DICCIONARIO MÉDICO
Sinestesia
La sinestesia es un fenómeno neuroperceptivo por el que la estimulación de una vía sensorial provoca, de manera automática e involuntaria, una experiencia añadida en otra modalidad distinta a la estimulada. Quien la tiene puede, por ejemplo, percibir un color determinado al leer una letra concreta o al escuchar una nota musical, siempre de forma constante a lo largo de su vida. La palabra procede del griego σύν (syn, "junto") y αἴσθησις (aísthesis, "sensación"): sensaciones unidas. No es una enfermedad ni un trastorno mental. Se considera una variante normal de la percepción, presente en personas neurológicamente sanas, y sus asociaciones son idiosincrásicas: cada sinésteta desarrolla su propio repertorio de correspondencias, distinto del de cualquier otro. El primer caso documentado en la literatura médica es el del propio autor que lo describió. En 1812, el médico alemán Georg Tobias Ludwig Sachs incluyó en su tesis doctoral, dedicada sobre todo al albinismo que él mismo padecía, un relato detallado de sus propias asociaciones entre colores y días de la semana, números y sonidos musicales. Nadie retomó el hallazgo con rigor científico hasta 1880, cuando Francis Galton, primo de Charles Darwin y pionero de la estadística, publicó en la revista Nature el artículo "Visualised Numerals", con decenas de casos de personas que veían mentalmente los números dispuestos en formas y colores fijos. El nombre que usamos hoy tardó todavía más en fijarse. Durante las décadas de 1880 y 1890, la comunidad científica francesa prefirió hablar de audition colorée ("audición coloreada"), y solo hacia 1892 empezó a emplearse de forma reconocible el término synesthésie en el sentido actual, según ha establecido la investigación histórica más reciente sobre la evolución del nombre. El interés decayó a mediados del siglo veinte, coincidiendo con el auge del conductismo, que desconfiaba de cualquier experiencia subjetiva no verificable desde fuera. Las técnicas de neuroimagen de los años noventa devolvieron la sinestesia a la investigación seria. La hipótesis más citada es la de activación cruzada, propuesta por Vilayanur Ramachandran y Edward Hubbard en 2001. Según este modelo, en la variante más estudiada, la sinestesia grafema-color, las áreas cerebrales que procesan las formas de las letras y los números y las que procesan el color son anatómicamente vecinas, ambas en la circunvolución fusiforme. Un exceso de conexiones entre ellas, atribuido a una poda neuronal incompleta durante el desarrollo, permitiría que la activación de una desencadene la de la otra. Una hipótesis alternativa, la de retroalimentación desinhibida, sostiene en cambio que las conexiones existen también en el cerebro no sinestésico, pero normalmente inhibidas, y que en el sinestésico ese freno funciona mal. Ninguna de las dos teorías es excluyente. Ambas comparten un componente hereditario: la sinestesia tiende a agruparse en familias, aunque el patrón de herencia no sigue una regla mendeliana simple. La sinestesia admite más de un criterio de división. Por el tipo de asociación, las variantes mejor descritas son la sinestesia grafema-color (letras o números que evocan color), la cromestesia (sonidos que evocan color), la sinestesia léxico-gustativa (palabras que evocan sabores) y la sinestesia de tacto-espejo (observar que tocan a otra persona y sentirlo en el propio cuerpo), entre más de sesenta combinaciones registradas en la bibliografía. Por la forma en que se vive la experiencia, Mike Dixon y su equipo distinguieron en 2004 entre sinéstetas proyectores, que ven el color superpuesto físicamente sobre la letra, en el espacio exterior, y sinéstetas asociadores, que lo experimentan solo mentalmente, "en el ojo de la mente". Casi siempre la asociación funciona en una única dirección: el grafema evoca el color, pero el color no suele evocar el grafema. Conviene no confundirla con el recurso literario del mismo nombre, esa figura retórica que combina sensaciones en una imagen ("verde chillón", "silencio azul"): ahí la mezcla es una elección estética consciente, mientras que en la sinestesia neurológica la experiencia es involuntaria y fija, la misma letra produce siempre el mismo color en la misma persona. Tampoco debe equipararse con la pseudosinestesia inducida por sustancias psicoactivas o por ciertas migrañas, un fenómeno transitorio que desaparece con el estímulo que lo provoca. Dentro del propio diccionario, la sinestesia se clasifica como una variedad de aglutinación perceptiva, la categoría más amplia que agrupa los fenómenos en los que cualidades de un estímulo se funden con las de otro. Un estudio de referencia de Julia Simner y su equipo, publicado en 2006, sitúa la prevalencia global por encima del 4% de la población. La cifra varía mucho según el subtipo: la sinestesia grafema-color, la más frecuente, ronda el 1-2%, mientras que combinaciones raras, como sentir sabores al tocar una textura, apenas alcanzan una persona entre 25.000. El reparto entre hombres y mujeres es, según el mismo estudio, prácticamente igual, lo que corrigió estimaciones anteriores que la daban por mucho más frecuente en mujeres. Del griego syn ("junto") y aísthesis ("sensación"). El nombre en sí no se fijó hasta finales del siglo diecinueve, mucho después de que el fenómeno se describiera por primera vez. No. Se considera una variante de la percepción normal, no una enfermedad, y la inmensa mayoría de quienes la tienen la describen como una característica neutra o incluso agradable de su forma de percibir el mundo. La forma genuina se considera de aparición temprana y estable durante toda la vida. Lo que sí puede aparecer en la edad adulta es la pseudosinestesia asociada a ciertas sustancias o a auras migrañosas, pasajera por definición. No. Solo los llamados proyectores lo perciben superpuesto en el espacio real; los asociadores, más numerosos, lo experimentan como una imagen puramente mental, sin que nada cambie en lo que ven sus ojos. Los estudios encuentran una proporción de sinéstetas mayor entre quienes se dedican a profesiones artísticas que en la población general, aunque la relación de causalidad, si existe, no está establecida.Qué es la sinestesia
Histórico
Mecanismo neurobiológico
Clasificación
Diferenciación
Epidemiología
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra sinestesia?
¿Es un trastorno que haya que tratar?
¿Puede desarrollarse de adulto?
¿Todos los sinéstetas ven literalmente el color?
¿Hay algún rasgo que se asocie con más frecuencia a la sinestesia?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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