DICCIONARIO MÉDICO
Septum nasal óseo
El septum nasal óseo es la porción posterior y superior del septo nasal, formada por dos huesos: el vómer y la lámina perpendicular del etmoides. A diferencia del septum cartilaginoso, que ocupa el tercio anterior del tabique, esta porción es rígida y no flexiona ante la presión. Se continúa con el cartílago por delante y llega, por detrás, hasta las coanas. El vómer ocupa la parte inferior y posterior. Su nombre latino, vomer, -eris, significa "reja de arado", por el parecido de su forma con esa pieza agrícola. Se articula por arriba con el etmoides, por abajo con las crestas del maxilar y el palatino, y por detrás con el cuerpo del esfenoides. La lámina perpendicular del etmoides aporta la parte superior y anterior. Pertenece al mismo hueso que la lámina cribosa, la placa perforada que da nombre al etmoides (del griego ethmós, "criba"), aunque la propia lámina perpendicular no está perforada: desciende lisa desde la cara inferior de la lámina cribosa hasta encontrarse con el vómer y el cartílago septal. Los dos huesos no se forman del mismo modo ni al mismo ritmo. El vómer se osifica por vía membranosa, a partir de dos centros que aparecen hacia el final del segundo mes de vida fetal; al principio son dos láminas separadas por una franja de cartílago, que terminan fusionándose en el borde inferior antes de la pubertad. La lámina perpendicular del etmoides, en cambio, es de origen cartilaginoso y se osifica más tarde, ya en el primer año de vida, hasta fusionarse con el resto del hueso etmoides hacia los cinco o seis años. Ese desfase explica por qué, en el recién nacido, buena parte de lo que después será septum óseo todavía es cartílago. Comparten función y continuidad, pero no naturaleza ni comportamiento. El septum óseo es tejido mineralizado, fijo y sin capacidad de deformarse; el cartilaginoso puede flexionar e incluso luxarse de su inserción sin fracturarse. Cuando una desviación del tabique compromete a la vez hueso y cartílago, suele describirse como desviación osteocartilaginosa. Sí, se articulan entre sí formando el ángulo posterior del septo, sobre el que a su vez encaja el borde posterior del cartílago septal. Porque el nombre alude a otra parte del mismo hueso, la lámina cribosa, perforada por las fibras del nervio olfatorio. La lámina perpendicular es una prolongación lisa de esa misma pieza ósea, sin perforaciones propias. No. Son huesos impares y únicos: no hay un vómer izquierdo y otro derecho, ni una lámina perpendicular por cada lado. Su ausencia congénita se documenta muy rara vez, casi siempre junto a malformaciones craneofaciales más amplias.Qué es el septum nasal óseo
Los dos huesos que lo forman
Osificación de cada pieza
Diferenciación con el septum cartilaginoso
Preguntas frecuentes
¿El vómer y la lámina perpendicular del etmoides se tocan directamente?
¿Por qué el etmoides recibe ese nombre si la lámina perpendicular no tiene agujeros?
¿Puede faltar el vómer o el etmoides sin que se note?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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