DICCIONARIO MÉDICO
Síndrome de Mafucci
El síndrome de Maffucci es una displasia congénita y no hereditaria que asocia encondromas óseos múltiples con hemangiomas o malformaciones venosas de partes blandas, ambos originados por una misma mutación genética presente solo en las células afectadas. Debe su nombre a Angelo Maffucci (1847-1903), patólogo italiano que en 1881 describió el primer caso documentado: un paciente con múltiples tumores cartilaginosos dentro del hueso junto a angiomas de partes blandas. Maffucci interpretó ya entonces el cuadro como un trastorno del desarrollo embrionario del mesodermo, una intuición que la genética molecular confirmaría más de un siglo más tarde. La entidad no recibió, sin embargo, el nombre de síndrome de Maffucci hasta 1942, cuando Carleton y sus colaboradores la individualizaron como cuadro propio en honor a su primer autor. Su descripción original es, de hecho, anterior a la de la enfermedad de Ollier, con la que suele compararse. Los encondromas y los hemangiomas de este síndrome comparten un origen molecular común: una mutación somática en mosaico de los genes IDH1 o IDH2, presente únicamente en las células de los propios tumores. El resto del cuerpo permanece genéticamente intacto. Por eso la enfermedad no se transmite a la descendencia y por eso, también, sus lesiones se distribuyen de forma asimétrica y sin ningún patrón hereditario reconocible. El hallazgo de estas mutaciones, publicado de forma casi simultánea por dos equipos de investigación en 2011, resolvió una pregunta abierta desde la propia descripción de Maffucci: por qué dos tejidos de origen embrionario tan distinto, el cartílago y el endotelio vascular, resultan afectados a la vez. La explicación aceptada es que la mutación aparece en una célula progenitora muy temprana del desarrollo, todavía capaz de dar lugar tanto a tejido condral como a tejido vascular. El papel exacto de la mutación en la formación de los hemangiomas, con todo, sigue sin resolverse por completo: estudios recientes han encontrado, junto a la alteración de IDH1, variantes del gen ERC2 en el tejido vascular de algunos pacientes, lo que apunta a un segundo factor genético todavía en estudio. Comparte con la enfermedad de Ollier el mismo defecto genético de base y el mismo patrón de encondromas óseos múltiples, lo que convierte a esa comparación en el diagnóstico diferencial más relevante. La diferencia está en los vasos sanguíneos: el síndrome de Maffucci añade hemangiomas de células fusiformes o malformaciones venosas en la piel y los tejidos blandos, ausentes por definición en la enfermedad de Ollier. Un encondroma solitario, sin lesiones vasculares ni afectación de varios huesos, corresponde a un tumor benigno aislado y no a ninguno de los dos síndromes. La presencia de hemangiomas múltiples sin encondromas asociados, en cambio, se clasifica dentro de las hemangiomatosis y no comparte el origen genético de este cuadro. Extraordinariamente infrecuente, el síndrome de Maffucci reúne en toda la bibliografía mundial menos de doscientos casos descritos. No sigue ningún patrón hereditario y aparece por igual en ambos sexos según las series más amplias. En una cuarta parte de los pacientes, las primeras lesiones ya están presentes al nacer o durante el primer año de vida; en la mayoría de los demás, los encondromas y los hemangiomas se manifiestan antes de la pubertad. La proporción de pacientes que desarrollan un tumor maligno a lo largo de la vida es notablemente más alta que en la enfermedad de Ollier. El condrosarcoma, originado a partir de un encondroma preexistente, es la transformación más frecuente. Se han descrito también, con mucha menor frecuencia, angiosarcomas derivados de las propias lesiones vasculares y tumores en otros órganos, entre ellos gliomas. Porque esa es la grafía correcta del apellido del patólogo italiano Angelo Maffucci, quien firmó así su descripción original de 1881. No. La mutación aparece de forma espontánea en el embrión y afecta solo a algunas células, nunca a los óvulos ni a los espermatozoides, así que no pasa a la descendencia. Ambas comparten la misma mutación de base y el mismo patrón de tumores cartilaginosos múltiples. La diferencia está en los vasos sanguíneos: el síndrome de Maffucci añade hemangiomas o malformaciones venosas que la enfermedad de Ollier no presenta, y con ellos, un riesgo tumoral mayor a lo largo de la vida. En 2011, ciento treinta años después de la descripción clínica de Maffucci, dos grupos de investigación distintos publicaron casi al mismo tiempo el hallazgo de las mutaciones en IDH1 e IDH2.Qué es el síndrome de Maffucci
Mecanismo genético
Diferenciación con la enfermedad de Ollier y otros cuadros
Epidemiología y riesgo tumoral
Preguntas frecuentes
¿Por qué se escribe Maffucci, con dos efes?
¿Es una enfermedad hereditaria?
¿Qué diferencia hay con la enfermedad de Ollier?
¿Cuándo se conocieron sus causas genéticas?
Referencias
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