DICCIONARIO MÉDICO
Virión
El virión es la partícula vírica extracelular completa: el conjunto formado por el ácido nucleico del virus y la cápside que lo recubre, a veces con una envoltura lipídica adicional. Es la forma física en la que el virus abandona una célula y viaja hasta la siguiente, la unidad que en realidad se cuenta cuando se habla de partículas infecciosas. En 1959, André Lwoff, Thomas Anderson y François Jacob publicaron en los Annales de l'Institut Pasteur un artículo que proponía dos palabras nuevas para el vocabulario de la virología: cápside, para la cubierta proteica, y virión, para la partícula infecciosa completa que esa cápside encierra junto al ácido nucleico. Tres años después, Lwoff repitió como coautor, esta vez junto a Robert Horne y Paul Tournier, y convirtió las propiedades de esa misma partícula (su simetría, la presencia o ausencia de envoltura, el tipo de ácido nucleico) en los ejes de uno de los primeros sistemas jerárquicos de clasificación de virus. Conviene no confundir virus con virión, aunque el habla corriente los use como sinónimos. Virus nombra la entidad biológica completa: el agente capaz de secuestrar la maquinaria de una célula, replicarse y producir enfermedad, con su genoma, su ciclo replicativo y su historia evolutiva detrás. Virión señala solo el objeto físico, la forma extracelular que ese virus adopta para desplazarse. Un virus puede existir sin fabricar viriones en un momento dado, por ejemplo mientras su genoma está integrado en el cromosoma de la célula huésped como provirus. Un virión, en cambio, no existe sin un virus detrás. Todo virión reúne dos piezas obligatorias. Una es el genoma del virus, su ácido nucleico, que según la familia puede ser ADN o ARN, monocatenario o bicatenario. La otra es la cápside, la cubierta de proteína que lo rodea y protege, construida con subunidades llamadas capsómeros. Al conjunto de ácido nucleico y cápside se le llama nucleocápside, que en los virus más simples coincide exactamente con el virión completo. Una parte de los virus añade una tercera capa. La envoltura es una membrana lipídica que el virus toma prestada, por gemación, de una membrana de la célula que acaba de infectar (la plasmática, la del retículo endoplásmico o la del aparato de Golgi, según el virus), en la que inserta glucoproteínas propias que sobresalen formando espículas. Son esas espículas las que reconocen el receptor de la siguiente célula diana, de modo que dañarlas suele bastar para inactivar la partícula entera. El virus de la gripe, el VIH o los coronavirus la llevan; los adenovirus, los rotavirus o el virus de la hepatitis A no, y viajan desnudos. Eso no es un detalle decorativo. Una partícula desnuda, solo cápside y ácido nucleico, resiste mucho mejor la desecación, el pH ácido del estómago o el contacto con detergentes, porque una cubierta proteica es física y químicamente más estable que una bicapa lipídica. Los virus que se transmiten por vía fecal-oral, como los enterovirus o los norovirus, suelen ser desnudos por esa razón. Los que dependen del contacto directo entre fluidos, más frágiles fuera del organismo, casi siempre llevan envoltura. La regla tiene excepciones, pero explica bastante bien por qué un jabón corriente inactiva con facilidad un coronavirus y hace mucho menos contra un rotavirus. Fuera de una célula, el virión es la única forma en la que un virus se desplaza y busca a qué célula infectar a continuación. En ese sentido es la unidad epidemiológica básica de una infección: cuando se habla de carga viral o de partículas infecciosas por mililitro, lo que en realidad se cuenta son viriones. No todas las partículas que produce una célula infectada son viriones capaces de infectar. El ensamblaje viral tiene un margen de error considerable, y con frecuencia se generan cápsides vacías, sin ácido nucleico en su interior, o partículas defectivas interferentes, que empaquetan un genoma incompleto o reordenado. Ninguna de las dos es infecciosa por sí sola, aunque las partículas defectivas interferentes pueden competir con los viriones completos por la maquinaria celular y, en ciertas infecciones, atenuar su curso. Es la misma distinción que separa virus de virión, solo que aplicada esta vez al recuento de partículas y no a la biología del agente. No exactamente. Virus es el organismo biológico completo, con su genoma y su ciclo de vida; virión es la partícula física extracelular que ese virus produce para viajar de una célula a otra. Lo hicieron André Lwoff, Thomas Anderson y François Jacob en 1959. Tres años después, el propio Lwoff lo convirtió en uno de los ejes de un sistema de clasificación de virus junto con Robert Horne y Paul Tournier. No. Depende de la familia. El herpes simple, el virus respiratorio sincitial o el SARS-CoV-2 salen de la célula envueltos en una membrana tomada del huésped; el poliovirus, el virus de la hepatitis A o los papilomavirus carecen de ella y circulan desnudos, protegidos solo por la cápside. No siempre, y ese es uno de los puntos más contraintuitivos del ciclo viral. Durante el ensamblaje se producen también cápsides vacías y partículas con genomas incompletos o reordenados, incapaces de iniciar una infección por sí solas. En algunas familias víricas, la proporción de partículas no infecciosas frente a las infecciosas puede ser considerable. Esa abundancia complica además el recuento de la carga viral real de una muestra, porque las técnicas que detectan el genoma no distinguen entre una partícula que puede infectar y otra que ya no.Qué es un virión
De qué se compone
Por qué importa que un virión sea desnudo o envuelto
El virión como unidad de transmisión, y sus formas incompletas
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo virus que virión?
¿Quién propuso el término y cuándo?
¿Todos los virus tienen envoltura?
¿Un virión siempre es infeccioso?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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