DICCIONARIO MÉDICO
Solución de Wisconsin
La solución de Wisconsin, también llamada solución UW o de Belzer, es la solución de conservación de órganos más utilizada en la actualidad. Comparte con la solución de Collins el principio básico, un medio frío de tipo intracelular, pero incorpora componentes que protegen durante más tiempo y sirve para el hígado y el páncreas además del riñón. Desde finales de los años ochenta desplazó a las fórmulas anteriores. La solución de Wisconsin es una solución de preservación de órganos desarrollada a mediados de los años ochenta en la Universidad de Wisconsin por Folkert Belzer y James Southard. De ahí sus nombres: solución de Wisconsin, solución UW (por las siglas inglesas de University of Wisconsin) o solución de Belzer. Se pensó primero para el páncreas y pronto se extendió al hígado y al riñón, hasta volverse la referencia en el almacenamiento en frío de órganos destinados a trasplante. El principio de fondo es el mismo que el de la solución de Collins: enfriar el órgano y rodear sus células de un medio parecido a su interior. Lo propio de la de Wisconsin está en la composición. Frente a la solución de Collins y su variante Euro-Collins, que recurrían a la glucosa, esta prescinde de ella. La sustituye por dos sustancias que las células no absorben, el lactobionato y la rafinosa, que al quedar fuera retienen el agua e impiden que el órgano se hinche. Suma además un coloide, el hidroxietil-almidón, que sostiene la presión dentro de los vasos, y varias sustancias que amortiguan el daño por falta de oxígeno propio de la isquemia: adenosina, glutatión y alopurinol. Con esa fórmula, un hígado se conserva alrededor de un día, y un riñón bastante más. Del lugar donde se creó, la Universidad de Wisconsin, en Estados Unidos. De ahí la abreviatura "UW", del inglés University of Wisconsin. También se la llama solución de Belzer, por Folkert Belzer, el cirujano que dirigió su desarrollo junto a James Southard. En la composición. No lleva glucosa; en su lugar usa lactobionato y rafinosa, que evitan que las células se hinchen, y suma un coloide y varias sustancias protectoras. Eso le permite conservar los órganos más tiempo y, sobre todo, sirve también para el hígado y el páncreas, no solo para el riñón. Sí, en buena medida. Es la más extendida desde finales de los años ochenta, aunque hoy existen alternativas, como las soluciones HTK o Celsior, reservadas a situaciones concretas. Depende del órgano. Un hígado se mantiene viable alrededor de un día; un riñón, considerablemente más, porque tolera mejor la falta de riego. Antes de esta solución, los tiempos de conservación eran mucho más cortos, lo que limitaba las posibilidades de trasplante entre centros distantes.Qué es la solución de Wisconsin
Qué la distingue de las soluciones de Collins
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre de la solución de Wisconsin?
¿En qué se diferencia de las soluciones de Collins?
¿Sigue siendo la solución de referencia?
¿Cuánto tiempo permite conservar un órgano?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026