DICCIONARIO MÉDICO
Antígeno de Frei
El antígeno de Frei es la preparación antigénica utilizada en la prueba cutánea intradérmica descrita por el dermatólogo alemán Wilhelm Siegmund Frei en 1925 para el diagnóstico del linfogranuloma venéreo, infección de transmisión sexual causada por los serotipos L1, L2 y L3 de Chlamydia trachomatis. La prueba detecta hipersensibilidad retardada frente al agente y, aunque constituyó durante décadas el método de referencia para confirmar la infección, hoy está completamente en desuso por su baja especificidad. Wilhelm Siegmund Frei (Neustadt, 1885 - Nueva York, 1943) fue un dermatólogo alemán que desarrolló la mayor parte de su carrera en la Universidad de Berlín. En 1925 publicó su descripción de una reacción cutánea que nombraría con su propio apellido: la inyección intradérmica de material procedente de un bubón inguinal de un paciente con linfogranuloma venéreo producía, en otros enfermos con la misma infección, una pápula o nódulo mayor de seis milímetros de diámetro en el lugar de inyección, leída entre las 48 y las 72 horas siguientes. En personas sanas o con otras infecciones, la reacción era negativa o de menor tamaño. El antígeno de Frei, en su formulación original, era pus aspirado de un bubón inguinal no roto de un paciente con linfogranuloma venéreo. La dificultad para obtener material de fuente humana llevó pronto a buscar alternativas: emulsiones de cerebro de ratón infectado y, más adelante, antígeno preparado a partir de yemas de huevo embrionado inoculadas con la bacteria. Esta última formulación, denominada Lygranum, fue la que se estandarizó y comercializó en los años cuarenta y cincuenta. El linfogranuloma venéreo es una infección de transmisión sexual producida exclusivamente por los serotipos invasivos L1, L2 y L3 de Chlamydia trachomatis, bacterias intracelulares obligadas que se caracterizan por su capacidad de invadir y multiplicarse en los ganglios linfáticos regionales. A diferencia de los serotipos no L de la misma especie, que producen uretritis e infecciones genitales superficiales, los serotipos L penetran en los macrófagos y alcanzan los ganglios inguinales o pélvicos, causando las adenopatías dolorosas (bubones) características de la fase secundaria de la enfermedad. En la fase crónica puede producirse fibrosis y estenosis del recto, un cuadro que históricamente se confundía con la enfermedad de Crohn antes de que se generalizaran las pruebas microbiológicas específicas. La reacción de Frei es un ejemplo de hipersensibilidad tipo IV o retardada, mediada por linfocitos T sensibilizados. Cuando el antígeno de Chlamydia se inyecta en la piel de un individuo que ha tenido contacto previo con la bacteria, los linfocitos T de memoria específicos reconocen el antígeno, se activan y liberan citocinas que reclutan macrófagos, produciendo la induración característica de la prueba positiva. Este mecanismo es análogo al de la prueba de la tuberculina para la tuberculosis o al de la histoplamina para la histoplasmosis. La reacción de Frei perdió protagonismo por dos razones que se hicieron evidentes con el tiempo. La primera fue su limitada especificidad: el antígeno utilizado es común a todas las especies de Chlamydia, no exclusivo de los serotipos L. Un individuo con una infección ocular por tracoma, una uretritis por C. trachomatis de serotipos no L o una psitacosis por Chlamydia psittaci puede dar un resultado positivo aunque nunca haya tenido linfogranuloma venéreo. La segunda fue el desarrollo de técnicas serológicas más precisas, como la fijación del complemento y, posteriormente, la inmunofluorescencia y las técnicas de amplificación de ácidos nucleicos, que hicieron innecesaria la prueba cutánea. Desde los años ochenta del siglo XX, el antígeno de Frei no forma parte del arsenal diagnóstico habitual. El nombre es un epónimo del dermatólogo alemán Wilhelm Siegmund Frei, quien describió la prueba en 1925. Es una convención habitual en medicina epónima: cuando un médico describe una reacción, un signo o un procedimiento, su nombre queda asociado a esa entidad en la literatura clínica. Frei trabajó en la Charité de Berlín y fue uno de los principales dermatólogos alemanes de su época, aunque se vio obligado a exiliarse cuando el régimen nazi llegó al poder. Falleció en Nueva York en 1943, sin ver el declive de la prueba que llevaba su nombre. Principalmente por su escasa especificidad. El antígeno de Frei reacciona frente a todas las especies de Chlamydia, no solo frente a los serotipos L causantes del linfogranuloma venéreo. Esto genera falsos positivos en personas con otras infecciones por clamidias, que son frecuentes. Además, la prueba permanece positiva durante años tras la infección, con lo que no distingue entre infección activa y contacto antiguo. Las técnicas moleculares actuales superan ampliamente estas limitaciones. Ninguna. El antígeno de Frei está específicamente relacionado con el linfogranuloma venéreo por Chlamydia trachomatis. La confusión probablemente surge porque la leishmaniasis también tiene una prueba intradérmica histórica, la prueba de Montenegro o leishmanina, que se ha utilizado para detectar hipersensibilidad al parásito Leishmania. Ambas son pruebas cutáneas de hipersensibilidad retardada, pero el antígeno, la enfermedad y el agente etiológico son completamente distintos. Si desea profundizar en conceptos asociados al antígeno de Frei, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el antígeno de Frei
Linfogranuloma venéreo y Chlamydia trachomatis
Mecanismo: hipersensibilidad retardada
Abandono de la prueba
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre "antígeno de Frei"?
¿Por qué se abandonó la prueba de Frei?
¿Qué relación tiene el antígeno de Frei con la leishmaniasis?
Referencias
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