DICCIONARIO MÉDICO
Sindesmofito
Un sindesmofito es una formación ósea que se desarrolla dentro de un ligamento vertebral o de las fibras externas del anillo fibroso del disco intervertebral, y que tiende a crecer en vertical hasta unir los bordes de dos cuerpos vertebrales contiguos. A diferencia del osteofito, que nace del propio hueso por desgaste articular, el sindesmofito se origina en el tejido ligamentoso que ya rodeaba la vértebra. El nombre procede del griego sýndesmos, "ligamento", y phytón, "crecimiento" o "brote vegetal": literalmente, algo que brota de un ligamento. La imagen no es casual. El sindesmofito no aparece porque el hueso se desgaste, sino porque el propio ligamento se convierte en hueso, capa a capa, en el punto donde se ancla a la vértebra. Radiológicamente se ve como un puente fino y vertical que salta de una vértebra a la siguiente; otras excrecencias óseas de la columna, en cambio, crecen primero hacia fuera y solo después hacia arriba. Es un hallazgo, no una enfermedad en sí mismo: aparece sobre un trastorno inflamatorio subyacente, casi siempre alguna forma de espondiloartritis. El proceso empieza en la entesis, el punto donde el ligamento o el anillo fibroso se inserta en el hueso vertebral. Ahí se instala una inflamación crónica de bajo grado que, con los años, se repara mediante hueso nuevo en lugar de tejido cicatricial ordinario. Ese hueso sigue la dirección de las fibras del ligamento, por eso crece vertical y no hacia los lados. En las radiografías tempranas de columna, antes incluso de que aparezcan los puentes óseos, suele verse ya un signo relacionado: el cuadramiento de los cuerpos vertebrales, que pierden su concavidad anterior habitual y adoptan un contorno más recto. Cuando la erosión y la esclerosis se concentran en la esquina de la vértebra, el hallazgo recibe nombre propio, el signo de Romanus, descrito también como "esquina brillante". La bibliografía distingue dos patrones. El marginal, delgado y simétrico, nace justo en el borde del cuerpo vertebral y forma un puente fino entre una vértebra y la siguiente: es el propio de la espondilitis anquilosante y de la artritis asociada a enfermedad inflamatoria intestinal. El no marginal, más grueso, asimétrico y a menudo separado del borde vertebral, se relaciona sobre todo con la artritis psoriásica y la artritis reactiva. Un grupo de reumatólogos que en 2024 revisó treinta y tres estudios sobre cómo se define el sindesmofito en distintas cohortes encontró bastante menos consenso del esperable: unos lo miden en milímetros, otros por el ángulo que forma con el cuerpo vertebral, y no todos coinciden en si el puente óseo completo es requisito o solo una posibilidad. El osteofito nace del propio hueso, en el punto donde el disco intervertebral se degenera; crece primero en horizontal y solo después se curva hacia arriba, como un garfio, y suele quedar separado unos milímetros del borde vertebral. El sindesmofito arranca ya vertical desde la inserción ligamentosa. El criterio radiológico más citado para distinguirlos es el ángulo que forma la excrecencia con el cuerpo vertebral: por debajo de 45 grados se considera sindesmofito, por encima, osteofito, aunque distintos estudios han aplicado esa cifra con pequeñas variaciones. Queda un tercer término que conviene no confundir: el entesofito, que se forma en cualquier inserción de ligamento o tendón sobre el hueso, no solo en la columna, y no está ligado a una articulación concreta. Cuando la osificación se extiende de forma continua por el borde anterolateral de varias vértebras seguidas, con los discos intervertebrales conservados, el cuadro pasa a llamarse hiperostosis esquelética idiopática difusa, término que acuñaron Resnick y Niwayama en 1976 para separar esta entidad, de origen metabólico, de la espondilitis anquilosante. Del griego sýndesmos (ligamento) y phytón (brote, crecimiento vegetal). El nombre describe con bastante literalidad lo que ocurre: un brote óseo que crece desde un ligamento, no desde el hueso. No. Es un hallazgo radiológico característico, no una prueba diagnóstica aislada; se valora junto con la clínica, el patrón de afectación y otros signos de imagen. El marginal es delgado, simétrico y nace en el borde exacto de la vértebra; el no marginal es más grueso, puede ser asimétrico y suele originarse algo separado de ese borde. La distinción ayuda a orientar qué tipo de espondiloartritis hay detrás. Sí. Los ensayos clínicos sobre espondilitis anquilosante emplean escalas como el mSASSS, que puntúa la presencia y el tamaño de los sindesmofitos vértebra por vértebra en radiografías seriadas, para comprobar si un tratamiento frena su aparición.Qué es un sindesmofito
Cómo se forma
Tipos de sindesmofito
Diferencia con el osteofito y el entesofito
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra sindesmofito?
¿Su presencia confirma siempre una espondiloartritis?
¿Qué diferencia hay entre un sindesmofito marginal y uno no marginal?
¿Se usa para medir la progresión de la enfermedad?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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