DICCIONARIO MÉDICO
Tocólisis
La tocólisis es la inhibición farmacológica de las contracciones uterinas, con el objetivo de retrasar un parto que amenaza con adelantarse. No detiene el parto de forma indefinida: gana tiempo, normalmente unas horas, para que otras medidas puedan actuar antes del nacimiento. La palabra procede del griego τόκος (tókos, "parto") y λύειν (lýein, "soltar" o "aflojar"): aflojar el parto, en el sentido de frenar sus contracciones. El término "tocólisis" no es tan antiguo como cabría pensar dado su aspecto clásico: según la revisión histórica publicada en 2003 en la revista BJOG, lo acuñó en 1964 el obstetra Mosler, a partir de esas mismas raíces, para dar nombre a un campo de la terapéutica que hasta entonces carecía de una etiqueta propia. Antes de existir la palabra ya existía, de forma dispersa, el intento: distintos médicos habían probado sustancias tan variopintas como la aspirina o el alcohol etílico con la esperanza de frenar contracciones prematuras, casi siempre con una comprensión incompleta de por qué el útero se contraía cuando no debía. El fundamento no es evitar el parto prematuro sin más, sino aplazarlo lo suficiente para completar una maduración pulmonar fetal con corticosteroides, un tratamiento que necesita entre uno y dos días para hacer efecto, o para trasladar a la gestante a un centro con cuidados neonatales adecuados. Pasado ese margen, habitualmente de unas cuarenta y ocho horas, el beneficio adicional de mantener la tocólisis es limitado. Bajo el nombre de tocólisis se agrupa una familia heterogénea de tratamientos, con mecanismos de acción distintos según el receptor o la vía que interfieran. Unos actúan sobre los receptores adrenérgicos del músculo uterino, favoreciendo su relajación; otros bloquean la entrada de calcio en la célula muscular, paso necesario para que se contraiga; otros interfieren en la síntesis de las prostaglandinas, mensajeros que favorecen la actividad contráctil; y un cuarto grupo actúa directamente sobre los receptores de la oxitocina, la hormona que desencadena el parto. Ningún mecanismo se ha impuesto sobre los demás como el más eficaz, y la elección entre ellos depende de las circunstancias de cada caso. El primer agente que se empleó de forma sistemática, a finales de la década de 1960, fue el alcohol etílico administrado por vía intravenosa; funcionaba, aunque de manera imprecisa, y con el tiempo se retiró de la práctica por motivos de seguridad tanto para la madre como para el feto. Del griego τόκος (tókos, "parto") y λύειν (lýein, "aflojar"). La acuñó el obstetra Mosler en 1964 para nombrar, con una sola palabra, un conjunto de tratamientos que ya se ensayaban de forma dispersa. No. Retrasa las contracciones durante un margen de tiempo limitado, en general no más de cuarenta y ocho horas, pensado para completar otras intervenciones antes del nacimiento. El alcohol etílico intravenoso, ensayado a partir de 1967. Se abandonó después por su perfil de seguridad, una vez que aparecieron alternativas mejor toleradas. No hay un mecanismo claramente superior a los otros. La bibliografía especializada describe eficacias comparables entre los distintos grupos, con perfiles de tolerancia diferentes.Qué es la tocólisis
Para qué se gana ese tiempo
Mecanismos por los que se relaja el útero
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra tocólisis?
¿Detiene la tocólisis el parto prematuro para siempre?
¿Cuál fue el primer tratamiento tocolítico?
¿Existe un tocolítico más eficaz que los demás?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026