DICCIONARIO MÉDICO
Maniobra de Leopold
La maniobra de Leopold es un conjunto de cuatro tiempos de palpación abdominal que permiten reconocer, de forma manual y sin instrumentos, cómo se dispone el feto dentro del útero durante el tercer trimestre del embarazo. Cada tiempo aporta un dato distinto: qué polo fetal ocupa el fondo uterino, hacia qué lado se orienta el dorso, qué parte se asoma a la pelvis y hasta dónde ha descendido esa parte. Con este nombre se designa una exploración obstétrica reglada que se apoya únicamente en las manos del examinador sobre el abdomen materno. No requiere aparataje, resulta económica y no supone molestia relevante para la gestante. Su cometido es establecer la estática fetal, es decir, la relación geométrica entre el feto y la cavidad uterina, a partir de la palpación ordenada de las cuatro regiones del útero grávido. El término reúne dos raíces de origen distinto. Maniobra procede del latín medieval manuopera, "trabajo hecho con la mano", de manus (mano) y opera (labor). Leopold es un epónimo: recuerda al ginecólogo y obstetra alemán Christian Gerhard Leopold (1846-1911), que describió la secuencia de forma sistemática. La costumbre de nombrar la técnica con su apellido se consolidó en la literatura de habla alemana como Leopold-Handgriffe, literalmente "los agarres de Leopold". La exploración se ordena en cuatro tiempos que exploran zonas sucesivas del útero. El primero palpa el fondo uterino y busca reconocer qué extremo del feto lo ocupa: el polo cefálico se percibe redondeado, duro y regular; el polo podálico, más blando, voluminoso e impreciso. El segundo recorre las caras laterales del abdomen para localizar el dorso fetal, que se identifica como una superficie firme y continua frente a las partes pequeñas (manos y pies), irregulares y móviles. El tercero se centra en el segmento inferior, por encima de la sínfisis del pubis, y comprueba qué parte fetal se enfrenta a la entrada de la pelvis. El cuarto valora el grado de descenso de esa parte hacia la pelvis materna, dato que anticipa si el polo de presentación se encuentra encajado. Los conceptos que ordenan la lectura de esos cuatro tiempos son tres: la situación fetal (relación entre el eje longitudinal del feto y el de la madre), la presentación fetal (parte que se ofrece a la pelvis) y la posición fetal (hacia qué flanco materno se orienta el dorso). Leopold defendió una obstetricia apoyada en la exploración externa, en un momento en que el tacto interno repetido se asociaba a un mayor riesgo de infección puerperal. Publicó los cuatro tiempos en la revista Archiv für Gynäkologie, de la que fue coeditor desde 1894, tras dirigir la clínica ginecológica de Dresde. Su formación venía de la escuela de Leipzig, donde fue discípulo de Carl Siegmund Credé. La palpación abdominal conserva valor como primera aproximación, pero su fiabilidad depende de la experiencia de quien explora y de las condiciones de la gestante. La obesidad materna, el polihidramnios (exceso de líquido amniótico) o una placenta de implantación anterior dificultan la lectura de los planos fetales. Por ese motivo, la ecografía se considera la referencia para confirmar con certeza la presentación cuando la palpación deja dudas. El método sigue enseñándose porque orienta con rapidez y sin coste, no porque sustituya a la imagen. Lleva el apellido de Christian Gerhard Leopold, obstetra alemán que sistematizó la secuencia y la difundió a finales del siglo XIX. En alemán se conoce como Leopold-Handgriffe. La palabra maniobra, en cambio, remite al latín manuopera: una labor realizada con las manos. La palpación es manual, inmediata y sin coste, pero su exactitud varía con la pericia del explorador y la anatomía materna. La ecografía visualiza directamente al feto y confirma la presentación con mayor seguridad. Una orienta; la otra verifica. Cobra utilidad cuando el contorno fetal ya puede reconocerse al tacto, hacia el tercer trimestre. Antes de ese momento, los planos del feto resultan demasiado imprecisos para distinguir polos y dorso con fiabilidad. Son tres coordenadas distintas de una misma realidad. La situación describe si el feto se dispone a lo largo o de través respecto a la madre. La presentación indica qué parte fetal se enfrenta a la pelvis. La posición precisa hacia qué flanco materno mira el dorso.Qué es la maniobra de Leopold
Qué información aporta cada tiempo
Contexto y límites del método
Preguntas frecuentes
¿Por qué la maniobra se llama así?
¿En qué se distingue de una ecografía?
¿A partir de cuándo tiene sentido realizarla?
¿Qué diferencia hay entre situación, presentación y posición?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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