DICCIONARIO MÉDICO
Serológico
Un análisis serológico, también llamado prueba serológica o simplemente "una serología", es un estudio de laboratorio que busca anticuerpos (y en algunos formatos también antígenos) en el suero sanguíneo de una persona. Se pide para determinar si el organismo ha estado en contacto con un agente infeccioso o ha desarrollado inmunidad frente a él, ya sea por infección natural o por vacunación. El adjetivo "serológico" procede del latín serum, "suero", y del griego -λογικός (logikós), "relativo al estudio de". Cuando un médico solicita "un serológico" o "una serología", pide que se analice la sangre del paciente en busca de anticuerpos frente a uno o varios patógenos concretos. El procedimiento en sí es sencillo. Se extrae una muestra de sangre venosa, se centrifuga para separar el suero de los elementos celulares y se enfrenta ese suero a antígenos conocidos en el laboratorio. Si contiene anticuerpos frente al antígeno se produce la reacción antígeno-anticuerpo y la prueba resulta positiva (seropositivo); si no, resulta negativa (seronegativo). Lo que se mide son inmunoglobulinas, sobre todo IgG e IgM; su combinación, desarrollada en la entrada sobre IgG e IgM, orienta sobre si el contacto ha sido reciente o antiguo. La disciplina en su conjunto, con su historia y sus conceptos de interpretación, tiene entrada propia en serología. Es un error frecuente, y merece una aclaración. "Sérico" califica cualquier magnitud que se mide en el suero: el sodio sérico, el calcio sérico, la glucosa sérica. "Serológico" es más restrictivo y designa específicamente el estudio inmunológico de anticuerpos y antígenos. Una analítica de sodio sérico no es una serología; una prueba de anticuerpos frente al sarampión, sí. Todo lo serológico es sérico, porque se analiza en el suero, pero no todo lo sérico es serológico. Hasta aquí, el análisis serológico de un paciente concreto. El mismo principio, aplicado a muchas personas a la vez, da lugar al estudio serológico poblacional: la determinación de anticuerpos en una muestra representativa de una comunidad para calcular la seroprevalencia, el porcentaje de esa población que ha estado en contacto con un patógeno. Este uso epidemiológico, ajeno al diagnóstico individual, sirvió por ejemplo para estimar cuánta gente se había infectado por el SARS-CoV-2 antes de que existiera una vacuna, incluyendo a quienes pasaron la infección sin síntomas y nunca se hicieron una prueba diagnóstica. Los contextos habituales en los que un médico pide un análisis serológico individual son bien distintos: el diagnóstico de infecciones concretas (hepatitis, VIH, toxoplasmosis, citomegalovirus, sífilis, entre otras muchas), la comprobación de la inmunidad postvacunal, el cribado de donantes de sangre y el panel TORCH del embarazo. También es una prueba habitual en los chequeos preoperatorios y en los protocolos de salud laboral. El análisis serológico es un método indirecto: no busca el patógeno en sí, sino la respuesta que el organismo ha montado frente a él. Eso lo distingue de dos métodos directos con los que suele aparecer junto en un mismo informe. La PCR detecta el material genético del patógeno, su ADN o su ARN, y resulta especialmente útil en las fases tempranas de la infección, cuando los anticuerpos todavía no han aparecido. El cultivo microbiológico aísla y hace crecer al microorganismo directamente a partir de la muestra clínica, lo que permite identificarlo con certeza y estudiar su sensibilidad a los antimicrobianos. La serología es insustituible para valorar contactos pasados e inmunidad; la PCR y el cultivo, para detectar una infección activa. No exactamente. Un análisis de sangre puede incluir muchas determinaciones distintas: hemograma, bioquímica, coagulación, hormonas. El análisis serológico es un tipo específico que busca anticuerpos, y a veces antígenos, para valorar el contacto con un patógeno o la respuesta a una vacuna. No. Sérico se refiere a cualquier sustancia medida en el suero, sea o no de naturaleza inmunológica. Serológico se reserva para el estudio de anticuerpos y antígenos. El sodio sérico no tiene nada que ver con la serología; los anticuerpos frente a la rubeola, sí. En la mayoría de los casos, no. Basta una muestra de sangre venosa estándar, sin ayuno previo, salvo que el análisis se combine con otras determinaciones que sí lo exijan. El laboratorio o el médico solicitante indicarán si hace falta alguna instrucción concreta.Qué es un análisis serológico
Sérico y serológico no son sinónimos
Del análisis individual al estudio poblacional
Diferencia con la PCR y el cultivo
Preguntas frecuentes
¿Un análisis serológico es lo mismo que un análisis de sangre?
¿Es lo mismo "sérico" que "serológico"?
¿Necesito preparación especial antes de un análisis serológico?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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