DICCIONARIO MÉDICO
Bario
El bario es un elemento químico metálico (símbolo Ba, número atómico 56) perteneciente al grupo de los metales alcalinotérreos. En medicina, su compuesto más relevante es el sulfato de bario (BaSO₄), una sustancia prácticamente insoluble en agua que se emplea como medio de contraste radiopaco para visualizar el tubo digestivo en estudios radiológicos y de tomografía computarizada. El nombre «bario» procede del griego βαρύς (barýs), que significa pesado o grave. Lo acuñó el químico inglés Humphry Davy en 1808, al aislar el elemento por electrólisis a partir de la barita (óxido de bario). Davy eligió la raíz griega porque la baritina, el mineral que lo contiene con más frecuencia, llamaba la atención desde la antigüedad por su densidad inusual para una roca no metálica. Es un metal blando, de color blanco amarillento, abundante en la corteza terrestre (en torno al 0,04 %). Se encuentra en la naturaleza combinado con azufre (baritina, BaSO₄) o con carbono (witherita, BaCO₃). Los compuestos solubles de bario son tóxicos cuando se ingieren, pero el sulfato de bario carece de toxicidad significativa precisamente porque su solubilidad es mínima: atraviesa el tubo digestivo sin absorberse y se elimina de forma natural. Desde 1908, cuando se empleó por primera vez en estudios con rayos X, el sulfato de bario se ha mantenido como contraste de elección para la exploración del tracto gastrointestinal. Su elevado número atómico (56) le confiere una gran capacidad de atenuación de los rayos X, lo que produce imágenes con un contraste nítido entre la luz del tubo digestivo y los tejidos circundantes. Se presenta en forma de polvo para suspensión, pasta o comprimidos. Puede administrarse por vía oral para estudios del esófago, estómago e intestino delgado (tránsito gastrointestinal, comúnmente llamado «papilla de bario»), o por vía rectal en el enema opaco, que permite visualizar colon y recto. Figura en la Lista de Medicamentos Esenciales de la OMS. El sulfato de bario está contraindicado cuando existe sospecha de perforación del tubo digestivo, porque su paso a la cavidad peritoneal podría provocar una peritonitis química. En esas situaciones se utilizan contrastes yodados hidrosolubles. La inhalación accidental de la suspensión durante la exploración es un riesgo infrecuente pero reconocido, que puede originar una neumonía aspirativa. La exposición laboral crónica al polvo de baritina, por su parte, puede dar lugar a una neumoconiosis específica denominada baritosis. Del griego βαρύς (barýs), pesado. Humphry Davy lo nombró así en 1808 al conseguir aislar el metal puro. La misma raíz aparece en «baritina» (el mineral) y en términos médicos como barotrauma o barorreceptores, siempre con la idea de peso o presión. No en la forma habitual. El sulfato de bario es prácticamente insoluble en agua, lo que impide su absorción intestinal. Recorre el tubo digestivo, opacifica las estructuras por las que pasa y se excreta sin entrar en el torrente sanguíneo. Los compuestos solubles de bario (como el cloruro o el carbonato) sí son tóxicos, pero no se emplean en estudios de imagen. El sulfato de bario se utiliza exclusivamente para estudios del tubo digestivo (vía oral o rectal) y no se absorbe. Los contrastes yodados, en cambio, pueden inyectarse por vía intravenosa y se emplean en un abanico más amplio de exploraciones: angiografías, tomografías con contraste vascular, urografías. Cuando se sospecha perforación digestiva, el contraste yodado sustituye al bario porque su paso accidental a la cavidad peritoneal resulta menos lesivo. Si desea profundizar en conceptos asociados al bario, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el bario
Uso en radiología como medio de contraste
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra bario?
¿Es tóxico el bario que se usa en las radiografías?
¿Qué diferencia hay entre el contraste de bario y el contraste yodado?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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