En 1936, Fritz Kögl y Benno Tönnis lograron aislar una sustancia cristalina de la yema de huevo de pato y le dieron el nombre de biotina. Cuatro años después quedó claro que vitamina H, coenzima R y biotina eran nombres para un mismo compuesto.

Vincent du Vigneaud, premio Nobel de Química en 1955, dilucidó su estructura entre 1940 y 1943. La molécula posee un sistema bicíclico formado por un anillo de imidazolidina fusionado con un anillo de tetrahidrotiofeno, del que sale una cadena lateral de ácido valérico. Solo el isómero D-(+) es biológicamente activo.

Función bioquímica de la biotina

En el organismo, la biotina se une covalentemente al residuo de lisina del sitio activo de las carboxilasas, formando biocitina. La reacción la cataliza la enzima holocarboxilasa sintetasa. Las carboxilasas dependientes de biotina transfieren grupos carboxilo a sustratos del metabolismo intermediario, y cada una ocupa una posición concreta en las rutas metabólicas centrales.

La piruvato carboxilasa participa en la gluconeogénesis al convertir piruvato en oxalacetato. La acetil-CoA carboxilasa inicia la síntesis de ácidos grasos. Otras dos, la propionil-CoA carboxilasa y la 3-metilcrotonil-CoA carboxilasa, intervienen en la degradación de aminoácidos de cadena ramificada y de leucina, respectivamente. Existe además una segunda isoforma de acetil-CoA carboxilasa que regula la oxidación de ácidos grasos en la mitocondria. No todas las carboxilasas comparten la misma distribución tisular, lo cual explica que el déficit de biotina se manifieste de formas tan heterogéneas.

La avidina y el «síndrome de la clara de huevo»

Un capítulo singular de la historia de esta vitamina es su relación con la avidina, una glucoproteína presente en la clara de huevo cruda. La avidina se une a la biotina con una afinidad extraordinaria (la constante de disociación ronda los 10⁻¹⁵ mol/L, una de las interacciones no covalentes más fuertes que se conocen) y forma un complejo que el tubo digestivo no puede absorber. Es lo que Bateman observó ya en 1916 cuando alimentó ratas exclusivamente con clara cruda: dermatitis, alopecia y pérdida de coordinación motora. La cocción desnaturaliza la avidina y anula el problema.

Fuentes alimentarias y necesidades

La biotina se encuentra en pequeñas cantidades en un abanico amplio de alimentos. Vísceras como el hígado, la yema de huevo cocida, las leguminosas y algunos frutos secos figuran entre las fuentes más concentradas. La flora bacteriana intestinal sintetiza además cantidades apreciables, aunque el grado real de absorción colónica en humanos sigue siendo objeto de debate.

Las ingestas recomendadas oscilan en torno a 30 microgramos diarios para adultos, según los valores de la Ingesta Dietética de Referencia. La deficiencia franca es rara en personas con dieta variada, pero puede aparecer en nutrición parenteral prolongada, en el consumo habitual de clara de huevo cruda o en portadores de mutaciones en la biotinidasa, la enzima encargada de reciclar biotina a partir de la biocitina liberada por la degradación normal de las carboxilasas.

Interferencia analítica: un problema clínico emergente

Muchos inmunoensayos de uso rutinario en el laboratorio clínico emplean el sistema biotina-estreptavidina como reactivo de captura. Cuando el paciente toma suplementos de biotina a dosis elevadas (frecuentes en productos comercializados para el cuidado capilar), la biotina circulante puede competir con la biotina del ensayo y falsear los resultados. La tirotropina (TSH), las hormonas tiroideas libres y la troponina son las determinaciones más sensibles a esta interferencia. El dato es relevante porque un falso descenso de la TSH puede simular un hipertiroidismo inexistente, y una troponina falsamente baja puede enmascarar un evento coronario. Por eso conviene informar al laboratorio si se consume biotina en dosis de miligramos.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre biotina?

Del griego βίος (bíos, «vida»). Kögl y Tönnis lo eligieron en 1936 al aislar la molécula de la yema de huevo, creyendo que formaba parte del complejo «bios» descrito por Wildiers a principios de siglo. El nombre vitamina H, que aún se usa, procede del alemán Haut (piel), porque György observó que su carencia provocaba lesiones cutáneas.

¿La biotina hace crecer el pelo?

Depende. En personas con déficit documentado de biotina, la suplementación revierte la caída capilar y la fragilidad ungueal. Sin embargo, en personas con niveles normales, la evidencia de que dosis altas mejoren el pelo o las uñas es limitada y no concluyente. La popularidad de los suplementos de biotina para uso cosmético va por delante de las pruebas científicas que la respaldan.

¿Puede la biotina alterar los análisis de sangre?

Sí. Dosis de biotina en el rango de miligramos interfieren con inmunoensayos basados en el sistema biotina-estreptavidina. La consecuencia más preocupante es la alteración de las pruebas de función tiroidea y de la troponina cardíaca. Antes de cualquier analítica, conviene suspender la suplementación con biotina al menos 48 horas o avisar al laboratorio.

¿Es lo mismo biotina que vitamina B7 y vitamina H?

Sí, los tres nombres designan el mismo compuesto. La numeración como B7 es la más extendida en la nomenclatura anglosajona; en algunos países europeos se emplea B8. Vitamina H procede de los trabajos de György en la década de 1930. En el diccionario puede consultar también la entrada vitamina H.

Referencias

  1. MedlinePlus. Ácido pantoténico y biotina.
  2. National Institutes of Health, Office of Dietary Supplements. Biotin: Fact Sheet for Health Professionals.
  3. Linus Pauling Institute, Oregon State University. Biotina.
  4. Aranda Velázquez, G. et al. Cuidado con la biotina: un problema creciente en la práctica clínica. Endocrinología, Diabetes y Nutrición.

Consulte también la información sobre este medicamento

Si busca información sobre presentaciones comerciales, posología o interacciones farmacológicas de la biotina, puede consultar la ficha del medicamento biotina elaborada por el Servicio de Farmacia de la Clínica Universidad de Navarra.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la biotina, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Vitamina: sustancia orgánica necesaria en pequeñas cantidades para el funcionamiento normal del organismo.
  • Vitamina B: grupo de vitaminas hidrosolubles con funciones diversas en el metabolismo celular.
  • Vitamina H: denominación histórica de la biotina, derivada del alemán Haut.
  • Avidina: glucoproteína de la clara de huevo cruda que se une a la biotina con afinidad muy elevada.
  • Coenzima: molécula orgánica no proteica que se asocia a una enzima y participa en su actividad catalítica.
  • Gluconeogénesis: vía metabólica de síntesis de glucosa a partir de precursores no glucídicos, dependiente de piruvato carboxilasa.

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