DICCIONARIO MÉDICO
Síndrome cervical postraumático
El síndrome cervical postraumático es el cuadro de dolor y rigidez cervical que persiste más allá del periodo de recuperación esperado tras un traumatismo del cuello, casi siempre un latigazo cervical, aunque también puede seguir a una caída, un golpe directo o una lesión deportiva. No describe el mecanismo lesional en sí, sino su evolución hacia la cronicidad en una parte de los casos. El adjetivo postraumático añade el prefijo latino post (después de) a traumático, cuya raíz griega, trauma, "herida", se desarrolla con detalle en la entrada traumático. Unido a cervical, del latín cervīx, cuello, el término nombra literalmente lo que ocurre después de una herida en el cuello: no el impacto ni sus lesiones inmediatas, sino la fase posterior, cuando el dolor y los síntomas asociados no siguen la evolución favorable esperada. La causa más frecuente, con diferencia, es el latigazo cervical: el mecanismo de aceleración y desaceleración brusca de la cabeza que se describe en profundidad, junto con su clasificación y su biomecánica, en latigazo cervical. La mayoría de los latigazos cervicales, sin embargo, se resuelven en las primeras semanas. El síndrome cervical postraumático aparece solo cuando, pasado ese margen inicial, el cuadro no remite: buena parte de la literatura sitúa la frontera entre la fase aguda y la evolución persistente en torno a los tres meses tras el traumatismo. El término inglés equivalente, whiplash syndrome, remite a un origen histórico distinto y se recoge por separado en síndrome de whiplash. Parte de la literatura de rehabilitación distingue, dentro de los traumatismos cervicales, lo que denomina el síndrome subjetivo de los traumatizados del raquis cervical: un conjunto de molestias, referidas por el propio paciente, que no siempre se corresponde con hallazgos objetivables en las pruebas de imagen convencionales. Esta falta de correlato visible ha alimentado, históricamente, la controversia médico-legal en torno al diagnóstico, sin que ello reste realidad al malestar que describen quienes lo padecen. No todos los traumatismos cervicales evolucionan hacia este cuadro persistente. Una revisión sistemática reciente sitúa en torno al 38 % la proporción de personas que, tras un latigazo cervical, siguen refiriendo dolor de cuello o cefalea al cabo de un año. La cifra desciende con el tiempo, pero un subgrupo menor mantiene síntomas durante varios años. No. El latigazo cervical es el mecanismo lesional agudo: el movimiento brusco de aceleración y desaceleración de la cabeza. El síndrome cervical postraumático es la evolución que ese mecanismo puede dejar cuando los síntomas no desaparecen en el plazo esperado. Que el cuadro se define por su relación temporal con un traumatismo previo, y no por un mecanismo o una causa concretos: agrupa la evolución persistente de traumatismos de origen muy diverso, desde el accidente de tráfico hasta la caída doméstica. Las cifras varían según el estudio, pero rondan el tercio de los casos al año del traumatismo, con tendencia a mejorar después. Solo una minoría arrastra síntomas más allá de ese primer año. No necesariamente. Aunque los accidentes de tráfico son, con mucho, la causa más estudiada, el mismo cuadro persistente puede seguir a una caída, a un golpe recibido durante la práctica deportiva o a cualquier otro traumatismo cervical de intensidad suficiente.Qué es el síndrome cervical postraumático
Relación con el latigazo cervical
Un cuadro con un componente subjetivo reconocido
Frecuencia
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo que un latigazo cervical?
¿Qué significa exactamente "postraumático" en este término?
¿En cuántos casos se cronifica un latigazo cervical?
¿Tiene que haber habido un accidente de tráfico?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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