DICCIONARIO MÉDICO
Sialogogo
Sialogogo es toda sustancia o agente, farmacológico o no, capaz de aumentar la secreción de saliva por las glándulas salivales. El término se aplica lo mismo a fármacos con esa acción específica que a estímulos ordinarios, como un alimento ácido, que activan el mismo reflejo. La palabra combina el griego sialon, saliva, con agogós, que provoca o conduce, sobre el mismo molde que dio colagogo, el agente que facilita la salida de la bilis: ambos términos surgieron en el siglo XVIII aplicados a la secreción que cada uno estimula. En la literatura médica antigua conviven dos grafías, sialagogo y sialogogo, según qué vocal de enlace se conservara del original griego. En sentido estricto, designa cualquier sustancia capaz de aumentar el flujo salival, ya actúe por vía farmacológica o mediante un estímulo sensorial corriente. Los alimentos ácidos, los cítricos y el simple gesto de masticar activan el reflejo salivatorio a través de receptores gustativos y mecanorreceptores orales que envían, por el núcleo salivatorio del tronco encefálico, señales parasimpáticas a las glándulas. Dos principios activos concentran el uso clínico del término: pilocarpina y cevimelina, agonistas de los receptores muscarínicos que la acetilcolina activa de forma natural sobre el tejido acinar. La primera, la más antigua de las dos, no distingue bien entre los subtipos M2 y M3. La cevimelina, un derivado sintético de la acetilcolina desarrollado después, se une con más fuerza a M1 y M3 y apenas toca los receptores M2 del corazón y el pulmón, lo que en teoría limita su efecto sobre esos órganos. Ninguna de las dos sirve de mucho sin tejido glandular funcionante. Ambas reproducen, por una vía farmacológica, el mismo efecto final que el estímulo alimentario logra por vía refleja: abrir el grifo de una glándula que sigue produciendo saliva, no reconstruir una que ha dejado de hacerlo. El vocabulario de la saliva distingue sialogogo de sialógeno, adjetivo de sentido más amplio que se aplica a cualquier factor, alimenticio o fisiológico, que favorezca su producción sin implicar necesariamente un propósito terapéutico. Un sialogogo, en cambio, es siempre un agente empleado con esa intención. El interés clínico por estos agentes crece en cuadros de sequedad bucal marcada, como la xerostomía asociada a la enfermedad de Sjögren o a la radioterapia de cabeza y cuello, situaciones en las que la producción basal de saliva deja de bastar para las funciones digestivas y protectoras que le corresponden. Sí. Son variantes gráficas del mismo término, con la vocal de enlace oscilando entre a y o según la fuente; el uso clínico actual en español prefiere la forma con o. No. Sialógeno describe cualquier estímulo que favorezca la salivación, sea o no buscado; sialogogo se reserva para el agente empleado deliberadamente con ese fin, farmacológico o casero. La selectividad por los subtipos de receptor muscarínico. Pilocarpina actúa de forma poco selectiva sobre M2 y M3, mientras que cevimelina se dirige preferentemente a M1 y M3. Esa diferencia explica por qué la segunda se asocia, en teoría, a menos efectos sobre el corazón y los bronquios, que dependen sobre todo de M2. Cevimelina no está comercializada en Europa, a diferencia de pilocarpina, que sigue siendo el único de los dos disponible en el continente. Depende del estado de la glándula. Solo son eficaces si queda tejido acinar capaz de responder al estímulo; cuando la glándula está destruida por una enfermedad avanzada, no hay receptor sobre el que actuar y se recurre a otras medidas, ajenas a esta entrada.Qué es sialogogo
Sialogogos farmacológicos
Diferencia con sialógeno
Preguntas frecuentes
¿Sialagogo y sialogogo son la misma palabra?
¿Es lo mismo un sialogogo que un sialógeno?
¿Qué diferencia hay entre pilocarpina y cevimelina?
¿Funcionan los sialogogos en cualquier caso de boca seca?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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