DICCIONARIO MÉDICO
Sporothrix
Sporothrix es un género de hongos presentes en el suelo, la vegetación y la materia orgánica en descomposición de todo el mundo. Su especie mejor conocida, Sporothrix schenckii, penetra en el organismo a través de pequeñas heridas de la piel y provoca la esporotricosis, una infección que en su forma más común se limita a la piel y a los vasos linfáticos cercanos. Los gatos pueden contagiar el hongo a las personas, un rasgo que ha ganado peso epidemiológico en las últimas décadas. Sporothrix Género no tiene nombre común en español Tipo: hongo Forma: dimórfico (moho a temperatura ambiente, levadura a 37 grados) Transmisión: inoculación traumática por contacto con tierra o vegetación, y zoonótica por arañazo o mordedura de gato Reservorio: ambiental (suelo, plantas, materia orgánica) y animal (gatos) Patogenicidad: primaria Enfermedades: esporotricosis El nombre procede del griego sporá, "semilla" o "espora", y thríx, "cabello": un hongo cuyas estructuras portadoras de esporas recuerdan, al microscopio, a pelos diminutos agrupados. La historia del género arranca en 1896, cuando Benjamin Schenck, entonces estudiante de medicina, aisló el hongo de un paciente con lesiones en la mano y el brazo en el Johns Hopkins Hospital de Baltimore. La muestra se envió al micólogo Erwin Smith, que la clasificó, de forma provisional, dentro del género Sporotrichum. La denominación actual llegó poco después. En 1900, en Chicago, los médicos Ludvig Hektoen y Charles Perkins describieron un segundo caso, esta vez en un niño que se había golpeado un dedo con un martillo, y aprovecharon la ocasión para fijar el género Sporothrix y bautizar la especie tipo como Sporothrix schenckii, en honor a Schenck. La confusión con Sporotrichum, un género de hongos basidiomicetos sin relación alguna con este ni con capacidad de infectar a personas, se mantuvo en parte de la literatura hasta que un estudio de 1962 aclaró definitivamente la diferencia. Sporothrix es un hongo dimórfico: adopta una forma u otra según la temperatura. En el ambiente, y en un cultivo a temperaturas de entre 25 y 30 grados, crece como un moho filamentoso, con hifas finas y tabicadas que terminan en pequeñas estructuras en forma de roseta cargadas de esporas. Dentro de un hospedador, o en un cultivo a 37 grados, la misma cepa cambia a una forma de levadura, con células ovaladas o alargadas que se dividen por gemación. Esa transición, descrita en detalle en 1961, es la que hace posible que el hongo sobreviva tanto en el suelo como en el tejido humano. Su hábitat natural es el suelo, la madera en descomposición y numerosas plantas, entre ellas el musgo de turbera, las rosas y otras plantas espinosas. La vía de entrada habitual es traumática: una espina, una astilla o simplemente el contacto de una herida con tierra contaminada introducen el hongo bajo la piel. Esa asociación con la jardinería y el cultivo de rosas explica el nombre popular con el que se conoce a la infección en países de habla inglesa, la "enfermedad de los jardineros de rosas". Existe además una vía de transmisión zoonótica bien documentada, a través del arañazo o la mordedura de un gato infectado. Esta ruta ha cobrado especial relevancia en Brasil, donde una especie del mismo complejo, más virulenta, ha protagonizado en las últimas décadas una epidemia sostenida entre gatos y personas. La especie causa la esporotricosis, una micosis que en la mayoría de los casos se limita a la piel y al tejido subcutáneo: un nódulo indoloro en el punto de entrada que, con el tiempo, puede ulcerarse y extenderse siguiendo el trayecto de los vasos linfáticos cercanos. Con mucha menor frecuencia, sobre todo en personas con las defensas debilitadas, el hongo puede alcanzar el pulmón, las articulaciones o el sistema nervioso central en una forma diseminada. Durante casi un siglo, toda la esporotricosis se atribuyó a una sola especie. Estudios moleculares publicados entre 2006 y 2008 demostraron que lo que parecía un único organismo es en realidad un grupo de especies muy próximas, hoy reunidas bajo el nombre de complejo Sporothrix schenckii: la propia S. schenckii en sentido estricto, S. brasiliensis, S. globosa, S. mexicana y S. luriei, entre otras. No se diferencian a simple vista; solo el análisis genético permite distinguirlas con seguridad, y esa distinción importa porque varían en distribución geográfica y en virulencia. Del griego sporá, "espora", y thríx, "cabello": un hongo de esporas finas que recuerdan a pelos diminutos. Las dos cosas, según la temperatura. Es un hongo dimórfico. El mérito se reparte entre dos episodios. En 1896, el estudiante de medicina Benjamin Schenck lo aisló por primera vez de un paciente en Baltimore, aunque el micólogo que estudió la muestra lo situó, de forma provisional, en otro género. Cuatro años después, un segundo caso permitió a Hektoen y Perkins describirlo con precisión y darle el nombre que conserva hoy. No exactamente. El complejo Sporothrix schenckii agrupa varias especies (entre ellas S. schenckii, S. brasiliensis, S. globosa y S. mexicana), con distinta distribución geográfica y virulencia. S. brasiliensis, por ejemplo, protagoniza desde hace años una epidemia sostenida en Brasil ligada a la transmisión felina.Qué es Sporothrix
Forma y cómo se identifica en el laboratorio
Dónde vive y cómo se transmite
Qué enfermedades produce
Un género con varias especies emparentadas
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el nombre Sporothrix?
¿Sporothrix es un moho o una levadura?
¿Quién descubrió este hongo?
¿Todas las especies de Sporothrix producen la misma enfermedad?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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