DICCIONARIO MÉDICO
Transporte pasivo
El transporte pasivo es el conjunto de mecanismos por los que una sustancia atraviesa la membrana celular a favor de su gradiente de concentración o electroquímico, sin que la célula gaste energía en el proceso. Incluye la difusión, la ósmosis y la difusión facilitada. "Pasivo" viene del latín passivus, que la Real Academia Española define como lo que implica falta de acción propia: la sustancia no es empujada, se limita a seguir el camino que su propio gradiente le marca. Ese matiz etimológico resume bien la diferencia de fondo con el transporte activo, donde la célula sí interviene con gasto energético. Dentro del transporte pasivo caben movimientos muy distintos entre sí, unidos solo por esa ausencia de aporte energético. El más simple es la difusión, que se rige por las leyes que Adolf Fick formuló en 1855 y que esta entrada no repite: pueden consultarse en la de difusión y en la dedicada a la ley de Fick. Algunas moléculas, por su tamaño o su carga, no cruzan la bicapa lipídica por simple difusión. Necesitan una proteína de membrana, ya sea un canal o un transportador, que las ayude a pasar sin aportarles energía. La prueba de que existía un mecanismo así, distinto de la difusión simple, llegó de un experimento poco intuitivo: el contraflujo. En 1952, el fisiólogo británico W. F. Widdas publicó una cinética de acarreador para explicar el transporte de glucosa que la simple difusión no lograba justificar en la placenta ovina. Su modelo predijo que, si dos azúcares comparten el mismo transportador, uno de ellos puede moverse transitoriamente en contra de su propio gradiente cuando el otro fluye con fuerza en sentido contrario. El transportador, saturado por un lado, arrastra al primero como efecto secundario. Ese fenómeno de contraflujo, confirmado después en el eritrocito humano, solo tiene sentido si existe un acarreador con un número limitado de sitios de unión. Una molécula libre en la bicapa no se comporta así. La ósmosis es el caso particular en el que lo que se desplaza a favor de gradiente es el disolvente, casi siempre agua, a través de una membrana permeable a él pero no al soluto. Esta entrada no desarrolla su mecánica en detalle, que corresponde a la voz ósmosis. Existe también el transporte pasivo mediado por vesículas y la filtración por gradiente de presión, presente por ejemplo en el glomérulo renal, que quedan fuera del alcance de esta entrada por pertenecer a procesos con nombre e historia propios. Del latín passivus, derivado de pati ("padecer" o "sufrir una acción"). La Real Academia Española lo define hoy como aquello que implica falta de acción propia. No. Usa una proteína transportadora, pero el movimiento sigue el gradiente de concentración. Eso la distingue del transporte activo secundario, que también usa transportadores pero mueve la sustancia en contra de su gradiente aprovechando la energía de otro gradiente. Los tres clásicos son la difusión simple, la difusión facilitada y la ósmosis. La filtración por presión hidrostática, relevante en el capilar glomerular, suele añadirse como una cuarta variante. Sí, y esa saturación fue precisamente lo que llevó a Widdas a proponer, en 1952, que detrás de la difusión facilitada había un número finito de transportadores, no un simple poro abierto.Qué es el transporte pasivo
Difusión facilitada: cuando hace falta un intermediario
Ósmosis y otras variantes
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "pasivo"?
¿La difusión facilitada necesita energía?
¿Cuántos tipos de transporte pasivo hay?
¿Puede la difusión facilitada saturarse?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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