DICCIONARIO MÉDICO
Variación circadiana
La variación circadiana es el patrón de cambio que sigue, a lo largo de un ciclo de unas 24 horas, un parámetro fisiológico o bioquímico concreto, como la temperatura corporal, la tensión arterial o la concentración de una hormona en sangre. No es exactamente lo mismo que el ritmo circadiano. El ritmo circadiano es el reloj interno, el mecanismo oscilador que gobierna el ciclo de 24 horas; la variación circadiana es lo que ese reloj produce sobre una magnitud concreta cuando se mide en distintos momentos del día. Un informe de laboratorio no habla del ritmo circadiano del cortisol. Habla de que el cortisol presenta variación circadiana, y de que una extracción hecha a las ocho de la mañana no se puede comparar sin más con la misma prueba realizada por la tarde. El término combina el latín variatio, acción de variar, con el adjetivo circadiano, formado a su vez de circa (alrededor de) y dies (día). En la práctica asistencial, el término casi nunca aparece solo: se usa como calificativo de otra cosa, un valor de laboratorio, una constante vital, un síntoma, que resulta que sigue este patrón de 24 horas. El ejemplo más citado en medicina es el del cortisol, cuya secreción alcanza su punto máximo poco después de despertar y desciende de forma progresiva a lo largo del día hasta un mínimo nocturno. Por eso los análisis destinados a valorar la función suprarrenal se piden a primera hora: es el único momento en que la cifra tiene un valor de referencia estable. La hormona estimulante del tiroides sigue el patrón inverso, con un pico nocturno y valores más bajos durante la tarde. La tensión arterial también varía con el ciclo día-noche. En una persona sana, la presión desciende entre un 10 y un 20 % durante el sueño respecto a los valores diurnos, lo que en las mediciones ambulatorias de 24 horas se conoce como patrón dipper. Cuando ese descenso nocturno no llega al 10 % (patrón non dipper) o, al contrario, la presión nocturna supera a la diurna (patrón riser), el hallazgo se asocia a mayor riesgo cardiovascular, independientemente de la cifra media del día completo. Algo semejante ocurre con la temperatura corporal, más baja de madrugada y más alta a media tarde, o con el recuento de ciertas células sanguíneas. La regulación de fondo corre a cargo del núcleo supraquiasmático del hipotálamo, que sincroniza estos relojes periféricos con la luz ambiental. La expresión se emplea también en psiquiatría para nombrar un patrón concreto: el estado de ánimo que empeora al despertar y mejora de forma progresiva a lo largo del día. Se describe clásicamente en la depresión melancólica, también llamada endógena, donde acompaña a otros rasgos como el despertar precoz o la falta de reactividad del ánimo ante lo que ocurre alrededor. No es un síntoma exclusivo de ningún cuadro ni un dato diagnóstico por sí solo. Es, sencillamente, el nombre técnico de ese patrón horario cuando aparece. Conviene no confundir la variación circadiana con el ritmo ultradiano, que describe oscilaciones cuyo ciclo completo dura menos de 24 horas, como los pulsos de secreción de la hormona luteinizante o las fases del sueño. Tampoco equivale a la variabilidad simple de una medida, la que se debe a un error de técnica o a la diferencia entre dos aparatos. La variación circadiana es predecible, tiene una fase horaria reproducible y responde a un reloj biológico identificable, no al azar de la medición. No. El ritmo circadiano es el mecanismo, el reloj biológico de 24 horas. La variación circadiana es su efecto observable sobre un parámetro concreto: lo que cambia, no lo que lo hace cambiar. Porque el parámetro que se mide, el cortisol es el caso más habitual, tiene un valor de referencia distinto según la hora del día. Fuera de esa franja horaria, la cifra puede ser normal y sin embargo no servir para lo que se está buscando. No necesariamente. Dormir mal una noche, o varias, no equivale a que el reloj biológico esté desincronizado. La alteración de la variación circadiana se refiere a un desajuste mantenido y medible del patrón, no a una mala noche puntual. Es la ausencia del descenso nocturno esperado de la tensión arterial: menos de un 10 % sobre los valores diurnos en una monitorización ambulatoria de 24 horas. Se considera un marcador de riesgo cardiovascular, con independencia de que las cifras medias del día estén o no elevadas.Qué es la variación circadiana
Su papel en la interpretación de pruebas y constantes
La variación circadiana del estado de ánimo
Diferenciación con otros ritmos biológicos
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo que el ritmo circadiano?
¿Por qué se piden algunos análisis a una hora fija de la mañana?
¿Toda alteración del sueño implica un problema de variación circadiana?
¿Qué es el patrón non dipper?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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