DICCIONARIO MÉDICO
Trasplante de tejidos
El trasplante de tejidos es la sustitución de un tejido dañado por tejido equivalente procedente de un donante, a diferencia del trasplante de órganos sólidos como el riñón o el corazón. La piel, el hueso, los tendones, las válvulas cardíacas y la córnea son los ejemplos más habituales, y comparten entre sí una ventaja que casi ningún órgano sólido tiene: pueden almacenarse en un banco durante semanas, meses o incluso años antes de trasplantarse. Un tejido es un conjunto homogéneo de células que comparten origen y función, una unidad más simple, desde el punto de vista estructural, que un órgano completo. Esa sencillez es precisamente lo que hace posible su conservación: muchos de los tejidos que se trasplantan, como el hueso, los tendones o la córnea, apenas tienen riego sanguíneo propio o carecen de él por completo, de modo que su viabilidad no depende de mantener una circulación activa desde el momento de la extracción. Un riñón o un corazón, en cambio, empiezan a deteriorarse en cuanto se interrumpe su aporte de sangre, y el trasplante debe realizarse en cuestión de horas. El modelo del banco de tejidos nació, en realidad, del banco de ojos. El 15 de diciembre de 1944, el oftalmólogo R. Townley Paton fundó en Nueva York el primero del mundo, la Eye-Bank for Sight Restoration, con el objetivo de recoger, conservar y distribuir de forma sistemática córneas para trasplante, hasta entonces conseguidas de manera improvisada por cada cirujano. El mismo principio de recolección y conservación organizada se extendió después a otros tejidos, con bancos de piel, de hueso y de válvulas cardíacas que hoy funcionan bajo criterios similares de trazabilidad y control sanitario. La piel se trasplanta sobre todo en quemaduras extensas, en forma de aloinjerto temporal mientras el propio paciente genera piel suficiente para un autoinjerto definitivo. El hueso, procedente de banco, se utiliza en cirugía ortopédica y en la reconstrucción tras la extirpación de tumores óseos. Las válvulas cardíacas de donante, y en ocasiones de origen porcino, sustituyen válvulas dañadas cuando una prótesis mecánica no es la opción más adecuada. Los tendones y los ligamentos de banco permiten reconstruir estructuras articulares sin necesidad de tomar injerto del propio paciente, y los vasos sanguíneos criopreservados se emplean en cirugía vascular cuando faltan venas o arterias propias aprovechables. La córnea, con su propia entrada en este diccionario, es el tejido que más se trasplanta en todo el mundo. Porque la mayoría de los tejidos trasplantables tienen un metabolismo bajo o carecen de riego sanguíneo propio, de modo que toleran periodos largos sin circulación activa. Un órgano sólido, muy irrigado, se deteriora en horas. R. Townley Paton, con el primer banco de ojos del mundo, en Nueva York, en 1944. El modelo se extendió después a otros tejidos. No. En las quemaduras extensas suele emplearse como cobertura temporal, mientras el propio paciente genera piel suficiente para un injerto definitivo con su propio tejido.Qué es un trasplante de tejidos
El origen del banco de tejidos
Clasificación según el tejido trasplantado
Preguntas frecuentes
¿Por qué se puede conservar un tejido y no, en general, un órgano sólido?
¿Quién fundó el primer banco de tejidos?
¿La piel trasplantada de un donante es siempre definitiva?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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