DICCIONARIO MÉDICO
Astereognosia
La astereognosia es la incapacidad para reconocer objetos mediante el tacto cuando la sensibilidad táctil elemental (presión, temperatura, dolor) se conserva intacta. Se encuadra dentro de las agnosias, trastornos en los que falla el reconocimiento de un estímulo a pesar de que el órgano sensorial funciona correctamente. Quien padece astereognosia puede sentir que sostiene algo en la mano (nota el peso, la textura, la temperatura), pero es incapaz de decir qué es sin mirarlo. Una llave, una moneda, un bolígrafo: la información táctil llega al cerebro, y sin embargo el cerebro no consigue ensamblarla en una imagen reconocible del objeto. El problema no está en los receptores de la piel ni en los nervios periféricos, sino en las áreas de la corteza cerebral que integran esas sensaciones elementales para construir una percepción tridimensional. El término procede del griego ἀ- (a-, privación), στερεός (stereós, «sólido, tridimensional») y γνῶσις (gnōsis, «conocimiento»). Literalmente: «ausencia de conocimiento de lo sólido». Existe una variante larga, «astereocognosia», que intercala el componente latino cogn- (de cognoscere, «conocer»); ambas formas designan el mismo trastorno, pero la literatura neurológica emplea casi exclusivamente «astereognosia». La capacidad opuesta, es decir, la identificación correcta de objetos por palpación, recibe el nombre de estereognosia o gnosia táctil. Reconocer un objeto con la mano exige dos cosas. Primero, que las fibras nerviosas mielinizadas de gran calibre transmitan la información de tacto fino y propiocepción desde los receptores cutáneos hasta el tálamo a través de la columna dorsal y el lemnisco medial. Segundo, que la corteza parietal contralateral reciba esa información y la procese en dos etapas sucesivas: la corteza somatosensorial primaria (área 3b de Brodmann, en el giro poscentral) extrae las propiedades elementales del estímulo, y las áreas somatosensoriales de asociación (áreas 5 y 7 de Brodmann) las integran para generar una representación unificada del objeto. Cuando la lesión afecta al primer nivel, el paciente pierde discriminación táctil fina y, secundariamente, no reconoce objetos: es lo que algunos autores llaman astereognosia «aperceptiva». Si la corteza primaria funciona con normalidad pero la de asociación está dañada, el paciente describe correctamente la forma y la textura del objeto, puede incluso dibujarlo, y aun así no logra nombrarlo ni vincularlo a su uso. Esa segunda variante se denomina agnosia táctil «asociativa» o, en sentido estricto, agnosia táctil pura. La distinción no es solo teórica. Tiene valor localizador. Con diferencia, la causa más frecuente es el accidente cerebrovascular que afecta al territorio de la arteria cerebral media en el lóbulo parietal contralateral a la mano explorada. Josef Gerstmann, neurólogo vienés, publicó en 1924 una de las primeras descripciones sistemáticas de este déficit al estudiar a un soldado con herida de bala en el lóbulo parietal posterior izquierdo: el paciente sentía perfectamente el contacto, pero al colocarle objetos en la mano derecha era incapaz de identificar ninguno. Los tumores intracraneales que comprimen o infiltran la corteza parietal producen un cuadro similar, con la particularidad de que la astereognosia puede instalarse de forma progresiva a lo largo de semanas. En la esclerosis múltiple, las placas desmielinizantes en la columna dorsal o en las radiaciones talamocorticales interrumpen la conducción de las fibras de tacto discriminativo, y la astereognosia resultante puede fluctuar con los brotes. Enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Alzheimer y la degeneración corticobasal figuran también entre las etiologías posibles, aunque en esos contextos la astereognosia suele quedar eclipsada por otros déficits. Agrafoestesia. Comparte territorio lesional (lóbulo parietal), pero se refiere a un déficit distinto: la imposibilidad de identificar números o letras trazados sobre la piel con el dedo. Un paciente puede tener astereognosia sin agrafoestesia, o ambas, dependiendo de la extensión de la lesión cortical. Asomatognosia. Aquí lo que no se reconoce no es un objeto externo, sino una parte del propio cuerpo. El paciente puede negar que su brazo paralizado le pertenezca. Se asocia clásicamente a lesiones del hemisferio derecho. Pérdida de sensibilidad primaria. Si el paciente no percibe tacto, temperatura ni dolor en la mano, no se habla de astereognosia: el fallo está antes del procesamiento cortical, en el nervio periférico o en la médula. La clave diagnóstica es precisamente que en la astereognosia las modalidades sensoriales básicas están conservadas. Del griego ἀ- (privación), στερεός (sólido, tridimensional) y γνῶσις (conocimiento). Significa, literalmente, «falta de conocimiento de lo sólido». La raíz στερεός es la misma que aparece en «estéreo» (sonido que llega con sensación de volumen) y en «estereotipo», que en su origen designaba un molde sólido de imprenta antes de adquirir su sentido figurado. Depende del autor. Muchos neurólogos los emplean como sinónimos. Otros reservan «agnosia táctil» para la variante asociativa pura, en la que el paciente percibe correctamente las propiedades del objeto (forma, textura) pero no lo identifica. En ese uso más restringido, la astereognosia sería el término global y la agnosia táctil un subtipo dentro de ella. Casi siempre. Como la corteza parietal de cada hemisferio procesa la información táctil del lado opuesto del cuerpo, una lesión unilateral produce astereognosia en la mano contralateral. Los casos bilaterales existen, pero requieren lesiones en ambos hemisferios o en estructuras subcorticales que sirven de estación de relevo para los dos lados. Sí, y con bastante frecuencia. En la vida cotidiana casi siempre manipulamos objetos mirándolos, así que la visión compensa el déficit táctil sin que el paciente lo note. Solo se pone de manifiesto cuando el neurólogo explora la mano con los ojos del paciente cerrados, o cuando una situación concreta obliga a identificar algo a ciegas (buscar las llaves en el fondo de un bolso, por ejemplo). Si desea profundizar en conceptos asociados a la astereognosia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la astereognosia
La vía somatosensorial y su procesamiento cortical
Causas habituales
Diferenciación con otros trastornos de la percepción somatosensorial
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra «astereognosia»?
¿Es lo mismo astereognosia que agnosia táctil?
¿Afecta siempre a una sola mano?
¿Puede pasar inadvertida?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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