DICCIONARIO MÉDICO
Aberración esférica
La aberración esférica es un defecto de los sistemas ópticos, también del ojo humano, por el cual los rayos de luz que atraviesan la periferia de una lente convergen en un punto focal distinto del de los rayos que pasan por su centro. Se clasifica entre las aberraciones ópticas monocromáticas: a diferencia de la cromática, no depende del color de la luz. Toda lente de superficies esféricas, es decir, que forman parte de una esfera, desvía la luz de forma distinta según la zona por la que entra el rayo. Los rayos que cruzan cerca del eje óptico, llamados paraxiales, se comportan como predice la óptica geométrica elemental y convergen en el foco. Los que atraviesan zonas más alejadas se refractan con un ángulo algo diferente y acaban reuniéndose antes o después. La imagen no es un punto nítido sino una mancha difusa. Ese desfase entre el foco de los rayos centrales y el de los periféricos es la aberración esférica. Aberración llegó al español por el inglés aberration, y este del latín aberratio, -ōnis («desvío», «distracción»). Esférica viene del griego σφαιρικός (sphairikós), «relativo a la esfera», derivado de σφαῖρα (sphaîra), «bola, globo». El adjetivo señala la causa: la curvatura esférica de la lente. A mediados del siglo XIX, Ludwig von Seidel clasificó las cinco aberraciones monocromáticas primarias que hoy llevan su nombre (esférica, coma, astigmatismo, curvatura de campo y distorsión), un esquema que sigue en uso en la óptica instrumental. Se habla de aberración esférica positiva cuando los rayos periféricos convergen por delante del foco paraxial, porque se refractan de más, y de negativa cuando lo hacen por detrás, porque se refractan de menos. La distinción tiene consecuencias prácticas: un elemento con aberración positiva y otro con aberración negativa pueden anularse entre sí, y ese es precisamente el recurso que emplea el ojo. El grado de aberración depende del diámetro de la apertura. Con una apertura pequeña solo entran rayos próximos al eje y el defecto casi no se aprecia; a medida que se ensancha, los rayos periféricos pesan cada vez más y la mancha focal crece. En el ojo, eso se traduce en que la aberración esférica se acentúa cuando la pupila se dilata. La córnea humana, convexa, introduce aberración esférica positiva: los rayos de su periferia se refractan algo más que los centrales. El cristalino joven aporta lo contrario, una aberración negativa, gracias a un gradiente de índice de refracción interno. Los dos efectos se compensan en buena parte, y la aberración esférica del ojo entero resulta menor que la de la córnea sola. Con los años el equilibrio se rompe. La aberración esférica del cristalino pasa de negativa a positiva, de modo que deja de contrarrestar a la córnea y la del ojo completo se vuelve más positiva. Es una de las razones por las que la calidad óptica del ojo disminuye con la edad. Sobre todo ello actúa el tamaño de la pupila. Con luz abundante se contrae y pasan casi solo rayos paraxiales; en penumbra se dilata, entran rayos periféricos y la imagen retiniana pierde contraste. Es una de las explicaciones parciales de que la visión nocturna sea menos nítida que la diurna. La esférica y la cromática son las dos aberraciones que más se citan a propósito del ojo, y su mecanismo no tiene nada en común. La primera es monocromática: aparece con luz de un solo color y obedece a la geometría curva de la lente. La segunda surge porque el índice de refracción varía con la longitud de onda, de modo que cada color converge en un punto distinto. Puede haber aberración esférica sin cromática, con luz monocromática, y en el ojo real ambas conviven. Porque nace de la curvatura esférica de la lente: una superficie esférica no reúne en un solo foco todos los rayos paralelos. El nombre viene del griego σφαῖρα (sphaîra), «bola», y del latín aberratio, «desvío». No. El astigmatismo se debe a que la superficie óptica tiene una curvatura desigual según el meridiano, más curvada en un eje que en el perpendicular. La aberración esférica, en cambio, es simétrica respecto al eje y depende de la distancia a él, no de la orientación. Sí, y mucho. Cuanto mayor es la pupila, más rayos periféricos entran y más pesa la aberración esférica. Con una pupila pequeña, el defecto prácticamente desaparece. Con un aberrómetro, que analiza el frente de onda de la luz que emerge del ojo y lo descompone en polinomios de Zernike. La aberración esférica corresponde al término C(4,0) de esa descomposición, y se expresa en micras. Si desea profundizar en conceptos asociados a la aberración esférica, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la aberración esférica
Aberración esférica positiva y negativa
Aberración esférica en el ojo
Diferenciación con la aberración cromática
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama esférica esta aberración?
¿Es lo mismo aberración esférica que astigmatismo?
¿Influye el tamaño de la pupila?
¿Cómo se mide la aberración esférica del ojo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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