DICCIONARIO MÉDICO
Tortícolis dermatógena
La tortícolis dermatógena es la inclinación del cuello que se produce por una retracción de la piel de esa zona, no por un problema del músculo ni del sistema nervioso. El adjetivo combina el griego dérma (piel) y el sufijo -geno, «que origina», y describe con precisión el mecanismo: aquí el cuello no gira porque un músculo se contraiga de forma anómala, sino porque la piel que lo recubre ha perdido elasticidad y tira físicamente de los tejidos hacia un lado. Es, por tanto, una tortícolis de causa puramente mecánica. Suele originarse en cicatrices retráctiles tras quemaduras extensas del cuello, en heridas quirúrgicas mal orientadas respecto a los pliegues cutáneos naturales, o en procesos infecciosos e inflamatorios de la piel que dejan una fibrosis cicatricial como secuela. Se distingue de la tortícolis congénita en que el músculo esternocleidomastoideo permanece, en principio, sano: es la piel la que limita el movimiento por retracción, no la fibra muscular por acortamiento propio. Tampoco guarda relación con las formas de origen neurológico, ya que no existe ninguna contracción involuntaria que corregir, sino una barrera física que ceder. Sí, en comparación con las formas congénita o distónica. Aparece sobre todo como secuela tardía de otro proceso previo, no como entidad de aparición espontánea. No necesariamente. El problema reside en la piel y el tejido subcutáneo; la musculatura puede conservar toda su función. La localización y la extensión. Solo cuando la retracción afecta a una superficie suficiente del cuello llega a limitar el movimiento de la cabeza hasta el punto de generar esta postura.Qué es la tortícolis dermatógena
Diferenciación
Preguntas frecuentes
¿Es una forma rara de tortícolis?
¿El músculo del cuello está dañado?
¿Qué la diferencia de una cicatriz cutánea cualquiera?
Referencias
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