DICCIONARIO MÉDICO
Aftosis
La aftosis designa el patrón clínico de aparición repetida de aftas en la mucosa oral, genital u otras mucosas del organismo. No se trata de una enfermedad independiente, sino de un signo que puede corresponder tanto a la estomatitis aftosa recurrente idiopática como a manifestaciones de enfermedades sistémicas. El término combina la raíz griega ἄφθα (áphtha, «quemadura», «erupción») con el sufijo -osis (del griego -ωσις, que indica proceso o estado). Se emplea cuando un paciente presenta episodios recurrentes de úlceras aftosas, con una frecuencia que va más allá de los brotes aislados y esporádicos que la mayoría de las personas experimenta alguna vez. En la práctica médica, la distinción que más interesa es si la aftosis se limita a la cavidad oral (aftosis simple o monosintomática) o si se extiende a otras mucosas. Cuando las aftas aparecen simultáneamente en la boca y en la mucosa genital, se habla de aftosis bipolar, un dato que obliga a considerar el síndrome de Behçet. La aftosis simple es, con diferencia, la forma más frecuente. Corresponde a lo que habitualmente se conoce como estomatitis aftosa recurrente: brotes de aftas limitados a la mucosa oral, de causa no del todo aclarada, con resolución espontánea en una o dos semanas y sin repercusión sistémica. Las cifras de prevalencia que se manejan son amplias (entre el 5 % y el 60 % de la población, según las series), en parte porque los criterios para considerar que los episodios son «recurrentes» varían de un estudio a otro. Se habla de aftosis compleja cuando los brotes son muy frecuentes (casi continuos, con solapamiento entre lesiones que cicatrizan y lesiones nuevas), cuando afectan a la mucosa genital además de la oral, o cuando se acompañan de manifestaciones en otros órganos. En estos casos, la aftosis deja de ser un problema local y pasa a ser un signo de enfermedad sistémica. El abanico de posibilidades incluye el síndrome de Behçet, la enfermedad celíaca, la enfermedad inflamatoria intestinal, la neutropenia cíclica y ciertos déficits de vitaminas del grupo B o de hierro. Estrictamente, no. Un episodio aislado de aftas es una experiencia común y puntual. La aftosis implica un patrón de recurrencia: brotes repetidos a lo largo de meses o años, con una frecuencia que llama la atención clínica. Cuando los brotes son muy frecuentes (más de tres o cuatro episodios al año), cuando las aftas aparecen también en la mucosa genital, cuando se asocian a glositis, anemia o pérdida de peso, o cuando hay manifestaciones oculares o articulares acompañantes. En cualquiera de esas situaciones conviene una analítica básica y, según los hallazgos, la derivación a un especialista. Sí, pero no toda aftosis implica Behçet. La inmensa mayoría de las personas con aftosis tienen una estomatitis aftosa recurrente idiopática, sin más. La aftosis bipolar (oral y genital), en cambio, es uno de los criterios diagnósticos del síndrome de Behçet y requiere evaluación específica. Si desea profundizar en conceptos asociados a la aftosis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la aftosis
Aftosis simple y aftosis compleja
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo aftosis que tener aftas de vez en cuando?
¿Cuándo hay que buscar una causa sistémica detrás de la aftosis?
¿Tiene relación la aftosis con el síndrome de Behçet?
Referencias
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