DICCIONARIO MÉDICO

Biomicroscopía

La biomicroscopía es la técnica de exploración oftalmológica que se realiza con la lámpara de hendidura (biomicroscopio). Permite examinar en tres dimensiones y con alto aumento las estructuras del globo ocular —desde los párpados y la conjuntiva hasta la retina— mediante diferentes técnicas de iluminación, y constituye la exploración básica e imprescindible de toda consulta oftalmológica.

Qué es la biomicroscopía

La biomicroscopía —también denominada exploración con lámpara de hendidura— es la técnica de examen ocular que emplea un microscopio binocular estereoscópico combinado con una fuente de luz dirigida para observar con detalle y en relieve las estructuras del ojo. El nombre del procedimiento es transparente: se forma con el griego βίος (bíos), "vida" (porque se explora un tejido vivo, no una muestra de laboratorio), y μικροσκοπία (mikroscopía), del griego μικρός (mikrós), "pequeño", y σκοπεῖν (skopeîn), "observar". Literalmente, "observación microscópica de lo vivo". Los sinónimos en uso son biomicroscopía con lámpara de hendidura, examen con lámpara de hendidura y, de forma abreviada, simplemente lámpara de hendidura (aunque esta última denominación designa propiamente el instrumento y no la técnica).

La biomicroscopía se distingue de otras técnicas de exploración ocular en que permite obtener cortes ópticos de los tejidos transparentes del ojo. Cuando el haz de la lámpara se estrecha al máximo —hasta formar la hendidura luminosa que da nombre al instrumento—, la lámina de luz atraviesa la córnea o el cristalino y produce una sección óptica visible que permite distinguir sus capas internas, localizar opacidades y evaluar su profundidad. Este principio se desarrolla en la entrada dedicada a la lámpara de hendidura.

Cómo se realiza el examen

La biomicroscopía es un examen rápido, indoloro y no invasivo. El paciente se sienta frente al biomicroscopio y apoya el mentón y la frente en un soporte que mantiene la cabeza estable. El oftalmólogo se sitúa enfrente y examina el ojo a través del microscopio binocular mientras dirige el haz de luz sobre las estructuras que desea explorar. La exploración del segmento anterior del ojo (párpados, conjuntiva, córnea, cámara anterior, iris, pupila y cristalino) se realiza sin preparación previa. Para explorar el segmento posterior (retina, papila óptica, humor vítreo), el oftalmólogo instila unas gotas midriáticas que dilatan la pupila y emplea lentes auxiliares de alta potencia (de 60, 78 o 90 dioptrías) o lentes de contacto.

Durante el examen, el oftalmólogo puede además instilar fluoresceína sódica —un colorante fluorescente naranja inocuo— y observar la córnea con un filtro azul cobalto: las zonas donde el epitelio corneal está dañado (erosiones, úlceras) captan la fluoresceína y emiten una fluorescencia verde brillante que las hace visibles. Si se acopla un tonómetro de Goldmann al biomicroscopio, puede medirse la presión intraocular (tonometría) durante el mismo examen. Y si se coloca una lente de contacto especial sobre el ojo, puede realizarse una gonioscopía para visualizar el ángulo iridocorneal, estructura clave para el estudio del glaucoma.

Técnicas de iluminación

La biomicroscopía no es una exploración monolítica: el oftalmólogo dispone de un repertorio de técnicas de iluminación que utiliza de forma secuencial según la estructura que desea evaluar. La iluminación difusa emplea un haz ancho y atenuado por una lente esmerilada para obtener una visión general del segmento anterior sin excesivo detalle, útil como primer paso orientativo. La iluminación directa focal proyecta el haz estrecho (la "hendidura") directamente sobre la estructura que se examina, produciendo el corte óptico que permite ver las capas de la córnea o del cristalino. La retroiluminación dirige el haz de luz hacia una estructura profunda (como la retina) para que la luz reflejada ilumine "desde atrás" las estructuras anteriores; es especialmente útil para detectar opacidades del cristalino. La reflexión especular aprovecha el ángulo en el que la luz se refleja como en un espejo sobre las superficies anterior y posterior de la córnea, y permite evaluar la calidad del endotelio corneal. Y la dispersión escleral dirige el haz hacia el limbo esclerocorneal para que la luz se transmita por el interior de la córnea y haga visibles opacidades, depósitos o cicatrices que de otro modo pasarían desapercibidos.

Diferenciación con exploraciones relacionadas

La biomicroscopía es complementaria a otras exploraciones oftalmológicas pero no las sustituye. El oftalmoscopio es un instrumento portátil que permite una visión directa del fondo del ojo (retina, papila, vasos) pero no produce cortes ópticos del segmento anterior; se emplea sobre todo para la exploración rápida de la retina y como instrumento de cribado. La angiografía fluoresceínica es una prueba complementaria que fotografía la circulación retiniana inyectando fluoresceína intravenosa; aporta información vascular que la biomicroscopía sola no ofrece. La paquimetría mide el espesor de la córnea con precisión micrométrica, un dato que la biomicroscopía puede estimar pero no cuantificar con exactitud. Y la tomografía de coherencia óptica (OCT), una técnica de imagen más reciente, produce cortes transversales de la retina y la córnea con resolución micrométrica, complementando la información obtenida en la biomicroscopía.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra "biomicroscopía"?

Del griego βίος (bíos), "vida", μικρός (mikrós), "pequeño", y σκοπεῖν (skopeîn), "observar". Literalmente significa "observación microscópica de lo vivo": se denomina así porque explora tejidos vivos del ojo del paciente (no una muestra histológica) con aumento microscópico. El instrumento con el que se realiza —la lámpara de hendidura— recibe también el nombre de "biomicroscopio" por esta misma razón.

¿Es lo mismo biomicroscopía que examen con lámpara de hendidura?

Sí. Ambas expresiones designan el mismo examen. "Biomicroscopía" es el nombre técnico de la técnica de exploración; "examen con lámpara de hendidura" describe el procedimiento por el instrumento que se emplea. En la práctica clínica se usan como sinónimos. El diccionario desarrolla el instrumento en la entrada lámpara de hendidura y la técnica en la presente entrada.

¿Duele la biomicroscopía?

No. Es una exploración rápida, indolora y no invasiva. El paciente solo debe mantenerse quieto con el mentón apoyado en el soporte y seguir las indicaciones del oftalmólogo. Si se instilan gotas para dilatar la pupila, estas pueden causar visión borrosa y sensibilidad a la luz durante unas horas, pero el propio examen no produce molestias.

¿Qué diferencia hay entre la biomicroscopía convencional y la biomicroscopía ultrasónica?

La biomicroscopía convencional emplea luz visible y la lámpara de hendidura para explorar las estructuras del ojo; requiere que los medios oculares (córnea, humor acuoso, cristalino) sean al menos parcialmente transparentes. La biomicroscopía ultrasónica (BMU) emplea ultrasonidos de alta frecuencia (35-50 MHz) en lugar de luz, lo que le permite visualizar estructuras que la luz no puede alcanzar —como la cara posterior del iris, el cuerpo ciliar o el ángulo iridocorneal cerrado—, incluso cuando los medios oculares son opacos. Son técnicas complementarias, no equivalentes.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Examen con lámpara de hendidura. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  2. American Academy of Ophthalmology. ¿Qué es una lámpara de hendidura? Salud ocular.
  3. Instituto Nacional del Ojo (NEI), Institutos Nacionales de Salud. Hágase un examen de los ojos con dilatación de las pupilas.
  4. Real Academia Española. Microscopio. Diccionario de la lengua española, 23.ª edición.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la biomicroscopía, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Lámpara de hendidura: el instrumento con el que se realiza la biomicroscopía.
  • Oftalmoscopio: instrumento portátil para la exploración del fondo del ojo.
  • Córnea: estructura transparente anterior del ojo, explorable en corte óptico.
  • Cristalino: lente interna del ojo, evaluable por biomicroscopía para detectar cataratas.
  • Catarata: opacificación del cristalino, localizable por capas mediante biomicroscopía.
  • Tonometría: medición de la presión intraocular, realizable acoplando un tonómetro al biomicroscopio.
  • Gonioscopía: exploración del ángulo iridocorneal con lente de contacto sobre la lámpara.
  • Fluoresceína sódica: colorante fluorescente empleado durante la biomicroscopía corneal.
  • Fluorescencia: fenómeno físico aprovechado en la exploración corneal con fluoresceína.
  • Angiografía fluoresceínica: prueba complementaria de imagen retiniana.
  • Ángulo iridocorneal: estructura evaluable mediante gonioscopía en la biomicroscopía.
  • Paquimetría: medición del espesor corneal, complementaria a la biomicroscopía.

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