DICCIONARIO MÉDICO
Situación fetal
La situación fetal es la relación entre el eje longitudinal del feto y el eje longitudinal del útero materno, y admite tres formas: longitudinal, transversa u oblicua. No debe confundirse con la presentación ni con la posición fetal, que describen otras dos coordenadas de la misma exploración obstétrica. El término procede del verbo situar, y este del bajo latín situare, derivado a su vez del latín situs, "sitio, posición", según recoge la Real Academia Española. En obstetricia, el uso es literal: la situación es, sencillamente, la orientación del cuerpo del feto respecto al eje mayor del útero. Cuando ambos ejes son paralelos, la situación es longitudinal. Cuando se cruzan en ángulo recto, es transversa. Y cuando forman un ángulo intermedio, oblicua. Esta coordenada forma parte de lo que la obstetricia clásica denomina estática fetal, un conjunto de cuatro relaciones espaciales (actitud, situación, presentación y posición) que describen, cada una desde un ángulo distinto, cómo se acomoda el feto dentro de la cavidad uterina en las últimas semanas de la gestación. En la situación longitudinal, el eje mayor del feto discurre paralelo al de la madre; es, con notable diferencia, la más frecuente al llegar el término del embarazo. En la situación transversa, los dos ejes forman un ángulo cercano a los 90 grados, de modo que el feto queda tendido de lado dentro del útero. La situación oblicua ocupa el terreno intermedio, con un ángulo próximo a los 45 grados. La oblicua no suele mantenerse. Es, por definición, una situación de tránsito: casi siempre evoluciona hacia longitudinal o hacia transversa antes de que comience el parto. Durante buena parte del embarazo, el volumen de líquido amniótico es grande en relación con el tamaño del feto, que dispone así de espacio de sobra para moverse y cambiar de orientación con libertad. A medida que avanza la gestación, esa proporción se invierte: el feto crece, el líquido relativo disminuye y la pared uterina empieza a limitar sus movimientos. El útero, de forma ovoide y más largo que ancho, termina imponiendo su propio eje al del feto, que se acomoda a la situación longitudinal casi por pura geometría. Cuando algo interfiere en ese ajuste (una placenta previa, un exceso de líquido amniótico, una malformación del útero o varios embarazos previos que han relajado la pared abdominal) el feto conserva mayor libertad de movimiento y es más probable que llegue al término en situación transversa u oblicua. Conviene no mezclar los tres términos, porque cada uno responde a una pregunta distinta. La situación compara el eje del feto con el eje del útero. La presentación fetal identifica qué parte del feto se ofrece a la entrada de la pelvis materna: la cabeza, las nalgas o, en una situación transversa, el hombro. La posición fetal, por su parte, precisa hacia qué lado de la pelvis mira ese punto de referencia. Puede haber, por tanto, una situación longitudinal con presentación cefálica y posición occipitoanterior: tres datos complementarios, no sinónimos entre sí. La exploración que reúne estas tres coordenadas se sistematiza clásicamente mediante las maniobras de Leopold, cuatro tiempos de palpación abdominal descritos a finales del siglo XIX. Del latín situs, "sitio" o "posición", a través del verbo situar. La Real Academia Española documenta esta filiación en su diccionario: es la misma raíz que dio sitio, sito o situar en su acepción más común de colocar algo en un lugar. No exactamente, aunque suelan darse juntas. La situación longitudinal solo indica que el eje fetal es paralelo al materno; dentro de ella, la presentación puede ser cefálica (la cabeza mira al canal del parto) o podálica (lo hacen las nalgas o los pies). El adjetivo "cefálica" pertenece, en sentido estricto, a la presentación, no a la situación. Porque el feto en esa posición no encaja con la forma alargada del útero y tiende a corregirse por sí solo mientras queda espacio para el giro. Un seguimiento ecográfico clásico de fetos diagnosticados con situación transversa después de la semana 20 encontró que solo alrededor del 6 por ciento la mantenía al llegar al término. Existen maniobras externas dirigidas a modificarla antes del parto, aunque su indicación y sus condiciones dependen de cada caso concreto y corresponde valorarlas al equipo obstétrico que sigue el embarazo.Qué es la situación fetal
Clasificación
Por qué el feto adopta una u otra situación
Situación, presentación y posición: tres coordenadas distintas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra situación?
¿Es lo mismo situación longitudinal cefálica que presentación cefálica?
¿Por qué la situación transversa es tan inestable antes del parto?
¿Puede el profesional cambiar la situación de un feto?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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