DICCIONARIO MÉDICO
Soplo sistólico
El soplo sistólico es el soplo cardíaco que se ausculta durante la sístole, la fase del latido en la que el corazón se contrae. Es el subtipo más frecuente y abarca tanto soplos inocentes, propios de un corazón sano, como soplos producidos por una alteración de las válvulas o de la estructura cardíaca. Según en qué parte de la sístole aparezca, recibe nombres distintos: holosistólico, mesosistólico, protosistólico o telesistólico. El soplo sistólico es el sonido prolongado —un soplido, no un golpe seco— que el médico percibe durante la sístole, el tramo del ciclo cardíaco en el que los ventrículos se contraen y expulsan la sangre. Se oye entre los dos ruidos normales del latido, el «lub» y el «dub». «Sistólico» es el adjetivo que designa lo relativo a la sístole, del griego συστολή (systolē), 'contracción'. La etimología completa de la voz se desarrolla en la entrada de sístole. Es, con diferencia, el subtipo más frecuente dentro de los soplos cardíacos. La razón es sencilla: durante la sístole la sangre circula impulsada con la presión más alta del ciclo, de modo que cualquier obstáculo o fuga en su trayectoria genera turbulencia con facilidad. A diferencia del soplo diastólico, que casi siempre traduce una alteración, el sistólico puede ser perfectamente inocente. Las dos grandes causas son anatómicamente opuestas. Una válvula puede estar estrechada y forzar a la sangre a abrirse paso con esfuerzo: la estenosis aórtica y la estenosis pulmonar son los ejemplos clásicos. O, al contrario, una válvula puede no cerrar bien y dejar escapar sangre hacia la cavidad de la que acaba de salir; es la regurgitación, presente en la insuficiencia mitral y en la insuficiencia tricuspídea. Hay también soplos sistólicos que aparecen sin lesión de fondo. El soplo funcional, propio de niños y embarazadas, es el ejemplo más común. Y fuera del aparato valvular, una comunicación interventricular deja oír un soplo sistólico característico, generado por el paso de sangre del ventrículo izquierdo al derecho a través del defecto. Por su duración y por el instante en que se concentra, el soplo sistólico se subdivide en cuatro formas. Los nombres son raíces griegas pegadas al adjetivo «sistólico», y conviene conocerlas porque marcan la diferencia. El soplo holosistólico, también llamado pansistólico, ocupa toda la sístole sin interrupción. Los dos términos son sinónimos exactos: «holo-» viene del griego ὅλος (hólos), 'todo', y «pan-» del griego πᾶν (pán), igualmente 'todo'. Es el que se oye cuando hay una diferencia de presión que se mantiene durante todo el periodo de contracción, como sucede en las insuficiencias mitral y tricuspídea y en la comunicación interventricular. El soplo mesosistólico se concentra en la mitad de la sístole y adopta una forma en crescendo-decrescendo —sube y vuelve a bajar—. Se conoce también como soplo de eyección por la fase del latido en que ocurre. Es el típico de las estenosis aórtica y pulmonar y de buena parte de los soplos inocentes. Los otros dos tipos son menos frecuentes. El protosistólico se localiza al inicio, justo después del primer ruido; del griego πρῶτος (prōtos), 'primero'. Y el telesistólico aparece hacia el final, antes del segundo ruido; del griego τέλος (télos), 'fin'. Lo que los separa es el momento del ciclo cardíaco. El sistólico se ausculta entre el primer ruido y el segundo, mientras el corazón se contrae; el soplo diastólico aparece después, durante la relajación y el llenado, y el diccionario recoge dos ejemplos por su localización: el soplo diastólico apical y el soplo diastólico basal. La diferencia pesa en la práctica: una parte de los soplos sistólicos son inocentes, los diastólicos prácticamente nunca lo son. Son dos nombres para lo mismo: un soplo que ocupa toda la sístole. «Holosistólico» se compone con hólos, 'todo', y «pansistólico» con pán, también 'todo'. Aparece cuando hay una diferencia de presión sostenida durante toda la contracción, como sucede en las insuficiencias mitral y tricuspídea y en la comunicación interventricular. No. Una parte importante son inocentes —los llamados funcionales—, sobre todo en niños, adolescentes y embarazadas. Otros reflejan una alteración valvular o estructural. La distinción no la hace el soplo por sí solo, sino la valoración del cardiólogo. En la fase del ciclo en que aparece. El sistólico se ausculta durante la contracción del corazón; el diastólico, durante la relajación. La diferencia importa: los sistólicos pueden ser normales, los diastólicos casi nunca lo son. Porque durante la sístole la sangre circula con la presión más alta del ciclo, y cualquier obstáculo o fuga —una válvula estrechada, una que cierre mal, una comunicación anómala— produce turbulencia con facilidad. En la diástole, con presiones más bajas, cuesta más que aparezca. Si desea profundizar en conceptos asociados al soplo sistólico, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el soplo sistólico
Por qué se produce: estenosis e insuficiencia
Tipos según el momento de la sístole
Diferenciación con el soplo diastólico
Preguntas frecuentes
¿Qué es un soplo holosistólico o pansistólico?
¿Todos los soplos sistólicos son graves?
¿En qué se diferencia del soplo diastólico?
¿Por qué es el soplo más frecuente?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026