DICCIONARIO MÉDICO
Simpatectomía
La simpatectomía es la interrupción, quirúrgica o química, de un segmento de la cadena nerviosa simpática con el fin de suprimir su actividad en el territorio que inerva. El nombre combina simpático, el adjetivo que la anatomía aplica desde el siglo XVIII a esta división del sistema nervioso autónomo, con el sufijo -ectomía, del griego ἐκτομή (ektomé, "escisión" o "corte"), a su vez del verbo ἐκτέμνω (ektémno, "cortar", "extirpar"). Literalmente, por tanto, "extirpación de simpático": no del sistema entero, sino de un tramo concreto de la cadena de ganglios paravertebrales o del plexo nervioso que envuelve una arteria. Cortar o desactivar ese segmento tiene un efecto predecible: los órganos y tejidos que dependía de él dejan de recibir la señal simpática. Según la zona, eso se traduce en menos sudoración, en dilatación de los vasos sanguíneos de una extremidad o en la interrupción de una vía de dolor. La primera intervención de este tipo con fines terapéuticos se atribuye al cirujano francés Mathieu Jaboulay, que en 1899 realizó una simpatectomía periarterial femoral para tratar la isquemia de una extremidad inferior. René Leriche, discípulo suyo, perfeccionó y popularizó después la técnica. Un cuarto de siglo más tarde, en 1924, el cirujano argentino Julio Díez llevó a cabo la primera resección de la cadena ganglionar lumbar propiamente dicha, ya no del plexo periarterial sino de los propios ganglios, también para enfermedad vascular periférica. De ese hallazgo surgió una observación curiosa que explica buena parte del entusiasmo inicial por la técnica: tras la simpatectomía lumbar, el pie del paciente se calienta de forma perceptible. Puede distinguirse por el método empleado. La simpatectomía quirúrgica reseca físicamente el tejido nervioso, bien mediante resección de los ganglios de la cadena paravertebral, bien mediante la técnica periarterial original de Jaboulay y Leriche, que actúa sobre el plexo simpático que envuelve la arteria sin tocar la cadena ganglionar. La simpatectomía química, en cambio, no extirpa nada: inyecta fenol o alcohol junto a la cadena para producir su neurólisis. Una tercera vía, más reciente, emplea radiofrecuencia para lograr el mismo efecto por calor. También se clasifica por la región anatómica intervenida. La simpatectomía cervicotorácica actúa sobre el ganglio estrellado o los primeros ganglios torácicos; conlleva un riesgo conocido, el síndrome de Horner, descrito en 1869 por Johann Friedrich Horner y caracterizado por la tríada de ptosis palpebral, miosis pupilar y anhidrosis facial del lado intervenido. La simpatectomía torácica alta, hoy practicada casi siempre por vía endoscópica, es la más frecuente en la actualidad. La lumbar, en cambio, ha ido perdiendo protagonismo a medida que se desarrollaban técnicas de revascularización arterial más eficaces para la isquemia de las piernas. La indicación más frecuente hoy es la hiperhidrosis focal, la sudoración excesiva de manos, axilas o cara que no responde a otros tratamientos, mediante simpatectomía torácica endoscópica. Le siguen, con menor frecuencia, el dolor mediado por el sistema simpático y el síndrome de dolor regional complejo, además del fenómeno de Raynaud grave y algunos cuadros de isquemia distal en extremidades. En cardiología existe, además, una aplicación menos conocida: la denervación simpática cardíaca izquierda, reservada a arritmias ventriculares refractarias en pacientes con síndrome de QT largo que no responden a otros tratamientos. La periarterial, la técnica original de Jaboulay y Leriche, actúa sobre el plexo nervioso que rodea la arteria sin tocar los ganglios de la cadena. La ganglionar, popularizada después por Julio Díez, extirpa directamente los ganglios paravertebrales. Porque el desarrollo de las técnicas de revascularización arterial, sobre todo endovasculares, ofrece hoy una alternativa más directa y eficaz para la isquemia de las extremidades inferiores, la indicación que en su día la hizo popular. No en sentido estricto. Tanto la resección quirúrgica como la neurólisis química o por radiofrecuencia buscan un efecto permanente. Lo que sí existe, y no debe confundirse con ella, es el bloqueo simpático con anestésico local, una infiltración temporal que se usa sobre todo con fines diagnósticos o para un alivio transitorio del dolor. No necesariamente, pero es una complicación conocida y bien descrita cuando la intervención afecta al ganglio estrellado, por lo que los cirujanos torácicos procuran limitar la resección a los ganglios más bajos siempre que la indicación lo permite. Consulte también la información clínica completa sobre la cirugía de la hiperhidrosis Si busca información sobre la técnica quirúrgica, la preparación y la recuperación de la simpatectomía torácica, puede consultar la página sobre simpatectomía torácica endoscópica elaborada por la Clínica Universidad de Navarra.Qué es la simpatectomía
Origen del procedimiento
Clasificación
Para qué se emplea
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia la simpatectomía periarterial de la ganglionar?
¿Por qué la simpatectomía lumbar se practica hoy mucho menos que hace medio siglo?
¿Existe una simpatectomía reversible?
¿Todas las simpatectomías cervicotorácicas producen síndrome de Horner?
Referencias
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