DICCIONARIO MÉDICO
Síndrome Merrf
El síndrome MERRF es una enfermedad mitocondrial rara, causada por una mutación en el ADN de las mitocondrias, que combina epilepsia mioclónica progresiva con la presencia de fibras musculares anómalas conocidas como fibras rojas rasgadas. Sus siglas proceden del inglés Myoclonic Epilepsy with Ragged Red Fibers. En 1980, el neurólogo japonés Naomichi Fukuhara y su equipo describieron dos pacientes con convulsiones generalizadas, deterioro cognitivo y deformidad de los pies, en cuya biopsia muscular aparecían fibras con un aspecto desgarrado y de coloración rojiza al teñirlas con la técnica de tricrómico de Gomori. Ese hallazgo, hoy conocido como fibra roja rasgada, refleja la acumulación anómala de mitocondrias defectuosas justo debajo de la membrana de la célula muscular. Por ese trabajo original, el síndrome MERRF también se conoce en la literatura médica como síndrome de Fukuhara. El síndrome MERRF forma parte del grupo de las enfermedades mitocondriales, un conjunto de trastornos causados por defectos en la producción de energía celular. Dentro de ese grupo, se clasifica específicamente como una encefalomiopatía mitocondrial, porque afecta de forma simultánea al sistema nervioso central y al músculo esquelético. Más del 80% de los casos de síndrome MERRF se deben a una única mutación puntual del ADN mitocondrial, denominada m.8344A>G, situada en el gen que codifica el ARN de transferencia de lisina (conocido como MT-TK). Esta molécula se encarga de incorporar el aminoácido lisina durante la fabricación de las proteínas mitocondriales; cuando está alterada, se compromete la síntesis de varios componentes de la cadena respiratoria, y con ella la capacidad de la célula para producir energía mediante fosforilación oxidativa. El ADN mitocondrial se hereda exclusivamente por vía materna, ya que las mitocondrias del espermatozoide se pierden en la fecundación. Además, cada célula contiene miles de copias de ADN mitocondrial, y no todas portan necesariamente la mutación: a esa convivencia entre moléculas mutadas y normales se la llama heteroplasmia. La proporción de moléculas mutadas puede variar mucho entre tejidos y entre familiares de una misma madre, lo que explica en buena parte por qué el síndrome MERRF se presenta con una gravedad tan distinta de un paciente a otro, incluso dentro de una misma familia. El síndrome MERRF se distingue de otras enfermedades mitocondriales por su combinación particular de signos: epilepsia mioclónica, ataxia y fibras rojas rasgadas, frente al síndrome MELAS, definido por episodios similares a un ictus y causado por una mutación distinta, m.3243A>G, en otro gen de ARN de transferencia mitocondrial. Existen, no obstante, mutaciones que producen cuadros de solapamiento entre ambos síndromes, con rasgos de uno y otro en el mismo paciente. Fuera ya del terreno mitocondrial, el diagnóstico diferencial del síndrome MERRF incluye otras causas de epilepsia mioclónica progresiva, como la enfermedad de Unverricht-Lundborg o la enfermedad de Lafora. Se trata de entidades genéticamente distintas, sin relación con el ADN mitocondrial, que conviene descartar precisamente porque comparten con el MERRF esa misma combinación de mioclonías y deterioro progresivo. Es una enfermedad rara. Los estudios europeos sitúan su prevalencia entre 1 de cada 67.000 y 1 de cada 256.000 adultos, con cifras algo más bajas al nacimiento. El inicio de los síntomas suele producirse en la adolescencia o al principio de la edad adulta, aunque también se han descrito formas de aparición en la infancia. Corresponden al inglés Myoclonic Epilepsy with Ragged Red Fibers, es decir, epilepsia mioclónica con fibras rojas rasgadas. El nombre describe los dos hallazgos que definen la enfermedad: un tipo concreto de crisis epilépticas y una alteración característica visible en la biopsia muscular. En honor al neurólogo japonés Naomichi Fukuhara, que lo describió por primera vez en 1980 junto con su equipo, a partir de dos pacientes con convulsiones y un hallazgo muy característico en la biopsia muscular. No. Al heredarse el ADN mitocondrial exclusivamente por vía materna, un varón con síndrome MERRF no transmite la mutación a su descendencia. Son las mujeres portadoras las que la transmiten a todos sus hijos, con una proporción de moléculas mutadas que puede variar mucho de un hijo a otro. Comparten mecanismo general (una mutación del ADN mitocondrial que afecta a un gen de ARN de transferencia), pero no son la misma entidad. El MERRF se define por la epilepsia mioclónica y las fibras rojas rasgadas; el MELAS, por episodios similares a un ictus. Cada uno se asocia además a una mutación distinta, aunque en ocasiones se solapan.Qué es el síndrome MERRF
Mecanismo: una mutación en el ARN de transferencia mitocondrial
Diferenciación con otras encefalomiopatías mitocondriales
Epidemiología
Preguntas frecuentes
¿Qué significan las siglas MERRF?
¿Por qué se llama también síndrome de Fukuhara?
¿Puede un varón afectado transmitir la enfermedad a sus hijos?
¿Es lo mismo que el síndrome MELAS?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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