DICCIONARIO MÉDICO
Tratamiento inmunosupresor
El tratamiento inmunosupresor es la estrategia terapéutica que reduce de forma deliberada la actividad del sistema inmunitario, empleada sobre todo para evitar el rechazo de un órgano trasplantado y para controlar enfermedades en las que el propio sistema inmunitario ataca los tejidos del paciente. El término une inmune, del latín immunis (formado por in-, no, y munis, que presta servicio, literalmente exento de una carga u obligación), con supresor, de suprimere, suprimir. A diferencia de un fármaco aislado, que actúa sobre un mecanismo concreto, el tratamiento inmunosupresor designa el conjunto de decisiones clínicas que combinan varios agentes, ajustan sus dosis entre sí y los mantienen o retiran según la respuesta del paciente. No es, por tanto, una sustancia, sino un régimen: una manera organizada de administrar fármacos con ese efecto a lo largo del tiempo. Dos contextos clínicos concentran casi todo su uso. En el trasplante de órganos, evita que el sistema inmunitario del receptor identifique el injerto como ajeno y lo destruya. En las enfermedades autoinmunes, frena una respuesta inmunitaria que se ha vuelto errónea y ataca estructuras propias. El objetivo es el mismo, moderar la respuesta inmunitaria, pero el punto de partida es opuesto: en el trasplante se suprime una reacción sana frente a un tejido extraño; en la enfermedad autoinmune se corrige una reacción enferma frente a un tejido propio. En medicina de trasplante, el régimen distingue habitualmente dos fases. La fase de inducción concentra la inmunosupresión más intensa en los primeros días tras la intervención, cuando el riesgo de rechazo agudo es mayor. La fase de mantenimiento, que puede prolongarse durante toda la vida del injerto, emplea dosis más bajas y combinaciones pensadas para sostener el equilibrio entre evitar el rechazo y no exponer al paciente a un riesgo innecesario de infecciones. En las enfermedades autoinmunes, la lógica es distinta: el tratamiento suele escalarse según la actividad de la enfermedad, y no sigue el esquema de dos fases propio del trasplante. Por su mecanismo, los agentes empleados se agrupan en varias familias: corticosteroides, inhibidores de la calcineurina, antimetabolitos, inhibidores de mTOR y, desde las últimas décadas, agentes biológicos dirigidos contra una diana molecular concreta. Estos últimos dan lugar a lo que el diccionario recoge bajo inmunosupresor selectivo, un grupo farmacológico que module dianas específicas del sistema inmunitario sin suprimirlo de forma global, frente a los agentes de acción más amplia con los que arrancó la disciplina. La inmunosupresión farmacológica moderna nació en la medicina de trasplante. Entre 1960 y 1961, el cirujano británico Roy Calne trabajó en Boston con Joseph Murray, autor del primer trasplante renal con éxito en 1954, y con el bioquímico George Hitchings, de los laboratorios Burroughs Wellcome, para desarrollar la azatioprina: el primer fármaco que permitió trasplantar riñones entre personas sin relación genética. Casi dos décadas más tarde, en los años setenta, el inmunólogo suizo Jean-François Borel identificó en los laboratorios Sandoz de Basilea las propiedades inmunosupresoras de un compuesto extraído de un hongo del suelo, la ciclosporina, que Calne introdujo en la práctica clínica a partir de 1978. Su aprobación en 1983 multiplicó de forma notable la supervivencia de los órganos trasplantados y marcó, para buena parte de la disciplina, el inicio de la era moderna del trasplante de órganos. De inmune, del latín immunis, y supresor, de suprimere. Describe literalmente un agente que suprime la respuesta inmunitaria. No exactamente. El fármaco es la sustancia; el tratamiento inmunosupresor es el régimen completo, con sus fases, sus combinaciones y sus ajustes a lo largo del tiempo. No. También es la base del tratamiento de numerosas enfermedades autoinmunes, aunque con una lógica de escalado distinta a la del trasplante. Aprobada en 1983, mejoró de forma notable la supervivencia de los órganos trasplantados frente a los regímenes previos basados en azatioprina y corticoides.Qué es el tratamiento inmunosupresor
Cómo se organiza un régimen inmunosupresor
Un poco de historia
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra inmunosupresor?
¿Es lo mismo que un fármaco inmunosupresor?
¿Solo se usa en trasplantes?
¿Qué cambió con la ciclosporina?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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