DICCIONARIO MÉDICO
Variable
Una variable es, en investigación y en estadística, cualquier característica, magnitud o cualidad capaz de tomar distintos valores dentro de un conjunto de observaciones. La edad, la presión arterial o el grupo sanguíneo de los participantes en un estudio son variables. El término convive con un sentido coloquial (lo que cambia) y uno técnico, mucho más preciso, del que depende buena parte del vocabulario de la investigación médica. Procede del latín variabilis, formado sobre variare (cambiar) y, en última instancia, sobre varius (variado, diverso, moteado). En inglés, la acepción propiamente matemática, cantidad que puede cambiar de valor, se documenta desde 1816, en plena expansión del cálculo y de las primeras teorías de probabilidad. La Real Academia Española recoge varias acepciones. Como adjetivo general, lo que varía o puede variar. Como sustantivo matemático, magnitud que puede tener un valor cualquiera dentro de un conjunto. Y, de forma más específica, la variable estadística: aquella cuyos valores están determinados por una ley de probabilidad, de modo que a cada valor posible le corresponde una frecuencia relativa concreta. Lo cualitativo y lo cuantitativo marcan la primera gran división. Las variables cualitativas describen una cualidad o categoría, como el sexo o el tipo de tratamiento recibido, y se subdividen en nominales, sin ningún orden entre sus valores, y ordinales, cuando ese orden sí existe (leve, moderado, grave). Las cuantitativas, en cambio, expresan una cantidad numérica; pueden ser discretas, si solo admiten valores enteros como el número de hijos, o continuas, si admiten cualquier valor dentro de un rango, como el peso o la talla. Existe otra clasificación, orientada al diseño del estudio y no a la naturaleza del dato: variable independiente, la que el investigador manipula o registra como posible causa; variable dependiente, el desenlace que se observa; y variable de confusión, aquella que se asocia a la vez con la exposición y con el desenlace sin formar parte del mecanismo causal que se investiga. Distinguir estas tres es, en la práctica, uno de los primeros pasos de cualquier diseño experimental. En 1946, el psicólogo estadounidense Stanley Smith Stevens publicó en la revista Science un esquema que sigue vigente: cuatro niveles de medición, cada uno con sus propias operaciones matemáticas permitidas. El nominal solo distingue categorías (grupo A frente a grupo B). El ordinal añade un orden, sin que las distancias entre posiciones sean necesariamente iguales (estadio I, II, III). El de intervalo introduce una unidad de medida constante, aunque el cero sea arbitrario, como ocurre con la temperatura en grados Celsius. El de razón añade un cero absoluto, el punto en el que la magnitud desaparece por completo, como sucede con el peso o la edad. El nivel de medición no es un detalle académico. Determina qué operaciones estadísticas tienen sentido: calcular una media con datos nominales, por ejemplo, es simplemente un error. Conviene no confundir variable con parámetro. El parámetro es un valor fijo que describe a toda una población, la edad media de todos los pacientes con una enfermedad, por ejemplo, y que casi nunca se conoce con exactitud. Lo que sí puede calcularse es un estadístico, el valor equivalente obtenido a partir de una muestra, que se usa para estimar el parámetro desconocido. La variable, en cambio, es la propiedad que se mide en cada individuo antes de llegar a ninguno de esos cálculos. El opuesto lógico de variable es constante: la magnitud que no cambia dentro del conjunto de observaciones considerado. La distinción es relativa. La temperatura corporal, fija en un estudio sobre presión arterial donde todos los participantes están afebriles, pasa a ser la variable principal en un estudio sobre fiebre. No. El parámetro describe a toda la población y suele ser desconocido; la variable es lo que se mide en cada participante del estudio. El psicólogo Stanley Smith Stevens, en un artículo publicado en Science en 1946. Antes de esa clasificación, la elección del análisis estadístico apropiado para cada tipo de dato carecía de un criterio sistemático. La propuesta de Stevens, pensada originalmente para resolver un debate sobre si las sensaciones humanas podían medirse con rigor, terminó aplicándose a prácticamente cualquier disciplina que trabaje con datos, incluida la investigación clínica. Sí. La edad puede tratarse como variable cuantitativa continua o agruparse en categorías (menores de 40, de 40 a 65, mayores de 65) y pasar a ser ordinal. La decisión depende del objetivo del análisis, no de una propiedad fija del dato. Una constante no cambia de valor dentro del conjunto de observaciones. Una variable, por definición, sí.Qué es una variable
Tipos de variable
Niveles de medición
Variable, parámetro y constante
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo variable y parámetro?
¿Quién estableció los niveles de medición que se usan hoy?
¿Puede una misma variable cambiar de tipo según el estudio?
¿Qué diferencia hay entre variable y constante?
Referencias
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