DICCIONARIO MÉDICO
Síndrome de Ehlers-Danlos
El síndrome de Ehlers-Danlos es un grupo de trastornos hereditarios del tejido conectivo que debilitan el colágeno y producen, en distintas combinaciones, hiperlaxitud articular, hiperextensibilidad de la piel y fragilidad de los tejidos. No es una única enfermedad, sino una familia de trece entidades genéticamente distintas que comparten apellido pero no siempre mecanismo ni gravedad. El nombre honra a dos dermatólogos que nunca trabajaron juntos ni se conocieron: el danés Edvard Ehlers, que en 1901 describió el cuadro como una entidad propia, y el francés Henri-Alexandre Danlos, que en 1908 añadió la hiperextensibilidad cutánea como rasgo distintivo a partir de un caso que resultó ser, según revisiones posteriores, un pseudoxantoma elástico. El propio término «síndrome de Ehlers-Danlos» tampoco lo acuñó ninguno de los dos: lo propuso en 1936 el médico británico Frederick Parkes Weber, tres décadas después de las publicaciones originales. Hipócrates ya había dejado constancia, hacia el 400 antes de nuestra era, de personas con articulaciones inusualmente sueltas. El colágeno es la proteína que da resistencia mecánica a la piel, los ligamentos, los vasos sanguíneos y buena parte del resto del organismo. En el síndrome de Ehlers-Danlos, mutaciones en los genes que codifican distintos tipos de colágeno o las enzimas que lo procesan alteran su estructura molecular; según qué gen esté implicado y qué tejido dependa más de esa variante concreta del colágeno, el resultado será más una piel elástica, más una laxitud articular o más una fragilidad vascular. Esa dependencia del gen concreto explica por qué el síndrome no se comporta como una sola enfermedad, sino como una familia con fenotipos que se solapan solo en parte. La clasificación internacional de 2017 reconoce trece subtipos, cada uno definido por su gen o genes causales, y sustituyó a la nosología de Villefranche de 1998, que agrupaba el síndrome en seis formas mayores. El subtipo hipermóvil concentra entre el ochenta y el noventa por ciento de los diagnósticos y presenta una singularidad dentro de la propia clasificación: es, de los trece, el único sin gen identificado, por lo que su diagnóstico sigue siendo clínico, basado en criterios de 2017 que incluyen la escala de Beighton para medir la hiperlaxitud. Le siguen en frecuencia el tipo clásico, ligado sobre todo a los genes COL5A1 y COL5A2, y el tipo vascular, causado por variantes en COL3A1 y considerado la forma de mayor riesgo por la posibilidad de rotura arterial o de vísceras huecas. El síndrome de Marfan, causado por mutaciones en el gen de la fibrilina, comparte con el Ehlers-Danlos la hiperlaxitud articular, pero añade una talla elevada y una afectación del cristalino y de la aorta ascendente que no son propias del Ehlers-Danlos. La osteogénesis imperfecta afecta también al colágeno, en este caso predominantemente al tipo I, y su rasgo distintivo es la fragilidad ósea con fracturas repetidas, no la hiperlaxitud cutánea o articular como eje del cuadro. Las tres entidades pertenecen a lo que la reumatología agrupa como conectivopatías hereditarias, frente a las conectivopatías autoinmunes como el lupus, con las que no guardan relación mecanística alguna pese a compartir la palabra tejido conectivo en su definición. Porque cada uno aportó, con casi una generación de diferencia, un rasgo distinto del mismo cuadro clínico: Ehlers la entidad como tal, Danlos el signo de la piel elástica. La unión de ambos apellidos en un solo nombre fue obra de un tercer médico, ajeno a las dos descripciones originales. No necesariamente. La hiperlaxitud articular aislada, sin otros hallazgos, es frecuente en la población general y no equivale a padecer el síndrome. El diagnóstico exige, además de la hiperlaxitud, cumplir criterios clínicos específicos que varían según el subtipo sospechado. No. El subtipo vascular concentra el mayor riesgo, con posibilidad de complicaciones arteriales graves, mientras que el hipermóvil, con diferencia el más frecuente, cursa habitualmente sin ese riesgo vital, aunque puede acompañarse de dolor crónico y complicaciones articulares repetidas a lo largo de la vida. Mediante criterios clínicos internacionales establecidos en 2017, que combinan la puntuación de hiperlaxitud de la escala de Beighton con hallazgos cutáneos y sistémicos y con la exclusión de otras causas de hiperlaxitud, entre ellas el propio síndrome de Marfan. Para los otros doce subtipos, el estudio genético dirigido al gen sospechado permite confirmar el diagnóstico.Qué es el síndrome de Ehlers-Danlos
Mecanismo
Clasificación
Diferenciación con otras enfermedades del tejido conectivo
Preguntas frecuentes
¿Por qué el nombre lleva dos apellidos si Ehlers y Danlos no coincidieron nunca?
¿Es lo mismo que ser flexible o «doblarse mucho»?
¿Todos los subtipos tienen la misma gravedad?
¿Cómo se llega al diagnóstico si el subtipo más común no tiene gen conocido?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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