DICCIONARIO MÉDICO

Sialoproteína

Sialoproteína es el nombre que reciben dos familias distintas de proteínas caracterizadas por su alta concentración de ácido siálico, un azúcar y no un ácido nucleico, como a veces se lee por error. Una protege y lubrica la superficie de la boca desde la saliva; la otra forma parte de la matriz mineral del hueso, sin relación funcional entre ambas más allá del nombre compartido.

Qué es la sialoproteína

El nombre combina el prefijo sialo, del griego σίαλον (síalon), «saliva», con «proteína»: un compuesto puramente descriptivo, sin la carga histórica de la voz de la que deriva. El ácido siálico fue aislado en 1936 a partir de moco salival y bautizado formalmente en 1952 por el bioquímico sueco Gunnar Blix, una historia que puede consultar en la entrada dedicada a ese azúcar. «Sialoproteína» es un uso técnico posterior, y designa en sentido estricto a cualquier proteína particularmente rica en residuos de ese ácido. En la práctica, el término ha quedado reservado a dos grupos muy concretos según el tejido de origen.

Sialoproteínas de la saliva

En la boca, el término agrupa a un conjunto heterogéneo de glicoproteínas mucosas (entre ellas mucinas de alto peso molecular y aglutininas salivales) secretadas sobre todo por las glándulas submandibular y sublingual. El ácido siálico terminal aporta a estas moléculas una carga negativa que les permite retener agua y extenderse sobre el esmalte formando una película fina y continua, la película adquirida. No son enzimas. Su función es física y de superficie: lubrican durante la masticación y el habla, y actúan como primera barrera frente a la colonización bacteriana, uniéndose a los propios microorganismos e impidiendo que se adhieran directamente al diente o a la mucosa.

Sialoproteína ósea

El mismo nombre, sin relación funcional con las proteínas salivales, designa también una fosfoproteína de la matriz no colágena del hueso, la dentina y el cemento radicular: la sialoproteína ósea, abreviada habitualmente BSP por sus siglas en inglés. Los bioquímicos suecos Anders Franzén y Dick Heinegård la aislaron en 1985 a partir de matriz ósea bovina mineralizada, junto a una segunda sialoproteína emparentada de menor peso molecular. Llega a representar entre el 8 y el 12% de las proteínas no colágenas del hueso adulto. Actúa como nucleador de los cristales de hidroxiapatita durante la mineralización, mientras que un dominio con la secuencia arginina-glicina-ácido aspártico le permite anclarse a osteoblastos y osteoclastos a través de receptores de integrina. Junto a la osteocalcina, es uno de los marcadores bioquímicos que señalan el paso del preosteoblasto a osteoblasto maduro.

Diferenciación con la sialoglicoproteína

En bioquímica general, «sialoglicoproteína» es un término más amplio: cualquier glicoproteína con residuos terminales de ácido siálico, se encuentre en el tejido que se encuentre. La podocalixina de los podocitos renales es un ejemplo, sin relación alguna con la saliva ni con el hueso. «Sialoproteína» ha quedado reservado, por convención de uso más que por una regla química estricta, a estos dos grupos concretos: el salival y el óseo.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se dice que las sialoproteínas tienen carga negativa?

Porque el ácido siálico aporta un grupo carboxilo ionizado a pH fisiológico. Esa carga es justamente la que permite a las sialoproteínas salivales atraer agua y extenderse formando una película protectora sobre el diente.

¿Es lo mismo la sialoproteína ósea que el colágeno?

No. El colágeno tipo I constituye el andamiaje estructural del hueso y supone alrededor del 90% de sus proteínas. La sialoproteína ósea es una de las proteínas no colágenas minoritarias, y su papel es regular la mineralización, no sostener el tejido.

¿Qué relación tienen las sialoproteínas salivales con la caries?

Al formar parte de la película adquirida que recubre el esmalte, contribuyen a limitar la adhesión bacteriana directa sobre el diente, uno de los primeros pasos en la formación de la placa. Es solo uno más de los factores que intervienen en el equilibrio entre desmineralización y remineralización del esmalte, junto a la higiene, la dieta y la composición mineral de la propia saliva.

¿Se puede medir la sialoproteína ósea en sangre?

Sí. Se emplea en investigación como marcador de recambio óseo. Un estudio de 1995 encontró niveles elevados de sialoproteína ósea en el líquido sinovial de pacientes con artritis reumatoide, reflejo de la destrucción del hueso subyacente a la articulación inflamada.

Referencias

  1. Palma-Guzmán JM, et al. Determinación de sialoproteína ósea en ligamento periodontal al inducir fuerzas ortodóncicas. Revista Odontológica Mexicana. Universidad Nacional Autónoma de México. Disponible en: https://www.revistas.unam.mx/index.php/rom/article/view/23977
  2. Franzén A, Heinegård D. Isolation and characterization of two sialoproteins present only in bone calcified matrix. Biochemical Journal. 1985;232(3):715-724. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC1152943/
  3. Saxne T, et al. Increased release of bone sialoprotein into synovial fluid reflects tissue destruction in rheumatoid arthritis. Arthritis & Rheumatism. 1995. Disponible en: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/art.1780380113
  4. Biological function of sialic acid and sialylation in human health and disease. Cell Death Discovery. 2024. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11442784/

Entradas relacionadas

  • Ácido siálico. Azúcar del que deriva el nombre sialoproteína, presente en el extremo de numerosas glicoproteínas y gangliósidos.
  • Sialoglicoproteína. Término más amplio que engloba a cualquier glicoproteína rica en ácido siálico, tenga o no relación con la saliva o el hueso.
  • Glucoproteína. Categoría general de proteínas unidas a cadenas de azúcares a la que pertenecen las sialoproteínas.
  • Hueso. Órgano cuya matriz mineral incorpora la sialoproteína ósea entre sus componentes no colágenos.

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