DICCIONARIO MÉDICO
Temperatura central
La temperatura central es la que mantienen los órganos internos profundos (corazón, hígado, cerebro, grandes vasos), en contraste con la temperatura, más variable, de la piel y los tejidos superficiales. Es la cifra que el organismo protege por encima de cualquier otra. "Central" llega del latín centralis, derivado de centrum, y este del griego κέντρον (kéntron), "punta aguda, aguijón": la palabra que en geometría acabó designando el punto fijo alrededor del cual gira un círculo. Aplicada al cuerpo, la temperatura central es la del núcleo, frente a la temperatura periférica de la envoltura. La diferencia no es cosmética. Las reacciones enzimáticas de las que depende el metabolismo funcionan dentro de un margen de temperatura muy estrecho, y ese margen se cumple en el núcleo del cuerpo, no en la piel. Por eso el organismo sacrifica antes la temperatura de manos y pies (vasoconstricción periférica con frío intenso, por ejemplo) que la de los órganos vitales. Entre la temperatura central y la de la piel puede haber varios grados de diferencia, y esa distancia no es constante: se estrecha con el calor, cuando el cuerpo dilata sus vasos superficiales para perder calor, y se ensancha con el frío, cuando los contrae para conservarlo. La temperatura oral y la temperatura rectal son, en la práctica, dos formas distintas de aproximarse a ese valor central sin necesidad de acceder directamente a él. El control corresponde al centro termorregulador del hipotálamo, que compara la temperatura de la sangre que lo perfunde con un valor de referencia y ajusta, en consecuencia, la producción y la pérdida de calor. El diccionario desarrolla ese mecanismo, con sus vías nerviosas y sus receptores, en su propia entrada. Conviene no confundir el termostato con lo que termostatiza: aquí interesa el resultado, no el mecanismo. La central corresponde a los órganos profundos y se mantiene dentro de un margen muy estrecho; la periférica, propia de la piel y los tejidos superficiales, varía mucho más porque está expuesta directamente al ambiente. La primera es la que el organismo protege; la segunda, la que sacrifica cuando hace falta. Rara vez fuera del ámbito hospitalario. En la práctica clínica se recurre a sondas esofágicas, en la arteria pulmonar o en la vejiga urinaria, procedimientos invasivos que quedan reservados a situaciones muy concretas. Fuera de ese contexto, la temperatura central se estima de forma indirecta a través de la vía oral, rectal o timpánica. Porque el organismo la prioriza. Ante el frío o el calor, el cuerpo modifica antes la circulación de la piel y las extremidades que la de los órganos vitales, de manera que el núcleo queda protegido a costa de una mayor variabilidad en la superficie. Del latín centralis, y este del griego κέντρον, que originalmente designaba la punta de un compás con la que se trazaba una circunferencia. De ahí pasó a significar, sin más, el punto medio de cualquier cosa.Qué es la temperatura central
El gradiente entre el núcleo y la superficie
Quién la mantiene estable
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia la temperatura central de la periférica?
¿Puede medirse la temperatura central de forma directa?
¿Por qué la temperatura central es más estable que la periférica?
¿De dónde viene la palabra "central"?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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