DICCIONARIO MÉDICO
Sensación referida
La sensación referida es la percepción de dolor u otra molestia en una zona del cuerpo distinta de aquella donde se origina realmente el problema. El ejemplo más conocido es el dolor de un infarto, que a menudo se nota en el brazo izquierdo o la mandíbula en lugar de en el pecho. El fenómeno se conoce desde finales del siglo XIX. El neurólogo británico Henry Head lo documentó en 1893 en un artículo publicado en la revista Brain, donde cartografió por primera vez las zonas de la piel donde aparece hipersensibilidad cuando un órgano interno está enfermo, un mapa que todavía lleva su nombre: las zonas de Head. La explicación aceptada hoy se conoce como teoría de la convergencia-proyección. Las fibras nerviosas que transportan el dolor procedente de una víscera y las que transportan el dolor procedente de una zona de piel alejada confluyen, a veces, en la misma neurona de la médula espinal. El cerebro recibe una única señal ambigua y, por pura estadística (la piel está mucho más densamente inervada que las vísceras), la atribuye a la piel. El dolor real está en otro sitio, pero el cerebro no lo sabe. El dolor cardiaco isquémico se percibe con frecuencia en el brazo izquierdo, el cuello o la mandíbula, porque las fibras del corazón y las de esas zonas confluyen en los mismos segmentos medulares. El cólico biliar suele referirse a la escápula derecha; el cólico renal, a la ingle; y la irritación del diafragma, por sangre o infección en su cara inferior, se nota como dolor en el hombro, ya que el nervio frénico comparte origen medular con los nervios de esa zona. La apendicitis ofrece otro caso clásico: el dolor empieza alrededor del ombligo y solo más tarde se localiza en el cuadrante inferior derecho, a medida que se inflama el peritoneo parietal, que sí tiene una inervación somática precisa. El fenómeno no se limita al dolor, que es simplemente su forma más estudiada. Otras sensaciones, como el picor, el frío o el hormigueo, también pueden referirse a distancia, si bien con mucha menos frecuencia clínica. La sensación referida no es lo mismo que el dolor irradiado, que se propaga siguiendo el trayecto de un nervio concreto, como ocurre en la ciática, y que sí guarda una relación anatómica directa con la zona donde duele. Tampoco debe confundirse con la sensibilidad dolorosa en general, el mecanismo por el que cualquier estímulo nocivo se convierte en la experiencia del dolor: la sensación referida es solo uno de los modos, y de los más llamativos, en que ese mecanismo puede fallar en la localización. Porque las fibras nerviosas que llevan el dolor desde el corazón entran en la médula espinal por los mismos segmentos que las fibras del brazo izquierdo. El cerebro recibe una señal común y la localiza, por error, en la zona con más terminaciones sensitivas: la piel del brazo. El neurólogo Henry Head, en un artículo de 1893 publicado en la revista Brain. Su cartografía de las zonas cutáneas asociadas a cada víscera sigue citándose hoy como las zonas de Head. No en sí misma. Es solo un mecanismo de percepción. El riesgo está en no reconocerla: un dolor de hombro puede ser, sencillamente, un problema del hombro, o puede ser la única señal visible de una irritación diafragmática que exige atención médica. En teoría sí, aunque en la práctica clínica el dolor es, con diferencia, la sensación referida que más se documenta y con la que más se trabaja en el diagnóstico.Qué es la sensación referida
Ejemplos habituales
Diferenciación con el dolor irradiado
Preguntas frecuentes
¿Por qué el dolor de un infarto se siente en el brazo?
¿Quién describió por primera vez este fenómeno?
¿Es peligrosa la sensación referida?
¿Se puede referir cualquier tipo de sensación, no solo el dolor?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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