DICCIONARIO MÉDICO

Suero fisiológico

El suero fisiológico es la solución de cloruro de sodio al 0,9 % en agua, una concentración de sal muy próxima a la del plasma; de ahí que sea isotónico y bien tolerado por el organismo. También se le llama solución fisiológica o suero salino fisiológico, y es el cristaloide más utilizado en medicina, tanto para reponer líquidos y diluir fármacos como para limpiar heridas, nariz y ojos. Pertenece a la familia más amplia de la solución salina.

Qué es el suero fisiológico

El suero fisiológico es una disolución estéril de cloruro de sodio —la sal común— en agua, a una concentración del 0,9 %, es decir, nueve gramos por litro. Dicho con precisión, es la solución salina isotónica al 0,9 %; para la categoría general y las demás concentraciones conviene consultar esa entrada. La denominación «solución fisiológica» es equivalente y se usa con la misma frecuencia. Dentro de la clasificación de los fluidos pertenece a los cristaloides, las soluciones de moléculas pequeñas que se reparten por el espacio extracelular.

«Suero» viene del latín serum, que nombraba el líquido que se separa al cuajar la leche —el suero del queso— y, por extensión, cualquier líquido acuoso del organismo. «Fisiológico» procede del griego φύσις (phýsis), 'naturaleza', y λόγος (lógos), 'estudio, razón'; alude a aquello que se ajusta al funcionamiento natural del cuerpo. El nombre, por tanto, evoca un líquido afín al medio interno.

La cifra del 0,9 % tiene un origen curioso. La estableció el fisiólogo neerlandés Hartog Jakob Hamburger en 1896, a partir de experimentos sobre la resistencia de los glóbulos rojos en soluciones de distinta concentración. Comprobó que a esa proporción los hematíes no se rompían y la calificó de «normal» o «fisiológica». No la concibió para tratar a nadie: era una herramienta de laboratorio. El uso clínico llegó después.

Composición: cloruro de sodio al 0,9 %

Un litro de suero fisiológico contiene nueve gramos de cloruro de sodio disueltos en agua, sin ningún otro componente. Eso equivale a unos 154 milimoles por litro de sodio y otros tantos de cloruro, con una osmolaridad cercana a 308 miliosmoles por litro y un pH ligeramente ácido. Esa osmolaridad se aproxima a la del plasma, razón por la que la solución se considera isotónica y no fuerza el paso brusco de agua hacia dentro o fuera de las células.

Ahora bien, «fisiológico» no quiere decir idéntico al plasma. La sangre contiene alrededor de 100 milimoles de cloruro por litro; el suero fisiológico, 154. Esa diferencia, inapreciable en pequeñas cantidades, explica que la infusión de grandes volúmenes pueda alterar el equilibrio ácido-base y producir la llamada acidosis hiperclorémica. Por eso, pese a su nombre, no es la más fisiológica de las soluciones: las equilibradas, como el Ringer lactato, se parecen más a la composición de la sangre.

Para qué sirve

Pocos productos del hospital tienen tantos usos. Como fluido de fluidoterapia, repone agua y sodio cuando el organismo los ha perdido, por ejemplo en una deshidratación; en ese caso se administra por vía intravenosa. Es además el diluyente de referencia de muchísimos medicamentos inyectables: al ser inerte y compatible con la sangre, hace de vehículo sin alterar el principio activo.

Fuera de la vena, sus aplicaciones son igual de cotidianas. Limpia e irriga heridas y quemaduras sin escocer, porque respeta los tejidos. Sirve para el lavado nasal, donde arrastra el moco y alivia la congestión, y para la higiene ocular, retirando legañas o cuerpos extraños. Se vende sin receta, en monodosis y en botellas, precisamente por esa versatilidad doméstica.

Conservación y caducidad

Por tratarse de un producto estéril, conviene manejarlo con cierto cuidado una vez abierto. Las monodosis están pensadas para un solo uso: lo que sobra se desecha, ya que al perder la esterilidad puede contaminarse. Los frascos multidosis se guardan cerrados, en lugar fresco, y caducan en la fecha impresa; abiertos, su margen es corto. Y el suero casero, el de agua con sal preparado en casa, no equivale al de farmacia: el agua del grifo no es estéril, de modo que como mucho serviría para un lavado nasal en adultos, nunca para los ojos ni para heridas abiertas.

Diferenciación con otras soluciones y denominaciones

Varios términos giran alrededor del suero fisiológico y conviene separarlos. «Solución salina» no es un sinónimo exacto, sino el nombre de toda la categoría: incluye este 0,9 % y también concentraciones distintas, como la hipertónica, más cargada de sal, o la hipotónica, más diluida; el suero fisiológico es solo una de ellas, la isotónica. En cambio, «suero salino» sí es otra manera de nombrar a este mismo producto. La palabra «suero», a secas, resulta más ambigua: lo mismo designa este líquido que el suero de la sangre, el suero oral o el de la leche. Y tampoco hay que confundirlo con el suero glucosado ni con el Ringer, que incorporan otros componentes.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre «suero fisiológico»?

De dos raíces de origen distinto. «Suero» es el latín serum, el líquido que se separa al cuajar la leche y, por extensión, cualquier líquido acuoso del cuerpo; «fisiológico» procede del griego φύσις, 'naturaleza', y significa 'acorde con el funcionamiento natural del organismo'. Juntas, describen un líquido pensado para encajar con el medio interno.

¿Es lo mismo suero fisiológico que solución salina?

No exactamente. El suero fisiológico es una solución salina concreta, la del 0,9 %, que resulta isotónica. «Solución salina» es el término general que abarca esa y otras concentraciones, desde las más diluidas hasta las saturadas. Dicho de otro modo: todo suero fisiológico es una solución salina, pero no toda solución salina es suero fisiológico.

¿Por qué se llama «fisiológico» si no es igual que el plasma?

Por motivos históricos más que por exactitud. Recibió ese nombre a finales del siglo XIX porque, al 0,9 %, no destruía los glóbulos rojos en el laboratorio. Pero su contenido de cloruro supera al de la sangre, así que, en rigor, no reproduce la composición del plasma.

¿Se puede preparar suero fisiológico en casa?

Para los ojos o las heridas, no. El de farmacia es estéril y el agua del grifo no lo es. Una mezcla casera de agua y sal puede valer, como mucho, para un lavado nasal en adultos.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Lavados nasales con solución salina. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  2. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Ficha técnica de cloruro de sodio 0,9 % solución para perfusión. CIMA.
  3. Manual MSD, versión para profesionales. Reanimación con líquidos intravenosos.
  4. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos (PMC). A brief history of crystalloids: the origin of the controversy.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados al suero fisiológico, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Solución salina: la familia general de soluciones de sal en agua, de la que el suero fisiológico es la concentración isotónica.
  • Suero salino: otra denominación habitual del suero fisiológico.
  • Solución isotónica: la solución con una concentración de partículas semejante a la del plasma.
  • Solución hipertónica: la solución salina más concentrada que el plasma.
  • Solución hipotónica: la solución salina menos concentrada que el plasma.
  • Solución cristaloide: el grupo de soluciones de moléculas pequeñas al que pertenece el suero fisiológico.
  • Solución de Ringer: una solución equilibrada con varios electrólitos, más próxima al plasma.
  • Suero glucosado: la solución de glucosa en agua, otro cristaloide de uso frecuente.
  • Salino: el adjetivo que designa lo relativo a la sal en las soluciones médicas.
  • Fluidoterapia: la administración de líquidos para reponer o mantener el volumen del organismo.
  • Deshidratación: la pérdida de líquidos del cuerpo, uno de los motivos para reponerlos.
  • Suero: las distintas acepciones médicas del término «suero».

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