DICCIONARIO MÉDICO
Abstención
La abstención es, en sentido general, la decisión voluntaria de no realizar una acción. En medicina, el término adquiere un significado específico cuando se refiere a la renuncia deliberada del profesional sanitario a iniciar o continuar una intervención sobre el paciente, y también se emplea en psicología clínica para designar un mecanismo defensivo concreto. La palabra procede del latín tardío abstentĭo, -ōnis, sustantivo derivado de abstinēre, que a su vez combina el prefijo abs- ("separación", "alejamiento") con tenēre ("mantener", "sujetar"). El sentido original es "mantenerse apartado". En latín tardío designaba la renuncia o la inhibición; en francés del siglo XII se confundió durante un tiempo con abstinence (abstinencia), y las dos voces no se deslindaron claramente hasta el siglo XVII, cuando abstention se reintrodujo con valores de tipo legal. El uso del término en psicología es del siglo XX. En la práctica clínica, la abstención se asocia sobre todo a la llamada abstención terapéutica: la decisión razonada de no instaurar o de no escalar una medida de soporte vital cuando el equipo médico —con la participación del paciente o de su familia— considera que la intervención no aportaría beneficio o prolongaría un sufrimiento desproporcionado. No es lo mismo que el abandono del paciente, ni equivale a la eutanasia; la abstención terapéutica implica seguir prestando cuidados —analgesia, confort, acompañamiento— mientras se renuncia a medidas que se juzgan fútiles. El precedente más antiguo de este concepto aparece ya en el Corpus Hippocraticum: la medicina debe "abstenerse de tratar a aquellos que ya están dominados por la enfermedad, puesto que el arte no es capaz de lograr algo". Los hipocráticos distinguían entre enfermedades tiquéticas (susceptibles de curación) y ananquéticas (de mortalidad inevitable), y obstinarse en las segundas constituía, según su criterio, un agravio contra la naturaleza. En psicología dinámica, la voz tiene otra acepción. Sigmund Freud formuló en 1914 la llamada regla de abstinencia (Abstinenzregel): el analista no debe satisfacer los deseos transferenciales del paciente, para que la frustración mantenga activa la motivación del trabajo terapéutico. El concepto se amplió después a la conducta del propio paciente, y algunos manuales clasifican la abstención —entendida como el recurso a palabras o conductas que niegan pensamientos, sentimientos o actos— entre los mecanismos de defensa del yo. No, aunque compartan raíz latina. En español médico, abstención designa la decisión de no actuar —especialmente la de no intervenir sobre el paciente—, mientras que abstinencia se refiere a la privación del consumo de una sustancia o de un comportamiento. La confusión es antigua: en francés del siglo XII ambas voces llegaron a fundirse, y el deslinde definitivo no se produjo hasta la edad moderna. No. La abstención terapéutica consiste en renunciar a medidas que no aportarían beneficio; la eutanasia supone provocar activamente la muerte del paciente. En la abstención se retiran o no se inician tratamientos desproporcionados, pero se mantienen los cuidados paliativos. En la práctica, la decisión es compartida: el equipo médico valora la situación clínica y el paciente —o su representante legal, según lo recogido en el consentimiento informado o en las instrucciones previas— expresa su voluntad. Los comités de ética hospitalaria intervienen cuando hay discrepancia. Si desea profundizar en conceptos asociados a la abstención, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la abstención en el ámbito médico
La regla de abstinencia en psicoanálisis
Preguntas frecuentes
¿Abstención y abstinencia son lo mismo?
¿Es lo mismo abstención terapéutica que eutanasia?
¿Quién decide la abstención terapéutica?
Referencias
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