DICCIONARIO MÉDICO

Tumor de Buschke-Löwenstein

El tumor de Buschke-Löwenstein, también llamado condiloma acuminado gigante, es una proliferación epitelial verrugosa y voluminosa que asienta en la región anogenital. Está causado por la infección persistente por el virus del papiloma humano (VPH), casi siempre los serotipos 6 y 11. Histológicamente carece de atipia significativa, pero su crecimiento es localmente agresivo: invade y destruye los tejidos sobre los que se asienta, recidiva con frecuencia y, en una proporción no despreciable de los casos, evoluciona a carcinoma epidermoide. Es una entidad rara, descrita por Abraham Buschke y Ludwig Löwenstein en 1925.

Qué es el tumor de Buschke-Löwenstein

Conceptualmente, se trata de una proliferación pseudoepiteliomatosa del epitelio escamoso anogenital, inducida por la infección de tipos no oncogénicos del virus del papiloma humano. Su nombre alude a los dos médicos alemanes que en 1925 describieron, en el Klinische Wochenschrift, un caso peneano que reunía rasgos del condiloma acuminado común y del carcinoma de células escamosas, pero que se diferenciaba clínica e histológicamente de ambos. Esa lesión a la vez expansiva, papilomatosa y refractaria a las terapéuticas habituales recibió desde entonces el epónimo doble.

El término carece de raíz griega o latina: es íntegramente epónimo. Abraham Buschke (1868-1943) era un dermatólogo judío alemán, jefe del departamento de Dermatología del Hospital Rudolf Virchow de Berlín desde 1906 y especialista en enfermedades venéreas. Ya en 1896, en el atlas estereoscópico de Albert Neisser, había publicado una primera descripción de la lesión sin denominarla todavía como entidad. Ludwig Löwenstein era su asistente en el departamento de Berlín; juntos firmaron en 1925 el artículo que dio carta de naturaleza al cuadro.

Es una entidad rara. Representa menos del 1 % de los tumores de la región anogenital y alrededor del 5 % de los tumores peneanos. Afecta sobre todo a varones entre la tercera y la quinta décadas de la vida, y se asocia con factores de riesgo conocidos: prácticas sexuales sin protección, tabaquismo, mala higiene local e inmunodepresión, en particular la asociada a la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana.

Mecanismo viral y rasgos histológicos

El virus del papiloma humano infecta los queratinocitos de la capa basal del epitelio escamoso. En la mayoría de los casos publicados se han identificado los serotipos 6 y 11, considerados de bajo riesgo oncogénico y responsables, en su forma habitual, del condiloma acuminado común. Lo que distingue al tumor de Buschke-Löwenstein de un condiloma corriente no es el serotipo viral, sino la respuesta proliferativa exuberante del epitelio: la lesión crece de forma exofítica, en grandes coliflores que pueden superar los diez centímetros, y al mismo tiempo penetra en profundidad rechazando los tejidos circundantes sin romper la membrana basal. Esa combinación, expansiva por arriba y por abajo, no se observa en el condiloma común.

Al microscopio, los rasgos típicos son la hiperqueratosis, la papilomatosis, la acantosis marcada y la presencia de coilocitos: células del estrato granuloso con halo perinuclear claro y núcleo arrugado, signo característico de la infección por el virus del papiloma. La atipia celular es escasa o nula. La membrana basal permanece íntegra, lo que permite seguir considerándolo, en sentido estricto, una lesión benigna pese a su comportamiento clínico agresivo. Esta paradoja, lesión sin atipia pero localmente destructiva, ha alimentado un debate clasificatorio que dura un siglo.

Posición en la clasificación de los tumores escamosos

Durante décadas, el tumor de Buschke-Löwenstein se consideró sinónimo, o variante mayor, del carcinoma verrugoso descrito por Lauren Ackerman en 1948. La clasificación de la Organización Mundial de la Salud de 2019 introduce una distinción más nítida: ambos cuadros comparten arquitectura verrugosa, pero el carcinoma verrugoso suele aparecer sin relación con el virus del papiloma humano, mientras que el tumor de Buschke-Löwenstein se define precisamente por su origen vírico (serotipos 6 y 11) y por la ausencia de displasia de alto grado. La diferencia tiene implicaciones de pronóstico: el tumor de Buschke-Löwenstein puede transformarse en carcinoma epidermoide en una proporción de casos que la literatura sitúa entre el 30 % y el 50 %, según las series.

Las localizaciones más frecuentes son el pene (sobre todo el surco balanoprepucial), la vulva, el periné, el canal anal y la región perianal. Se han descrito también casos en la mucosa oral, la nasofaringe y el vestíbulo nasal, generalmente en pacientes coinfectados por el VIH. La afectación múltiple en un mismo paciente, con lesiones simultáneas en distintas localizaciones de la región anogenital, no es rara.

Diferenciación con otras lesiones anogenitales

Condiloma acuminado común. Es la forma habitual de la infección por VPH 6 y 11. La diferencia con el tumor de Buschke-Löwenstein es cuantitativa y arquitectural: el condiloma común es pequeño, múltiple, superficial y no penetra en los tejidos subyacentes. El paso de uno a otro es un continuo, no una transición brusca.

Carcinoma verrugoso de Ackerman. Histológicamente muy parecido, pero suele aparecer sin relación con el VPH y se localiza con frecuencia en la mucosa oral. La distinción la marca el contexto clínico, la presencia o ausencia del virus y la coexistencia (o no) de áreas de carcinoma in situ.

Carcinoma epidermoide de cabeza del pene o del canal anal. Presenta atipia citológica franca, mitosis frecuentes y, sobre todo, ruptura de la membrana basal. La diferenciación histológica es indispensable porque cambia el comportamiento esperado del cuadro.

Enfermedad de Bowen y eritroplasia de Queyrat. Son carcinomas in situ con aspecto clínico distinto (placas planas, eritematosas) y atipia plenamente desarrollada en todo el espesor del epitelio. No comparten con el tumor de Buschke-Löwenstein ni la morfología macroscópica ni la base viral típica.

Preguntas frecuentes

¿De quiénes recibe el nombre el tumor de Buschke-Löwenstein?

De Abraham Buschke (1868-1943), dermatólogo alemán de origen judío y jefe del departamento de Dermatología del Hospital Rudolf Virchow de Berlín, y de Ludwig Löwenstein, su asistente en aquel servicio. En 1925, ambos publicaron en el Klinische Wochenschrift el artículo que describió la entidad en un caso peneano. Buschke había hecho una primera mención del cuadro en 1896, dentro del atlas estereoscópico de Albert Neisser, pero fue el trabajo de 1925 el que la definió como entidad propia.

¿Es lo mismo que un condiloma acuminado?

No exactamente. El virus implicado es el mismo, los serotipos 6 y 11 del VPH, pero el comportamiento es distinto. El condiloma acuminado común es una lesión pequeña, múltiple y superficial. El tumor de Buschke-Löwenstein representa una proliferación masiva, exofítica y penetrante, que puede superar los diez centímetros y destruir los tejidos sobre los que asienta. Algunos autores hablan de un continuo entre ambos cuadros, no de dos entidades separadas.

¿Por qué se considera una lesión entre lo benigno y lo maligno?

Porque sus rasgos no encajan plenamente ni en una categoría ni en la otra. Al microscopio carece de atipia significativa, conserva la diferenciación celular y no rompe la membrana basal, criterios clásicos de benignidad histológica. Sin embargo, en clínica se comporta de forma agresiva: invade los tejidos vecinos, recidiva con frecuencia y, en hasta la mitad de los casos según las series, evoluciona a carcinoma epidermoide. Es uno de los ejemplos clásicos de disociación entre histología benigna y comportamiento maligno.

¿Tiene relación con el VPH del cuello uterino?

El virus implicado es el mismo, pero los serotipos no. En el tumor de Buschke-Löwenstein predominan los tipos 6 y 11, considerados de bajo riesgo oncogénico. En el cáncer de cuello uterino predominan los tipos 16 y 18, de alto riesgo. La distinción entre VPH de bajo y alto riesgo es uno de los aportes principales de la virología del papilomavirus en las últimas tres décadas.

¿Es lo mismo el carcinoma verrugoso que el tumor de Buschke-Löwenstein?

No. Durante décadas se consideraron sinónimos o variantes de la misma entidad. La clasificación de la Organización Mundial de la Salud de 2019 los separa con un criterio sencillo: el carcinoma verrugoso, descrito por Lauren Ackerman en 1948 y localizado preferentemente en la mucosa oral, no suele asociarse a infección por el virus del papiloma humano; el tumor de Buschke-Löwenstein, por el contrario, se define por su etiología vírica y por la ausencia de displasia de alto grado en el estudio histológico.

Referencias

  1. Olivera Alemán M, Gómez Toledano M, et al. Tumor de Buschke-Löwenstein. Presentación de un caso. MEDISAN (SciELO Cuba).
  2. Vera Mendoza M, Hernández Bernal F, et al. Tumor de Buschke-Lowenstein: presentación de un caso y revisión de la literatura. Revista Colombiana de Obstetricia y Ginecología (SciELO Colombia).
  3. Verea-Hernando MM, Yebra-Pimentel MT, et al. Dermatología en la Alemania nazi. Actas Dermo-Sifiliográficas (Academia Española de Dermatología y Venereología, AEDV).
  4. Kadouri Y, Nouini Y. Buschke-Löwenstein tumor. Pan African Medical Journal (PubMed Central, NIH).

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados al tumor de Buschke-Löwenstein, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Tumor: masa de tejido producida por proliferación celular anómala.
  • Condiloma: lesión verrugosa anogenital causada por el virus del papiloma humano, forma común de la que el tumor de Buschke-Löwenstein representa el extremo proliferativo.
  • Carcinoma: neoplasia maligna de origen epitelial.
  • Neoplasia: crecimiento celular nuevo y autónomo.
  • Displasia: alteración del crecimiento y de la organización tisular, en ocasiones preneoplásica.
  • Hiperplasia: aumento del número de células con arquitectura conservada.
  • Metástasis: diseminación de células tumorales a distancia.
  • Onco-: prefijo griego empleado para todo lo relativo a los tumores.

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