DICCIONARIO MÉDICO
Síndrome del ligamento de Struthers
El síndrome del ligamento de Struthers es el atrapamiento del nervio mediano, y a veces de la arteria braquial, en el túnel fibroóseo que forma una banda de tejido conectivo tendida entre una prominencia ósea anómala del húmero y el epicóndilo medial. Es una de las causas menos frecuentes de compresión del nervio mediano en todo su recorrido. Debe su nombre a John Struthers, anatomista escocés que en 1848 describió, en un artículo sobre una peculiaridad del húmero y de la arteria humeral, una apófisis ósea situada entre 3 y 6 centímetros por encima del epicóndilo medial del húmero. Struthers observó que esa apófisis, cuando existe, suele prolongarse mediante una banda fibrosa hasta el propio epicóndilo, cerrando un túnel por el que discurren el nervio mediano y, con frecuencia, la arteria braquial. La curiosidad histórica no acaba en la anatomía humana. Struthers compartió sus hallazgos con Charles Darwin, que los citó en El origen del hombre como prueba de un parentesco evolutivo remoto: la misma apófisis, con su ligamento, aparece de forma constante en gatos y en otros mamíferos, donde da paso a un canal óseo completo, el foramen supracondíleo. En el ser humano se trata de un vestigio, presente solo en una minoría de la población y sin ningún papel funcional cuando no comprime nada. Entre el 0,1 % y algo menos del 3 % de la población presenta esta apófisis supracondílea, según las distintas series anatómicas. El ligamento que la acompaña, en cambio, puede encontrarse incluso sin ella, como una banda aponeurótica aislada asociada a una inserción alta del músculo pronador redondo. Ni la apófisis ni el ligamento producen síntomas por sí solos en la inmensa mayoría de las personas que los tienen. El problema aparece únicamente cuando el nervio mediano queda comprimido dentro del túnel que ambos forman, algo que ocurre en una fracción todavía menor de los casos. Cuando la compresión sí ocurre, el mecanismo depende de la posición exacta del nervio dentro del túnel: puede discurrir por encima o por debajo del ligamento, y esa variante anatómica condiciona qué estructura queda más expuesta al roce con cada movimiento de flexoextensión del codo. La arteria braquial comparte a menudo el mismo trayecto, lo que explica que, en algunos casos descritos, la compresión afecte también al pulso y a la perfusión del antebrazo. El nervio mediano puede quedar atrapado en varios puntos de su trayecto, y cada uno recibe un nombre propio según el lugar exacto de la compresión. El síndrome del ligamento de Struthers ocupa el extremo más alto de esa cadena, en el tercio distal del brazo, antes incluso de llegar al codo. Unos centímetros más abajo, ya en el antebrazo, se sitúa el síndrome del pronador redondo, donde el mismo nervio queda comprimido entre las dos cabezas de ese músculo. Ambos cuadros comparten buena parte del cuadro clínico, lo que explica que durante mucho tiempo se hayan confundido entre sí; el dato que suele orientar hacia el ligamento de Struthers es la presencia de la apófisis ósea en las radiografías, visible sobre todo en proyecciones oblicuas. Más allá, en la muñeca, el mismo nervio da lugar al atrapamiento mejor conocido de todos: el síndrome del túnel carpiano. Los tres comparten territorio sensitivo y motor, pero no localización ni causa anatómica, de modo que distinguirlos exige precisar en qué punto exacto del recorrido se produce el conflicto de espacio. Porque fue John Struthers quien primero llamó la atención sobre esta estructura, en 1848, y quien advirtió de su relación con el nervio mediano y la arteria braquial en escritos posteriores, de 1854. Antes que él, otros anatomistas como Tiedemann y Knox ya habían representado la apófisis sin reparar en su relevancia clínica. No. Comparten el nervio afectado, pero no el lugar de la compresión: uno ocurre por encima del codo, sobre una estructura ósea y ligamentosa; el otro, en el antebrazo, entre dos vientres musculares. No, y de hecho la mayoría no lo hace. La apófisis y el ligamento son hallazgos incidentales frecuentes en radiografías realizadas por otro motivo, y solo una proporción reducida de quienes los presentan llega a desarrollar compresión nerviosa sintomática. En el ser humano, ninguna. Se interpreta como un vestigio del tendón de un músculo presente en animales trepadores, cuya función original se perdió hace mucho en la línea evolutiva humana.Qué es el síndrome del ligamento de Struthers
Anatomía y mecanismo de la compresión
Diferenciación con otros atrapamientos del nervio mediano
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama "de Struthers" y no de otro anatomista?
¿Es lo mismo que el síndrome del pronador redondo?
¿Toda persona con la apófisis desarrolla el síndrome?
¿Tiene alguna utilidad evolutiva conocida?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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