DICCIONARIO MÉDICO

Tuberculosis genitourinaria

La tuberculosis genitourinaria es la infección crónica del aparato urinario o genital por Mycobacterium tuberculosis. Es, tras la afectación pulmonar y ganglionar, una de las formas extrapulmonares que con más frecuencia se describen, y casi siempre llega al organismo mucho antes de manifestarse: por vía sanguínea, desde un foco pulmonar que puede llevar años inactivo.

Qué es la tuberculosis genitourinaria

También se la conoce como tuberculosis urogenital. El nombre agrupa bajo un mismo término dos territorios anatómicos distintos que la infección recorre de forma sucesiva: primero el riñón, después, por continuidad a través de la vía urinaria, los uréteres, la vejiga y, en ocasiones, los órganos genitales. En el hombre, estos últimos incluyen el epidídimo, la próstata y las vesículas seminales; en la mujer, las trompas de Falopio y el endometrio.

Afecta sobre todo a adultos jóvenes y es siempre secundaria: nunca se origina de manera espontánea en el aparato genitourinario, sino que procede de un contagio pulmonar previo, a menudo tan antiguo que el paciente ni lo recuerda.

Cómo se origina

Durante la primoinfección pulmonar, el bacilo pasa a la sangre y siembra numerosos órganos, entre ellos ambos riñones, que por su intensa vascularización reciben un aporte considerable de bacterias. En la mayoría de las personas, esa siembra renal se resuelve sola, sin dejar rastro clínico. En una proporción menor, los bacilos permanecen latentes en el tejido renal durante años, y solo si las defensas se debilitan retoman su actividad.

Cuando esto ocurre, la infección progresa desde la corteza hacia la papila renal y, desde ahí, se disemina "hacia abajo" a través de la vía excretora: uréter, vejiga y, por contigüidad, los órganos genitales próximos. Es una progresión casi siempre unilateral en su origen, aunque la afectación bilateral se describe en una minoría de los casos.

Clasificación según el órgano afectado

El riñón es, con diferencia, el órgano más implicado, y de hecho la enfermedad recibe a veces el nombre más restringido de tuberculosis renal cuando se localiza allí. Cuando la infección desciende y afecta a la vejiga, se habla de tuberculosis vesical, prácticamente siempre secundaria a la renal. En el varón, el epidídimo es la localización genital más frecuente, casi siempre alcanzada por vía canalicular desde la próstata o por diseminación hematógena directa.

Epidemiología

La tuberculosis genitourinaria aparece hasta en un 20 % de los casos de tuberculosis pulmonar, según las series publicadas, aunque su curso silencioso hace que buena parte de los casos no lleguen a diagnosticarse. La diabetes, la edad avanzada, la coexistencia de otras enfermedades y, sobre todo, cualquier situación de inmunosupresión favorecen que los bacilos latentes en el riñón despierten y la enfermedad progrese.

Preguntas frecuentes

¿Es una enfermedad de transmisión sexual?

No, casi nunca. Aunque puede haber excepciones descritas en la literatura médica, la vía habitual de contagio es respiratoria, y el aparato genitourinario se afecta después, por diseminación interna desde el pulmón.

¿Por qué el riñón es el órgano más afectado?

Porque recibe una proporción muy alta del flujo sanguíneo total del cuerpo en relación con su tamaño, lo que lo convierte en un destino frecuente de cualquier bacteria que circule por la sangre, incluido el bacilo de la tuberculosis.

¿Puede haber tuberculosis genitourinaria sin que la persona haya tenido antes tuberculosis pulmonar?

Diagnosticada, no siempre; contraída, prácticamente nunca. Es habitual que la infección pulmonar original haya pasado inadvertida años atrás, sin diagnóstico ni registro, de modo que el paciente llega a la consulta sin ningún antecedente conocido de tuberculosis, aunque el origen de su enfermedad genitourinaria siga siendo, casi con toda seguridad, un foco pulmonar antiguo y silencioso.

¿Con qué frecuencia se ven afectados ambos riñones a la vez?

Es minoritario, aunque posible. La afectación suele comenzar en un solo riñón, y cuando aparece bilateral conviene sospechar una diseminación hematógena especialmente intensa durante la primoinfección.

Referencias

  1. Tuberculosis extrapulmonar. Manual MSD, versión para profesionales.
  2. Tuberculosis genitourinaria. Sociedad Española de Radiología de Urgencias (SERAU).
  3. Tuberculosis urogenital. Diccionario de términos médicos. Real Academia Nacional de Medicina.
  4. Tuberculosis genitourinaria. Revista Mexicana de Urología.

Entradas relacionadas

  • Tuberculosis renal. Localización más frecuente de la tuberculosis genitourinaria, con un mecanismo lesional propio.
  • Tuberculosis vesical. Extensión de la infección a la vejiga, casi siempre secundaria a la afectación renal.
  • Epidídimo. Órgano genital masculino que resulta afectado con más frecuencia en la tuberculosis genitourinaria.
  • Tuberculosis. Infección de la que la forma genitourinaria es una manifestación extrapulmonar.

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