DICCIONARIO MÉDICO
Sifilógrafo
Sifilógrafo era el nombre que recibía, en el vocabulario médico del siglo XIX, el especialista dedicado al estudio y tratamiento de la sífilis. El término convivió con varios sinónimos hoy igualmente olvidados fuera de los diccionarios históricos. La palabra desciende del francés syphiliographe, atestiguado ya en 1830 en un texto de Nicolas Devergie sobre la doctrina de la sífilis. En español, la forma más antigua documentada, sifiliógrafo, aparece en 1835 en la Gaceta Médica de Madrid. La variante más breve, sifilógrafo, tardaría todavía más de medio siglo en consolidarse: se registra como adjetivo en 1888 y como sustantivo, con el sentido de "autor de un tratado de sifilografía", en 1897. El Diccionario de la lengua española de Alemany, ya en 1917, la incorporó con el significado más general de médico especialista en la sífilis. Pocas veces coincidieron tantos nombres distintos para designar exactamente lo mismo. Además de sifiliógrafo y sifilógrafo, la lexicografía médica del XIX registra sifilígrafo, sifiliópata y sifilólogo, todos ellos empleados como sinónimos en textos de la época sin que ninguno llegara a imponerse con claridad sobre los demás. Este reparto tan disperso, poco frecuente incluso en el vocabulario médico decimonónico, refleja lo disputado que estuvo el campo de la sífilis entre escuelas nacionales rivales, sobre todo la francesa y la alemana. Los repertorios técnicos de la época distinguían, además, dos matices dentro del mismo término. Por un lado, el sifilógrafo como clínico en ejercicio: quien atendía y estudiaba a los enfermos de sífilis, como hicieron Philippe Ricord o su discípulo Alfred Fournier. Por otro, el sifilógrafo como autor: quien firmaba un tratado sobre la enfermedad sin necesidad de ejercer la clínica venereológica a diario. Ambos usos convivieron sin conflicto en la literatura médica del periodo. Sí, son variantes gráficas sinónimas, aunque sifiliógrafo se documenta antes, en 1835, frente a la forma más breve, atestiguada a finales del siglo. Sifilígrafo, sifiliópata y sifilólogo, todos recogidos por la lexicografía médica española del siglo XIX. No exactamente. El sifilógrafo se dedicaba en exclusiva a la sífilis; el dermatólogo contemporáneo cubre el conjunto de las enfermedades de la piel, entre ellas las de origen venéreo. En el Diccionario de la lengua española de Alemany, publicado en 1917.Qué es un sifilógrafo
Un término con varios rivales
Del médico al erudito
Preguntas frecuentes
¿Sifilógrafo y sifiliógrafo son la misma palabra?
¿Qué otros sinónimos tuvo este término?
¿Es lo mismo un sifilógrafo que un dermatólogo actual?
¿En qué diccionario general del español se recogió por primera vez?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026